Cómo actúan las estructuras bajo el puente del arroyo La Curtiembre

Hace unos días presentamos una llamativa construcción sobre el arroyo La Curtiembre, que por sus características parecería actuar como obstrucción para el libre flujo de agua del arroyo hacia su desembocadura en el río Uruguay. En efecto, se trata de una suerte de pared ubicada bajo una viga de hormigón, entre los puentes de Dr. Roldán “vieja” y el del ferrocarril, que tapa aproximadamente un tercio de las alcantarillas, perpendicular a la corriente.
Si bien el director de Obras de la Intendencia, Marcelo Romero, manifestó a EL TELEGRAFO que son “parte de la estructura o del soporte de estructura del puente ferroviario, no se integran a lo que fue la anterior obra vial de la intendencia y obviamente tampoco a la nueva”, por su ubicación y forma dicha pared de ladrillo no parece cumplir una función determinante en la obra de ingeniería de AFE. Y en todo caso, tal como reconoció el jerarca municipal “cuando la lluvia caída es mucha, cuando hay grandes enchorradas en el arroyo La Curtiembre, no quedan dudas que esos bloques de hormigón dificultan el desagüe; especialmente si el agua arrastrara restos de árboles o similares, pueden parcialmente interrumpir la corriente de agua”.
Por lo tanto, más allá de si la “propiedad” de la estructura es o no de AFE, lo razonable sería buscarle una solución, en la medida que los beneficios ameriten hacerlo. Y a juzgar por la sencillez del trabajo de quitar unos pocos metros cuadrados de ladrillos, por poco que beneficie el desagote del caudaloso –cuando llueve—arroyo La Curtiembre, que produce serios inconvenientes urbanísticos hacia el Este de Dr. Roldán. La presente temporada, inusual por el exceso hídrico con copiosas lluvias que en poco tiempo descargan grandes volúmenes de agua, nos ha permitido comprobar in situ que tal como podía suponerse, en alguna medida tanto la pared de material y ladrillos bajo la viga de hormigón, como el viejo pilar caído frenan la corriente del arroyo, actuando como represamiento ante enchorradas. Este efecto, claro está, disminuye en momentos en que el río está crecido, por cuanto la pendiente hasta la desembocadura disminuye o hasta desaparece, según el nivel de la creciente.
Para comprobar la forma en que estas estructuras actúan dinámicamente, hemos realizado un video que se puede ver en nuestra página de YouTube, bajo el link https://youtu.be/rx3xlN2tads –también se puede ver desde nuestro sitio web–, con imágenes tomadas tras un chaparrón intenso, días pasados.
Para ese momento el río estaba en cota 3 metros, por lo que de estar más bajo o en su nivel normal el efecto del represamiento podría ser aún más marcado.