En Vista Hermosa se vive entre el agua cada vez que llueve intensamente

Los intensos chaparrones que se han hecho frecuentes en este primer mes de 2019, provocan enchorradas que cubren las calles dificultando el tránsito y en varias partes de la ciudad, debido a deficientes sistemas de desagües, cubren veredas e incluso invaden viviendas.
Esto ocurre en apenas una hora o algo más, dependiendo de la cantidad de agua caída en un breve período. En la víspera, cuando entre las 8 y las 9 cayeron 89 milímetros, los desagües de la ciudad volvieron a colapsar. Pero en algunas zonas la situación fue más compleja pues los vecinos volvieron a sufrir la inundación de sus hogares. Tal el caso del barrio Vista Hermosa, en Enrique Chaplin y Almagro, e inmediaciones. Un equipo de EL TELEGRAFO se hizo presente en el lugar y constató cómo vecinos, pese a canaletas de desagüe improvisadas, vieron “otra vez, como en cada lluvia fuerte” cómo el agua ingresaba a sus viviendas, con una altura de entre 5 y 10 centímetros.
Los vecinos consultados indicaron que “el problema es fácil de solucionar, solamente hay que hacer más grande la cuneta y utilizar caños de mayor diámetro en los puentecitos de ingreso a las viviendas. Con eso, se evitaría que el agua inunde las veredas y nuestras casas”.
Dijeron además que “muchas veces llamamos a la Intendencia, pero nunca tuvimos respuesta. Nuestras casas se inundan con cada lluvia fuerte. Y las calles, además, están destrozadas”.
Uno de los casos más complejos lo vive una familia cuya pequeña hija padece del síndrome de West, o síndrome de los espasmos infantiles como también se le conoce, que consiste es una alteración cerebral de la infancia muy rara y poco frecuente. Sufre espasmos epilépticos, retraso en el desarrollo psicomotor e hipsarritmia, que es una desorganización de las ondas cerebrales, visible en un electroencefalograma.
La humedad ambiente afecta notoriamente a quien lo sufre, por lo que este caso tan especial merece atención urgente de las autoridades, para asegurarle una mejor calidad de vida.
En la recorrida se apreció en otro punto de la ciudad, el barrio La Chapita, cómo la salida de cauce afecta ya varias viviendas, incluso provocando que algunos residentes literalmente duerman con el agua bajo sus camas.