Más política que Turismo
Entendámonos, no vamos a pretender enseñarle nada sobre turismo a un hombre que ha dedicado su vida a ese sector, que es una referencia a nivel nacional e internacional, pero a esta altura no se justifica la obsesión que tiene por derrumbar lo poco o mucho que se construyó durante el período pasado y que le cambió la vida a muchos vecinos de la región. Es que si se trata de un problema con el nombre, porque de alguna forma se asocia a un sector político, debiera considerar el jerarca que el proyecto en cuestión se desarrolló durante un gobierno nacional liderado por el Frente Amplio, es cierto, pero de las seis intendencias (Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Colonia) que formaron parte, la mitad las condujo el Partido Nacional y hoy la relación en esos gobiernos es de 5 a 1.
La pandemia ha tenido un impacto tremendo en el sector turístico y la apertura a la circulación interna ha permitido amortiguar resultados que por mitad de año aparecían como potencialmente catastróficos. Hemos visto como en Montevideo cierran grandes y prestigiosos hoteles –incluso “5 estrellas”– y otros se reconvierten en modalidades novedosas. El futuro del turismo asociado a la circulación de cruceros es hoy una gran incógnita que solo se develará cuando la inmunidad esté suficientemente extendida como para que el público vuelva a sentirse seguro para viajar de esa forma –muchos recordarán la terrorífica experiencia del Greg Mortimer–, y hay que ver cómo se supera el impacto económico que tendrá todo esto. Algo parecido ocurre con esos enormes hoteles cuya propuesta consiste en tener a sus huéspedes todo el tiempo dentro, cuando el turista actual está cada vez más ávido de salir a buscar nuevas aventuras para compartir a través de la gran vidriera actual, que son las redes sociales. ¿Quién va a elegir publicar en su historia de Instagram la sala de juegos o el restaurant del hotel, cuando puede tener una selfie navegando en un velero por río Uruguay, desembarcando en alguna de las islas de la desembocadura del Queguay o desde un kayak entre la mayor reserva de monte indígena del país.
Colón, aquí enfrente, apenas cruzando el río, es un gran ejemplo de cómo pequeños desarrollos potencian al gran destino turístico, sumando oferta complementaria en San José, Villa Elisa, Palmares, etcétera. Todos estos lugares quedan más lejos de Colón que cruzar el río hasta Paysandú, que históricamente ha soñado con captar una décima parte del turismo bonaerense que llega a Colón. Ahí tiene algo en qué trabajar el Ministerio de Turismo, en cómo hacer que uno de los costos de peajes más caro del mundo se interponga como un muro en medio del puente y permita que nuestra ciudad capte algo de ese movimiento turístico.
Eso es más realista que soñar con ser Cancún, y mejoraría sustancialmente el panorama de este lado. ¿Que hay que corregir y mejorar en muchos aspectos? No nos cabe la mínima duda, y en ello también ayudó el Corredor Pájaros Pintados. ¿Que hubo cosas que se podrían haber hecho de otra manera? También, y si se constata que más que errores han habido problemas que puedan ser penalmente perseguibles, no dudamos que los mismos serán dilucidados en los escritorios que corresponda. Pero con todo ello encima, le pese a quien le pese, no se puede dejar de admitir que el turismo ha cambiado y está cambiando y que el concepto de región es más adecuado a la realidad de hoy que el de un establecimiento que sea capaz de ofrecer todo lo que una persona, o más, una familia, espera de sus vacaciones. La gente se mueve y se mueve mucho.
Ya sería ponernos demasiado pretenciosos, pero, no vendría siendo hora también de, por lo menos en materia turística, comenzar a hacer realidad aquella vieja promesa del Mercosur. Están ya amarillentos y acercándose a sus tres décadas los papeles en los que se firmó el anhelo de la unión aduanera que garantizara la libre circulación de bienes y personas. Cuánto mejor sería la oferta entorno al río Uruguay si se considerara la infraestructura, la oferta en general y las experiencias (gastronómicas, culturales, históricas, de naturaleza, y hasta los centros termales, por qué no) existentes a ambas márgenes.
Pero claro, no nos puede llamar la atención cuando a veces presenciamos discusiones entre montevideanos sobre si el capitalinísimo barrio de Villa Española queda o no en la “loma del kinoto”.
El edil departamental y exdirector de Turismo Marcelo Tortorella se mostró sorprendido por “el tono de resentimiento de Andrés Pardo, exfuncionario de la Administración Caraballo, quien fungía como coordinador de la Dirección de Turismo, para con un cambio de enfoque del Ministerio de Turismo que apunta, dentro del marco de la regionalización turística del Litoral Oeste, retomar y dar impulso a la marca Destino Termas”. Recordó Tortorella que “este producto turístico nació en el año 2012 a propuesta del exministro de Turismo Héctor Lescano, que posteriormente se terminó desdibujando bajo la gestión de Kechichián”. De acuerdo a “estudios sectoriales se apunta a que la presencia del producto termas se vio diluida en Corredor de Pájaros Pintados, y se entiende que debería tener una presencia mayor, por ser un valor esencial del concepto del producto estrella que es el turismo termal”.
OSE comenzó el estudio de factibilidad de saneamiento en la localidad de Porvenir -obra que beneficiaría a 2.000 personas- y Mevir asegura que intervendrá con tres planes en el territorio del Municipio de Porvenir al fin de este período de gobierno.
Mientras maquinaria municipal procedía a extender el área arenada en el Balneario Municipal, en preparación del comienzo de la temporada de playas -que inicia hoy- de manera inadvertida la pala cargadora cortó el caño de toma de agua, que desde el río Uruguay la transporta a la planta de malteado de AmBev. La procesadora de malta cuenta con un depósito de agua, de modo que la operativa no se detuvo, pero de inmediato se comenzó a trabajar en su reparación.
Las Termas de Almirón han vuelto a la órbita del municipio de Guichón, luego que por decisión del entonces intendente Guillermo Caraballo, el 6 de enero de 2016, pasaron a gestionarse directamente desde la Dirección de Turismo de la Intendencia, en Paysandú.
La Justicia condenó a 26 años de prisión efectiva al único vinculado a la desaparición y muerte de la sanducera Amparo Fernández, hecho ocurrido hace un año y medio en la localidad de Sarandí Grande, Florida. Pese a la ausencia física del cuerpo de la víctima, en que basó su defensa la abogada del acusado, la jueza Victoria Abraham entendió que las pruebas presentadas por Fiscalía y la Policía confirman el final que tuvo Amparo. Por tal motivo, Luis Alberto Deorta Vera fue sentenciado como “autor penalmente responsable de un delito de homicidio muy especialmente agravado por femicidio”.
