La Sociedad Rural de Río Negro (SRRN) junto a la Mesa Empresarial de Young, reunidos en una asamblea de delegados de instituciones de la región, expresaron su “profunda preocupación” por la situación económica de las empresas y comercios y reclamaron mayores acciones al gobierno que “pierde el foco en lo importante”.
Las entidades convocantes, reunidas en la sede de la SRRN, fueron apoyadas por la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, la Liga del Trabajo de Guichón, el Centro Comercial e Industrial de Young y la Cooperativa Transportistas Unidos de Young.
En la declaración final enfatizaron en que “factores diversos, de distinto origen e importancia, se han ido sumando para generar este estado de situación. Todavía se están sorteando las consecuencias de una sequía histórica que disminuyó drásticamente la producción y aumentó los gastos para afrontarla. Esa menor producción también se asocia a una depresión en los precios internacionales de los commodities”.
Al finalizar la reunión, declararon que “la combinación del bajo valor real del dólar, la baja de producción y los bajos precios, erosionan la viabilidad y competitividad de las empresas y no demoran en reflejarse sobre todos los eslabones de la cadena de trabajo en el Interior. Esta pérdida de fuentes de trabajo y niveles de actividad sin dudas repercute en el comercio y los servicios locales, así como en el endeudamiento de las familias”.
Las entidades aseguran que “se suma otro factor a ese nivel que es la profunda diferencia cambiaria con Argentina y todos los efectos que el contrabando agudiza hacia el comercio fronterizo y de la región. Entonces es elocuente que se está frente a una combinación de factores que es muy preocupante en todo el país, pero especialmente en nuestra región”. Reconocen que “el gobierno ha escuchado básicamente atendiendo las crisis, pero se considera que no son suficientes las medidas adoptadas. Persiste y se agrava el atraso y la pérdida de valor del compra del dólar, y los problemas de fondo no llegan a resolverse. Se exhorta al gobierno nacional, a los departamentales y al sistema político todo, que atiendan la gravedad de la situación y tomen las medidas paliativas que correspondan”.
Aseguran que “definitivamente se pierde el foco en lo importante, la situación de las empresas de la región, fuentes genuinas de trabajo y motores de la economía”.
Atraso cambiario
“Es preocupante la situación que se vive en las empresas de la zona, tanto agropecuarias como en general. El déficit del Estado, el atraso cambiario y la falta de competitividad, sumado a que arrastramos las consecuencias de la sequía. Los precios internacionales siguen bajos y nuestros principales mercados están bastante trancados. Las empresas tiene sus números muy ajustados y en el sector agropecuario estamos preocupados”, dijo a EL TELEGRAFO el presidente de la Sociedad Rural de Río Negro, Joaquín Zabaleta Stirling.
Las federaciones rurales han mantenido reuniones con integrantes del equipo económico del gobierno y con el presidente del Banco Central, Diego Labat, la semana pasada. “Vemos que el gobierno está enfocado en bajar la inflación y lo está logrando. Pero contiene el dólar y los números nuestros no dan porque invertimos en dólares. Nuestra producción tiene un 25% menos de valor con costos en pesos que ajustan al alza y la diferencia no está dando. Es un problema más del atraso cambiario. Vemos que el gobierno no reacciona y podemos llevar a una nueva crisis de las empresas”, señaló el directivo.
Explicó que “ya hubo otros momentos de atraso cambiario en gobiernos anteriores, incluso en el de Lacalle Herrera, pero con distintos orígenes. El ejercicio que finalizó en junio, de acuerdo a los informes del INIA y del Plan Agropecuario cerró con rentabilidad nula, sin pagar costos de arrendamientos. Entonces, realmente las empresas están muy complicadas. No vemos un horizonte de cambio y queremos que el gobierno reaccione antes de que sea tarde”.
Zabaleta aseguró que este panorama obliga a una menor inversión de las empresas. “Y a esto hay que sumarle los juicios laborales y otros aspectos empresariales que llevan a que no se tome personal. Así crece el desempleo y es una bola que va aumentando porque las empresas del Interior viven de las empresas agropecuarias y los servicios”, puntualizó.
Tomar medidas
El productor reconoció que las afectaciones son aún mayores en los departamentos del Litoral. “Por supuesto que estamos en zona fronteriza y el comercio se encuentra a otro nivel con el contrabando, que se suma al problema. Es decir, el Interior está complicado y es momento de tomar medidas”.
Reconoció las gestiones con integrantes del Poder Ejecutivo, “pero creemos que el gobierno se tiene que dar cuenta y cambiar la tesitura. Nos han dicho que pueden cambiar el dólar, pero la inflación subiría dos o tres puntos más. Creemos que una inflación moderada puede contenerse, pero es para que todos estemos mejor. No centrarse exclusivamente en el combate a la inflación. Y, si bien sabemos de su importancia para los salarios y otros guarismos, no debe ser ese su objetivo exclusivo”.
Zabaleta enfatizó en medidas contra el contrabando. “Los comercios se han quejado que las aduanas están dejando pasar demasiado y con los controles, pueden evitarlo. Y tiene que ser con el minorista tanto como con el gran contrabando. Pero nosotros no somos gobernantes, sino que quien debe tomar medidas es el gobierno, porque cada vez quedan menos empresas”.
INBA, gran fracaso
Las distintas federaciones y asociaciones rurales han manifestado su descontento con las acciones adoptadas por el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) y así lo han manifestado en las reuniones del consejo directivo que integran a través de sus delegados.
“Cuando este gobierno apuntó en su programa a la creación del INBA creímos en una política en serio, tanto para la población de perros, como el bienestar animal en general. Pero realmente nos han decepcionado”, aseguró.
“Hemos participado en el consejo del INBA a través de los productores, pero prácticamente han ninguneado a los animales de producción. El instituto se ha dedicado a cuidar a los animales de compañía, más bien desde un perfil animalista y de defensa a ultranza, sin ver que los animales de producción también son domésticos. Porque los productores no sólo vivimos de su producción, sino que somos parte de su cría”, aseveró el directivo.
Consideró que los ataques de las jaurías a las ovejas “no se ha tratado de la forma debida y se ha logrado un mediano apoyo, sobre todo de las Intendencias, que tienen una tendencia castrar perros. Esa medida tendrá resultados a 10 años, pero nos parece que deben tomar medidas con los perros callejeros y sueltos no sólo por los ataques a los animales de producción, sino por los perjuicios que provoca en las ciudades”.
Definió como “impresionante” esta problemática, en tanto “parece que no hay manera de controlarlo. Por eso, el INBA nos parece un gran fracaso. Como Federación Rural hemos planteado la creación de otra rama dentro del instituto, dedicada a los animales de producción para ver si podemos lograr algo”.

