El Día del Amigo es una celebración que con el tiempo ha ido creciendo en relevancia que muchas personas y comercios esperan. No solo por las reuniones grupales, sino por los regalos que se intercambian o las juntadas en bares y restaurantes. El día elegido coincide con el hecho histórico a nivel mundial de la llegada del hombre a la Luna en 1969. La misión Apolo XI alunizaba comandada por Neil Armstrong, lo que en sí mismo no supone un hecho destacado para la amistad, sino como una hazaña global para la humanidad. Pero un argentino, el locutor Enrique Ernesto Febbraro, lo interpretó como un gesto de amistad del hombre hacia el Universo y decidió enviar 1.000 postales a todo el mundo para festejar la amistad global.
Como repercusión obtuvo más de 700 respuestas de cien países y Febbraro decidió patentar su idea en el registro de la propiedad intelectual en 1972. Luego, donó su creación al Rotary Club (una organización internacional que impulsa acciones globales). Así, el proyecto se hizo día del amigo en Argentina, Brasil y Uruguay.
Febbraro estaba convencido que la amistad era la virtud más sobresaliente del ser humano, y sin embargo no tenía un día para celebrarlo. Según una nota que brindó a Infobae, él creía que faltaban efemérides que rescataran los lazos de amistad entre las personas. Pensó en asignarle el privilegio al día del final de la Segunda Guerra Mundial y al nacimiento de las Naciones Unidas, pero lo descartó porque no quería asociarlo a un contenido violento. Ya había concebido la idea mucho antes de 1969. “Fue una vieja ocurrencia de cuando era locutor en Radio Argentina con Juan Monti”, explicó en una nota realizada a La Voz del Interior (Córdoba) en 2006.
“En esos días, el gobierno nos daba una lista con las celebraciones que había que evocar todos los días. Era una cantidad enorme de fechas patrióticas, militares, políticas, pero no había ninguna virtud que se festejara. Le conté a Monti mi idea de festejar el Día del Amigo. ‘Y bueno hágalo. Yo lo voy a apoyar’, me dijo. Pero cuando empecé a buscar qué día se podía festejar, siempre coincidía con alguna tontería”, y fue a partir de allí que se decidió por el 20 de julio y generó un gran movimiento que incluso después de su muerte (ocurrida en noviembre del año 2008), sigue ganando adeptos.

