La exportación de carnes uruguayas cerrará este año con una caída de 20% en divisas frente a 2022 y se posicionará cercana a U$S 2.600 millones. Sin embargo, el nivel exportado está por encima del promedio histórico y es el tercer más alto de la serie que lleva el Instituto Nacional de Carnes.
Según el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Conrado Ferber, la carne uruguaya vale la mitad en el mercado internacional, por la falta de marketing. Comparó que algunos cortes de carnes provenientes del mercado australiano, valen el doble que la carne uruguaya.
La cadena cárnica uruguaya puede comenzar a ver resultados en el sudeste asiático en 2024, luego de las gestiones realizadas este año que cerró con un posicionamiento en China, luego de la visita del presidente de la República, Luis Lacalle Pou, con una comitiva minsiterial y empresarial. La autorización de China habilitará el ingreso de estómagos bovinos que valorizarán el producto en U$S 40 millones y de lengua a Japón. Este último caso accede a un mercado exigente que, a su vez, facilita el ingreso a otros mercados.
La faena de bovinos será 5% menor frente al año previo, acaparando 2,3 millones de cabezas, pero pese a la caída en el nivel de actividad, está por encima del promedio de la década que fue 2,25 millones de cabezas. La tasa de extracción cerrará en 23%, incluyendo los 300.000 bovinos que se exportarán en pie en 2023.
CAMBIOS EN LA FAENA
La composición de la faena registró cambios, en tanto bajaron 8,5% los bovinos y las vacas 1%. De acuerdo al gerente de información de INAC, Jorge Acosta, el descenso en la faena de novillos no es homogénea y vuelve a mostrar una baja en la edad promedio. El 72% de los novillos industrializados corresponden a la categoría diente de leche y dos y cuatro dientes. Este año la faena de vaquillonas cayó 6% y es más que el promedio, con un crecimiento de 8% en el segundo semestre del año en curso, superándose los 300.000 animales, según las estadísticas oficiales.
Los frigoríficos manejan una faena con animales más jóvenes. Este año, el peso promedio de los bovinos muestra una recuperación, con canales con un peso promedio de 287 kilos en el caso de los novillos y 241 para vacas.
EN VALORES
Según el INAC, este año cierra con unas 490.000 toneladas de carne bovina y un precio promedio que estará por encima de US$ 4.200 la tonelada, lo que generaría un ingreso de US$ 2.000 millones.
China redujo sus compras en 21% y bajó 19% el peso promedio, mientras que Estados Unidos, México y Canadá compensaron las menores compras de China con un crecimiento en sus compras de 23% y una reducción de precios por debajo del promedio (-13,7%). La Unión Europea, el otro mercado de alto valor, aumentó la demanda 4,8% y bajó 10% el precio de la carne bovina importada.
En carne ovina, el crecimiento de la exportación está 21% por encima del año anterior, medido en volumen y rondaría las 24.000 toneladas. El precio de exportación está cerrando el año en curso por encima de U$S 3.800 la tonelada, mostrando una baja de 24% respecto a 2022. Brasil fue el principal mercado y pagó precios por encima del promedio (U$S 5.484 por tonelada) y representó el 18% del volumen embarcado. Estados Unidos, que recibe cortes con hueso representó 6%. A la Unión Europea, se ingresa con cortes desosados y corresponde al 2%. Es un Índice Medio de Exportación menor a U$S 3.000 la tonelada.
APORTE DE CORRALES
La faena de animales procedente de los corrales de engorde se mantendrá cercana al nivel de los años previos, abarcando 350.000 bovinos. El descenso se explica en una menor faena de novillos y en que este año no se estimuló al encierro de ganados, ante un mercado desacelerado y valores en baja. No obstante, el registro representa a los valores más altos que releva el INAC en los últimos ejercicios ganaderos. Los ganados de corral equivalen este año al 16% del total de la faena. Los novillos representan el 28,7% del total y 17,3% las vaquillonas. Los corrales de engorde no se encuentran en manos de los productores, sino que la industria también tiene los suyos.
