Un 83,8% de los estudiantes declaró haber ingerido al menos una sustancia psicoactiva

Fue presentado el reporte denominado “La incidencia del clima escolar sobre la percepción de seguridad de los estudiantes y sus desempeños”, llevado adelante por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd). Este trabajo busca brindar evidencia sobre la relevancia de profundizar en el trabajo de la convivencia escolar, de analizar los efectos del consumo de drogas y de atender las diferencias a nivel de género y del contexto socioeconómico que se observan en la percepción de seguridad de los adolescentes.

De acuerdo a los datos presentados por el INEEd, tomados de la aplicación 2022 de la prueba Aristas en tercero de media (secundaria y técnica), la percepción de seguridad de los estudiantes tiene una relación directa y significativa principalmente con el clima del aula. También con la violencia barrial y la apertura hacia la diversidad de los adolescentes, y existe un efecto indirecto de las habilidades socioemocionales y el consumo de drogas, mediado por el clima del aula.

El clima de aula que favorece la percepción de seguridad se caracteriza por: fuertes vínculos entre estudiantes y docentes, fuerte sentido de pertenencia del adolescente con el centro, percepción de los estudiantes de que su voz es escuchada y un abordaje del conflicto mediante el diálogo y el respeto.

Asimismo, el clima de aula tiene efectos sobre los logros en lectura y matemática. En contraste, las conductas de riesgo (externalizantes e internalizantes) y el consumo de drogas por parte de los adolescentes tienen efectos negativos sobre los aprendizajes, a través de su incidencia en el clima del aula. Además, centros con un clima de aula inclusivo, en los que los adolescentes están motivados y autorregulados para el aprendizaje y se sienten seguros, se asocian positivamente con los desempeños.

62,1% consumió alcohol

El 83,8% de quienes realizaron Aristas Media dice haber consumido alguna sustancia en el último año. El consumo de alcohol llega a 62,1% y el de bebidas energizantes a 69,4%. Casi un quinto consume medicamentos (18,9%). El consumo de tabaco y de marihuana supera el 10%, mientras que otras drogas son usadas por un 4%. Las proporciones aumentan según la cantidad de amigos cercanos que consumen.

Las mujeres declaran un mayor uso de medicamentos, tabaco y bebidas alcohólicas, mientras que los varones presentan mayores tasas de consumo de bebidas energizantes, marihuana y otras drogas. El uso aumenta con la edad: existe una diferenciación entre los 14 y 15 años con respecto a los 16 y 17. A nivel regional, existe un mayor consumo en el interior que en Montevideo, especialmente de alcohol y de tabaco.

El reporte subraya la importancia de articular políticas sociales y que los desempeños dependen de factores más amplios que los meramente educativos.
Vale mencionar que el relevamiento no está orientado al consumo problemático de sustancias psicoactivas, sino a la prevalencia en el consumo en el último año. Un 83,8% de los estudiantes declara haber consumido al menos alguna sustancia psicoactiva durante los últimos 12 meses previos al relevamiento. Las bebidas energizantes y alcohólicas son las sustancias con mayor prevalencia entre los estudiantes (69,4% y 62,1%, respectivamente). Les siguen el consumo de medicamentos (18,9% de los estudiantes declara haber tomado medicamentos tranquilizantes o estimulantes), de tabaco (13,5%) y de marihuana (11,4%). Por su parte, la cocaína, la pasta base, el hachís, los alucinógenos y el éxtasis son las que se consumen en menor medida (4%).

Entre hombres y mujeres

Al analizar la prevalencia de consumo de drogas en los últimos 12 meses por género no se encuentran diferencias entre aquellos que declaran haber utilizado “alguna sustancia psicoactiva”.

Mientras que si se analizan las diferencias entre hombres y mujeres por sustancia, se desprende que entre las mujeres es más alto el consumo de medicamentos que entre varones, un 23,3% y 13,7%, respectivamente. En tanto que el consumo de bebidas energizantes y de otras sustancias es mayor entre los varones.
En el primer caso, pasa de 65,7% entre las mujeres a 73,1% entre los varones, mientras que en el segundo caso, si bien la magnitud es claramente más baja, entre los varones es casi el doble que entre las mujeres, 5,2% y 2,6%, respectivamente. Por su parte, los estudiantes que se identifican con otro género presentan un mayor consumo de medicamentos, tabaco, marihuana y otras sustancias que lo observado entre las mujeres y entre los varones.

En cuanto a las edades, de acuerdo al documento se desprende que a mayor edad, crece el consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y marihuana. Asimismo, los estudiantes de 16 años o más presentan una mayor prevalencia de consumo de medicamentos y otras drogas (cocaína, pasta base, hachís, alucinógenos o éxtasis), con relación a sus compañeros de menor edad. Por su parte, el consumo de bebidas energizantes suele ser más frecuente entre los estudiantes de menor edad.