Coincidiendo con el 98º aniversario del nacimiento de Aníbal Sampayo, el martes 6 de agosto comenzó la 17ª edición de la semana dedicada a recordar su vida y su obra. En esa jornada inaugural tuvo lugar la charla “Misceláneas Sampayeras”, realizada en el Aula Magna del Centro Universitario (Cenur) Litoral Norte, con la participación del investigador argentino Alfredo Miranda y el uruguayo Schubert Flores Vasella. Tomando en cuenta que ambos ya habían visitado Paysandú en numerosas oportunidades para disertar en torno a Sampayo y su obra, esta vez optaron por abordar algunos aspectos más singulares y menos explorados, que en charlas anteriores habían quedado relegados frente a otros más generales.
Sampayo en Cerro Colorado
En la breve semblanza de Sampayo que Flores trazó al inicio de la charla, al abordar su faceta como autor y compositor, recordó que creó unas 400 obras, de las cuales al menos 50 tuvieron un enorme éxito, siendo versionadas por innumerables artistas. Esta proyección comenzó a darse, sobre todo, a partir de sus incursiones en Entre Ríos, principalmente en Concepción del Uruguay. Allí se presentaba en la peña Ñanderogami, impulsada por Florencio López, por la que pasaban entonces todos los grandes cultores del folclore. De la amistad de Sampayo con López, un gran difusor del folclore, surgió el primero de los tres ejes en torno a los cuales se estructuró la charla: el vínculo del artista sanducero con Cerro Colorado, una localidad argentina situada a 160 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Es conocida por haber sido el lugar de residencia del célebre folclorista Atahualpa Yupanqui, cuya casa hoy funciona como museo. Sampayo visitó muchas veces el lugar, junto a Florencio López, y el recuerdo de esas visitas aún perdura, según testimonios recogidos por el propio Flores entre los habitantes del lugar, mientras investigaba las pinturas rupestres de los indios comechingones y sanavirones, cuando elaboraba la tesis para obtener su título de antropólogo.
Entre otras anécdotas, se mencionaron las guitarreadas que Sampayo compartía con el Indio Pachi, un músico legendario del lugar, y la presentación del sanducero en un leprosario al que pocos se animaban a acercarse. Se mencionaron también piezas musicales creadas por Sampayo en Cerro Colorado: “El Salpicao”, un gato instrumental para arpa en homenaje a los paisanos del lugar, y “Cerro Veladero”, una chacarera inspirada en las antiguas pictografías indígenas encontradas en el cerro homónimo.
Sampayo instrumentista y los tríos
El segundo eje de la charla se centró en la faceta de Sampayo como ejecutante de arpa y su participación en diversos tríos musicales, junto a grandes figuras del folclore como los guitarristas Alfredo Alfonso y José Zavala, Ramón Ayala, el arpista argentino Amadeo Monges o su padre, el guitarrista paraguayo del mismo nombre. La lista incluyó también a Los Costeros, el dúo sanducero integrado por Mario Fernández y Ernesto Caraballo. Entre los ejemplos musicales que ilustraron esta faceta estuvieron temas instrumentales como “El Pintao”, “Boquita de Miel”, “El Jangadero”, “Paloma Blanca”, “Selvita”, y “Cieguito Cantor” como tema cantado.
Sampayo silbador
El tercer y último eje abordó otra faceta poco advertida de Sampayo: su habilidad como silbador, y cómo empleó este recurso en sus composiciones. En la música popular, el silbido se utiliza como un instrumento que puede ocupar un rol destacado en la melodía, la introducción, el cierre o en solos, explicó Miranda. Sampayo lo empleaba como una forma de “vestir” la composición musical, convirtiéndolo en un elemento integral de la interpretación. Como ejemplos, se citó como una de las versiones de “Río de los Pájaros”, donde el silbido introductorio evoca un ambiente bucólico y refleja el paisaje; “Coplitas del Pescador”, en la que el silbido reemplaza la melodía cantada en la segunda parte de la composición; “Garzas Viajeras”, donde el silbido aparece entre la primera y la segunda parte, creando una melodía nueva e independiente que culmina la obra; y “La Cañera”, donde el silbido se integra como un elemento típico del acompañamiento en la chamarrita. La charla concluyó reafirmando la riqueza de la obra de Sampayo, y también su vigencia, que permite que al explorarla se sigan hallando múltiples perspectivas y enfoques. La charla fue organizada por el Grupo Cultural “Aníbal Sampayo”, con el apoyo de la Comisión de Cultura del Cenur Litoral Norte.
