Forestal Caja Bancaria (FCB) reaccionó a las declaraciones de ediles departamentales del Frente Amplio, quienes afirman que el pueblo de Piedras Coloradas enfrenta problemas ambientales debido al hollín emitido por la planta de FCB.
Carlos Sarazola, director ejecutivo de la empresa, rechazó estas acusaciones, señalando que no provienen de la comunidad local: “Es curioso que estas expresiones surjan de personas externas, que no conocen la realidad de Caja Bancaria y no aportan evidencias objetivas o científicas. Estas declaraciones no se ajustan a la realidad”. Sarazola añadió que, “hasta la fecha, no se ha recibido ningún planteo formal o inquietud respecto al funcionamiento de la caldera”.
En la misma línea, el alcalde de Piedras Coloradas, John Cáceres, sostuvo que no se ha registrado ninguna queja formal en el municipio: “No es un tema que la comunidad haya planteado como un problema. En ocasiones hay algo de humo proveniente de la planta, pero esto depende del viento. Sin embargo, en Paysandú, las grandes industrias generan situaciones donde incluso es difícil respirar, y no he visto que la Junta Departamental se queje de ello. Tal vez se deba a que sus sindicatos son más fuertes y los ediles no quieren involucrarse”, opinó Cáceres.
COMPROMISO AMBIENTAL Y COMUNITARIO
Sarazola subrayó que FCB es una empresa comprometida con el medio ambiente, y recordó que su caldera cuenta con la habilitación de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) hasta 2027. Además, destacó el papel de FCB en el desarrollo de Piedras Coloradas, que ha visto su población crecer de 400 a casi 2.000 habitantes en los últimos 60 años, en parte gracias a la presencia de la forestal.
Asimismo, la empresa es promotora de las Fuerzas Sociales de Piedras Coloradas, “un espacio de diálogo que reúne a instituciones locales, departamentales y empresas privadas para coordinar soluciones a los problemas comunitarios”. Entre los participantes se encuentran el Municipio, la escuela, el liceo, centros de salud, y empresas como Montes del Plata y UPM.
FCB también cuenta con un sindicato activo, “que participa en reuniones mensuales de la comisión de seguridad de la empresa”. Sarazola mencionó que consultó a la médica laboral de la empresa, quien “ratificó que sin evidencia científica no es posible sostener las afirmaciones sobre el supuesto impacto ambiental”.
CANALES DE DIÁLOGO Y ACCIONES SOSTENIBLES
El director ejecutivo reiteró que FCB dispone de diversos canales formales para recibir y gestionar inquietudes, tanto a través de las Fuerzas Sociales como mediante cartas de difusión entregadas a vecinos y actores clave de la comunidad. A pesar de ello, “hasta el momento no se ha recibido ninguna queja formal sobre problemas ambientales”.
En cuanto a las acciones ambientales, FCB ha implementado varias iniciativas proactivas. La empresa “es pionera en la venta de bonos de carbono en Uruguay y está desarrollando un proyecto de descarbonización, sustituyendo el uso de gas licuado de petróleo por pellets de madera en sus quemadores. Este cambio busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, alineándose con los objetivos de sostenibilidad”.
Además, FCB colabora con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en la producción de Carne Carbono Neutral (CCN), “asociando la ganadería con la forestación para reducir o compensar las emisiones de CO2, contribuyendo así a mitigar el cambio climático”.
BALANCE EN LA INTERVENCIÓN HUMANA
Por su parte, el alcalde Cáceres reconoció que toda actividad humana conlleva aspectos positivos y negativos, pero destacó el impacto favorable de FCB en el empleo local: “A veces llega algo de humo al pueblo, pero es algo puntual y relacionado con la dirección del viento. Sin embargo, el vínculo de esta comunidad con la forestal es fuerte, y su presencia es fundamental para la economía local”.

