Este lunes comenzó en Paysandú una nueva edición del curso de entrenador Licencia “C” ONFI-Conmebol, que habilita a dirigir exclusivamente en el fútbol infantil y representa el primer escalón dentro de la formación oficial para orientadores técnicos. La actividad se desarrolla en el Salón 1930 del club Estudiantil Sanducero y será la única instancia que se brindará este año a nivel local. Las inscripciones permanecerán abiertas hasta hoy.
La jornada de apertura contó con la presencia del director de cursos, Fernando Cáceres; el coordinador, Roberto Cruz; el presidente de la Liga Sanducera de Fútbol Infantil, Mauricio Gómez; y el secretario de la institución, Fernando Silva. Además, se llevó adelante la denominada clase “0”, que sirvió como introducción a la dinámica y lineamientos generales de la capacitación.
El curso se dicta en modalidad presencial, con clases los días lunes y miércoles de 20 a 22.15, y se extenderá durante seis meses. Está dividido en tres módulos de 50 horas cada uno y contará con la participación de siete docentes especializados en distintas áreas: psicopedagoga, entrenador, psicólogo, preparador físico, instructor de árbitros, médico y entrenador de goleros. El costo de la inscripción es de $5000 y debe abonarse al momento de registrarse. Como requisitos obligatorios, se solicita la presentación de certificado de buena conducta, constancia de inscripción o no inscripción en el Registro Nacional de Violadores y Abusadores Sexuales, y certificado de antecedentes judiciales y penales, de acuerdo a lo dispuesto por la Ley 19.791. Toda la documentación se tramita en la Jefatura de Policía.
Una vez aprobado, el curso habilita a realizar la Licencia “B”, destinada a entrenadores de divisiones formativas y planteles mayores.
El coordinador principal del curso, Roberto Cruz, dialogó con EL TELEGRAFO y expresó: “Apostamos a continuar con la formación de los entrenadores, que por suerte desde que comenzamos han dado muy buenos resultados. En lo personal, hago esto porque me encanta mi profesión y no tenemos aspiraciones económicas, simplemente la vocación de seguir formando, más allá del resultado deportivo, que en el fútbol infantil pasa a segundo plano. La evolución en la conducta y la disciplina de los entrenadores ha mejorado notablemente, al punto que en toda la temporada pasada solo hubo dos expulsiones en total, lo que refleja que la enseñanza está llegando de buena forma y es lo que nos motiva a seguir”, concluyó.

