Histórica casona de Quebracho devorada por un incendio; investigan las causas

Quebracho despertó este domingo con una noticia que golpeó de lleno en la identidad de la localidad: un incendio ocurrido en horas de la noche consumió por completo la antigua casona que, durante décadas, funcionó como comercio y que en tiempos pasados también había sido una posta de diligencia, considerada por vecinos como un bien patrimonial. En los últimos años era conocida como el ex Museo Juan Clara, uno de los símbolos más reconocidos de la historia quebrachense.

La estructura —construida en materiales de época, paredes de material y chapa con tirantería de madera— ardió con tal intensidad que, al arribo de los bomberos locales, el fuego ya estaba generalizado en una de las piezas y se propagaba rápidamente hacia el galpón contiguo. Según informó el destacamento, se trabajó con la unidad polivalente, una cisterna del Municipio y posteriormente una cisterna enviada desde Paysandú. Sin embargo, pese al intenso despliegue, las pérdidas fueron totales.
Vecinos, referentes históricos y miembros de la comunidad local lamentaron profundamente la pérdida del emblemático espacio, que no solo resguardaba objetos y memorias vinculadas a la identidad del pueblo, sino que también había sido punto de encuentro y de relatos compartidos por generaciones.

La familia propietaria, los Belveder —que desde hace ocho años mantenían el inmueble y realizaban mejoras para revalorizarlo— emitió declaraciones públicas a raíz de múltiples comentarios y versiones que circularon en redes sociales tras el siniestro. Subrayaron que ningún integrante de la familia se encontraba en la localidad al momento del incendio, y recordaron que días atrás el predio había sufrido un hurto en el que se llevaron una garrafa y un quemador. “Estamos sufriendo la pérdida; duele tener que aclarar lo obvio”, expresaron.

UN LUGAR CON HISTORIA

Franklin “Gino” Belveder, propietario del predio, dijo a EL TELEGRAFO que, si bien la edificación no estaba catalogada formalmente como patrimonio histórico, sí tenía un profundo valor identitario para Quebracho. Explicó que había adquirido la propiedad —entonces como bar y excasino— con el propósito de preservarla, y que desde entonces trabajaba para devolverle parte de su esencia original. “Lo que pasa es que el que lo empezó a valorizar fui yo. Antes nadie lo respetaba. Nosotros lo mantuvimos, lo mejoramos. Era un bien humilde desde lo económico, pero enorme desde lo histórico. Y ahora no quedó nada”, lamentó. Belveder señaló que la familia tenía planes de seguir recuperando la casona, sin fines de lucro, con el objetivo de que el espacio pudiera sostenerse por sí mismo. 

De hecho, comentó que el viernes había viajado a Montevideo para comprar pisos de pinotea destinados a una de las reformas. “Nos quedamos sin nada. Y ahora no sabemos qué vamos a hacer. Era un sueño familiar que veníamos trabajando hace años”, expresó visiblemente afectado.

CAUSAS BAJO INVESTIGACIÓN

Sobre el origen del fuego, el propietario mencionó varias hipótesis, entre ellas un posible cortocircuito relacionado a trabajos recientes que se habían realizado en el lugar. También expresó su sorpresa por la falta de alertas previas: “No puedo creer que nadie haya visto humo durante dos días. Supuestamente nadie vio nada”. Sin descartar ninguna línea, recordó que días atrás se había registrado un hurto en el predio, lo que también abre la posibilidad de ingreso de terceros al inmueble. Bomberos, por su parte, informaron que de forma preliminar el incendio podría haberse iniciado por un desperfecto eléctrico, aunque la investigación continúa.

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