Motivado por una nota editorial publicada en ese prestigioso medio, es que llego a Ud. a fin de realizar algunas puntualizaciones que considero de absoluta relevancia. Bajo el título “Baja cobertura aumenta riesgos, en tanto los antivacunas hacen de las suyas”, la nota refiere al Ateneo científico realizado en el Congreso Argentino el pasado 27 de noviembre. Previo al desarrollo de lo que me interesa dejar en claro, permítame recordar que Uruguay sufrió un exceso de fallecidos, por encima del promedio anual, de 15.214 personas (Según MSP). Este aumento se dio en solo 22 meses a partir del 1º de marzo de 2021 –día en que comenzó la vacunación COVID–. Tras este dato, es válido subrayar, que las muertes por supuesto COVID, según cifras oficiales, fueron 7.910 (¿Podrá el editorialista explicar cuál fue la causa de semejante sobremuerte?)
Volviendo a la nota en cuestión, la misma tilda de “divagues” a 15, o más, ponencias de profesionales estudiosos de una situación –de la que el gran público recibió solo una versió, hecho que Ud. debe tener en claro, supongo-.
Tomando en cuenta el prestigio de Diario EL TELÉGRAFO, no tengo ninguna duda de que quien se expresó tan vehementemente en nombre del medio, debe tener las credenciales suficientes como para tomarse semejantes licencias y calificar tan livianamente a hombres y mujeres de ciencia, máxime teniendo en cuenta que en aquel Ateneo, detalle que se le escapó al escriba, cada científico, cada médico, cada abogado –y todos quienes tuvieron la oportunidad de exponer–, presentaron pruebas, evidencia científica, validada por pares y aún no refutadas por NADIE -ni siquiera por los aludidos. Fueron puestos sobre la mesa de la sociedad Argentina las pruebas contundentes de lo que pasó , pasa y pasará, y en vuestro editorial solo se aferran a los descalificativos, sin ninguna evidencia en contra de lo expuesto. Créame, Sr. Director que me resulta muy llamativo que a un “calificado científico”, oficiando de editorialista, se le haya escapado ese “pequeño” detalle. Pero más allá de estas “menudencias”, si Ud. me permite, quisiera centrar esta carta fuera el ámbito médico, y para eso quisiera comenzar con una pregunta de sentido común: ¿Alguien puede avalar que en virtud de probar que las vacunas son mucho más nocivas que lo que nos dice el relato farmacéutico y oficial, generemos –o pretendamos generar– una prohibición a que la gente se inyecte libremente si así lo desea? Pensar que esa es la realidad, créame, es una teoría de conspiración real, producto de un brutal desconocimiento de lo que realmente buscamos los “antivacunas” –como despectivamente nos llamó quien escribió, en nombre de vuestro Diario, aquella nota–, o bien de hacer suyo un cliché sin ningún sustento. Por el contrario: ¿En serio alguien cree que “obligar o coaccionar” a inyectar en nuestro cuerpo –y el de nuestros hijos- sustancias desconocidas, sin verificación alguna, y con cientos de efectos adversos -la mayoría no declarados– puede o debe ser una solución razonable para alguna enfermedad? De ser así: ¿Dónde quedaría el Tratado Universal de Bioética del 2005 artículo 6, y el artículo 11 de la ley 18,335 que aún están vigentes?
¿Alguien quiere vivir en un país totalitario? Yo no.
A partir del mutuo respeto que todos merecemos paso a dar cuenta, para el que quiera leer, algunas de las confesiones realizadas por el MSP -vía solicitud de información pública – y del propio laboratorio PFIZER.
1 – Virus Sars CoV 2 nunca fue secuenciado, aislado y/o purificado. Ergo: Nadie comprobó científicamente, en Uruguay, si hubo un virus o no. Lo reconoce el propio MSP.
2 – MSP me reconoce que la eficacia de “la Pfizer” es del 0,84% y sus efectos adversos graves son del 1,1% y que se necesita inocular a 119 personas para evitar un contagio. Recuerdo que nos dijeron –y seguramente en su diario fue publicado así– que la eficacia era del 95%.
3 – MSP reconoció que Uruguay no tiene para ninguna vacuna Farmacovigilancia Activa, no relevan efectos adversos. 4 – MSP reconoce no tener evidencias que avalen la eficacia del tapabocas (por favor obsérvese la fecha en la que hace el reconocimiento) y sin embargo casi era considerado delito no usarlo.
5 – MSP reconoce no guardar contramuestras por lote de vacunas inyectadas.
6 – El MSP reconoce que violan la ley 9.202 art. 2 inc.5, en virtud de no cumplir con “contralorear” los componentes de ninguna vacuna.
7 – MSP reconoció que no disponían de estudio comparativo de patologías, entre población inoculada de población no inoculada y no disponían de estudios post inoculaciones donde pudieran medir la cantidad de títulos de anticuerpos generados y probar la eficacia de esos anticuerpos para impedir la enfermedad.
8 – El MSP “desconoce” la publicación del libro “Los Papeles de Pfizer”, conteniendo información oficial y confidencial, de la farmacéutica, obtenidas en el marco de un juicio, en Texas (EE. UU.) contra la FDA, donde entre otras cientos de cosas se reconoce que su producto ocasiona hasta 1.291 efectos adversos de especial interés; 74% de abortos espontáneos en embarazadas de hasta 90 días, y la suma de 1223 fallecidos por vacunas covid.
Un detalle no menor; la farmacéutica terminó permitiendo que su grupo de control se vacunara.
9 – Caso Ayrton Olivera: Un joven que fue coaccionado a vacunarse y su vida hoy es un calvario del cual nadie se hace cargo.
10 – Publicación del prestigioso Henry Ford Health System; 17 en 100 no vacunados desarrollaron patologías crónicas en 10 años, los vacunados 57 en 100. (Documento para el que, vuestro editorialista, tendrá varios calificativos y ninguna evidencia que lo contradiga)
Importante: al pie de esta nota dejo un código QR que permitirá a los lectores tomar contacto directo con la correspondiente documentación que respalda todo lo afirmado en el punteo precedente.
Sr. Director: Agradezco su buena disposición de publicar esta nota aclaratoria que lo único que persigue es dar a conocer una visión diferente a lo que grita el relato oficial y apuntalan los medios masivos, y al silencio ensordecedor de los mismos frente a nuestros argumentos.
Quedando con muchísimo más para decir y demostrar, pero aquí lo central es, respetar las libertades y los derechos universales, las que promuevo y defiendo, pero si se las vas atropellar, al menos pido el coraje para expresarlo claramente y téngase presente que tienen en mi persona un opositor incondicional, dispuesto a honrar con su vida el ideario Artiguista de un país con hombres y mujeres libres.
Fernando Vega Torrens
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