ESPACIO CONTRATADO
Nos acercamos a celebrar una nueva Navidad. El nacimiento de Jesús es un acontecimiento que sigue impactando aun en medio de nuestras sociedades secularizadas. Mas allá del consumo desenfrenado y de tantas realidades que poco tienen que ver con Navidad estos días, sentimos la necesidad de ser más buenos y solidarios y de compartir algo de bondad, ternura y alegría. Para muchos también son días de nostalgia y tristeza por rupturas familiares, pérdidas de seres queridos.
El Papa Francisco decía que el Señor “saltó todas las distancias para venir a nuestro encuentro”.
Proponía estos días tres P para ayudarnos a celebrar la Navidad. La primera Pesebre, el centro es Jesús que no se nos olvide, eso quiere expresar la campaña La Navidad con Jesús.
La segunda es Palabra, leer en las Sagradas Escrituras, con un buen comentario de los textos que nos recuerdan este acontecimiento de vida y esperanza, haciendo un momento de silencio en medio de las corridas.
La tercera P, perdón en una sociedad y en un mundo fragmentado con tanta violencia de todo tipo y una tercera guerra mundial por partes pidamos la gracia de la paz y el perdón.
Que sintamos la conmoción y el impacto de lo que celebramos estos días, lo más grande que se hace pequeño, frágil dependiente como decía C S Lewis, autor de las crónicas de Narnia: “Hubo una vez en el mundo un establo y en ese establo algo más grande que el mundo”.
Las ciudades se van llenando de luces, la luz del mundo que brilla sobre toda soledad, angustia y muerte es Jesús el Señor. Que esa luz ilumine la noche de Navidad y nos ayude a vivir en la búsqueda de lo verdadero, lo justo, lo bello.
