A 55 años de su fundación, el Frente Amplio reafirmó su identidad histórica y sus principales banderas programáticas. En una declaración, la fuerza política recordó su nacimiento en 1971 como “la expresión más profunda de una voluntad colectiva” y subrayó que su razón de ser sigue siendo “la unidad del pueblo uruguayo para transformar la realidad con justicia social, democracia auténtica y soberanía nacional”.
Remarcó el carácter fundacional de aquel acuerdo político, indicando que “diversas tradiciones políticas, sociales y culturales decidieron dejar de lado diferencias para construir un proyecto común”.
Recordó el origen del Frente Amplio en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo y mencionó el rol de Zelmar Michelini, pues “bajo la presidencia del senador Zelmar Michelini, se consolidó una fuerza política nueva, plural y profundamente democrática”.
Además, citó palabras del general Líber Seregni para describir el sentido histórico del proyecto: “el Frente Amplio expresó el renacer de un pueblo y la estructuración de un movimiento auténticamente popular, antiimperialista y comprometido con la liberación nacional y la justicia social”. En esa línea, el documento sostiene que “ese espíritu sigue siendo hoy nuestra brújula”.
En el texto, la fuerza política incorpora una referencia explícita a posicionamientos contemporáneos, destacando que “a estos principios fundacionales incorporamos la defensa de las minorías, por eso nos declaramos en los últimos años anti patriarcal y anti racista”, afirmando que el Frente Amplio es “una fuerza política en constante construcción”.

