Enfermedad por ola de calor, una emergencia médica

La hidratación y el resguardo del calor son recomendaciones importantes para evitar una emergencia médica.

La enfermedad por golpe de calor puede ser una emergencia médica. La sintomatología no es específica pero si aparecen rasgos de letargo, dificultades de movimiento, confusión mental, respiración agitada, palpitaciones o falta de aire en personas con mayores vulnerabilidades, como niños o adultos mayores, es recomendable la consulta médica. La Dra. Verónica Aliandre, directora de Emergencias de Comepa, señaló que afecta varios sistemas del organismo y no es algo banal.

“Los factores de riesgo son las temperaturas altas y sensaciones térmicas cercanas a 36 o 38 grados, con alta humedad. El mecanismo del sudor es menos efectivo y son dos condiciones climáticas que predisponen a estas enfermedades que precisamente vivimos en nuestro país y en la región”, dijo a EL TELEGRAFO.

Los factores de riesgo son las edades extremas de la vida, es decir menores de 5 años y los ancianos, así como las personas que atraviesan por enfermedades crónicas. “Sobre todo, quienes no pueden dejar de tomar medicamentos por prescripción médica, u otros más comunes como los diuréticos o antipsicóticos que predisponen a la enfermedad por golpe de calor”, agregó.

El riesgo lo padecen quienes se exponen a las temperaturas extremas que provocan un sobrecalentamiento corporal y aquellas personas que no cuentan con condiciones climáticas favorables en sus viviendas o por cuestiones laborales que impiden un resguardo del sol. “En todos los casos, es importante hidratarse con agua, mojarse y evitar la exposición solar directa”.

Explicó que la sintomatología es variada y bastante inespecífica. “Es el malestar general o decaimiento, los niños pueden encontrarse más irritables, los adultos mayores pueden tener un letargo o confusión mental y signos de deshidratación, con palpitaciones y respiración más agitada”, enumeró.

Incluso quienes practican la actividad física deben evitarlo sin las condiciones climáticas adecuadas. “Ante la sospecha, la recomendación es la consulta médica, quitar la ropa, buscar sombra e hidratarse. Porque recordamos que es una enfermedad grave y no solamente se trata de tener calor. Es una falla multiorgánica donde no es posible la termorregulación”.

En la mutualista, “los equipos médicos estamos muy alertas porque existen las condiciones ambientales para que esto suceda. Por el momento, no se ha registrado un aumento de las consultas porque creo que las personas vamos entendiendo sobre estos factores. Por ejemplo, la exposición a los rayos ultravioletas y el uso de la pantalla solar”.

Sin embargo, reconoció que “a veces es inevitable por tratarse de edades extremas, cuando las medidas no dependen de la persona. Pero, en general, no se ha registrado un incremento. Depende mucho, también, de tomar conocimiento de los factores que predisponen para estos riesgos”, concluyó.