El fenómeno social de los “therian”, está siendo un tema de conversación cada vez más frecuente, y nuestra ciudad no está ajena a esta movida. Se trata de personas, en su mayoría adolescentes y jóvenes que se identifican internamente con un animal no humano. Suelen llevar máscaras y disfraces para asemejarse a los animales que los identifican, se mueven como tales e imitan su comportamiento. El término proviene del griego “Therion” que significa bestia salvaje o animal.
Uno de los aspectos que más rodea a estas comunidades son las críticas, por esta razón, es que un integrante de la comunidad therian de Paysandú accedió a ser entrevistado por EL TELEGRAFO pero manteniendo el anonimato. Y “es que en redes sociales es frecuente encontrar comentarios de desaprobación, burlas y cuestionamientos hacia quienes se identifican como tal. Algunas publicaciones incluso muestran mensajes que podrían interpretarse como amenazas o expresiones de hostilidad, creo que es porque no comprenden el tema o no lo aceptan por considerarlo extraño”, dijo. “Algunos especialistas en dinámicas juveniles han advertido que las identidades que se desarrollan en internet pueden generar fuertes reacciones sociales, especialmente cuando se apartan de lo tradicional o de lo culturalmente establecido, y eso es lo que nos lleva a resguardar nuestros nombres y datos personales. También nos advierten que la exposición pública intensifica las situaciones de acoso digital”.
“Nuestra página en Instagram es @therians.paysandu y ahí hemos publicado la convocatoria para este domingo 15 de febrero en la Plaza Artigas a las 18:00, invitamos a todos los therians a compartir, conocernos y sentirse parte de esta comunidad.
Vamos a conectar con nuestro espíritu animal. Lo que no sabemos es cuántos somos en la manada sanducera, según los mensajes recibidos (que no sabemos cuáles son reales y cuáles no), esperamos una llegada de aproximadamente 60 personas, pero nos es imposible saber con certeza quién habla de verdad y quién no”, finalizó.
¿Cómo surgieron?
En los últimos años, sobre todo a través de redes sociales como TikTok, Instagram y distintos foros de internet, comenzó a circular con más frecuencia el término “therian”. Según explican quienes se identifican de esa manera, se trataría de personas que sienten una conexión profunda con un animal no humano, ya sea a nivel simbólico, espiritual o sicológico. De acuerdo con los propios testimonios que pueden encontrarse en internet, un therian no afirma ser físicamente un animal, sino que describe una vivencia interna de identificación con determinada especie. En muchos casos, quienes forman parte de estas comunidades aclaran que reconocen su condición humana desde el punto de vista biológico, pero dicen experimentar comportamientos, sensaciones o afinidades que asocian con un animal específico.
El movimiento moderno, según registros digitales y archivos de foros antiguos, habría comenzado en la década de 1990 en espacios online de habla inglesa. Internet fue clave para que personas con experiencias similares pudieran encontrarse, intercambiar ideas y formar comunidad. Con el paso del tiempo, y especialmente con la expansión de las redes sociales, el concepto se habría difundido a distintos países.
En América Latina, la presencia del término parece haberse vuelto más visible en los últimos años, principalmente entre adolescentes y jóvenes que consumen contenido internacional.
En Uruguay
En nuestro país no existen datos oficiales ni estudios públicos que permitan determinar cuántas personas se identifican como therian. Sin embargo, publicaciones en redes sociales y contenidos compartidos por usuarios uruguayos indicarían que la tendencia también se encuentra presente en el país. Al no disponer de investigaciones académicas concluyentes de Uruguay que analicen el fenómeno en profundidad, la información disponible surge de testimonios personales, o el análisis de subculturas digitales.
El martes pasado, en la Plaza Independencia (Montevideo) se realizó la primera juntada de therians, con una convocatoria que reunió una considerable cantidad de asistentes (se estima un centenar), pero varios internautas señalaron que hubo personas que se acercaron al lugar para burlarse e insultar a los protagonistas. Los medios de comunicación masivos también se han hecho eco de esta movida, y esa misma difusión es la que puso el tema en el debate público. Según @portalmvd , “ya caída la tarde, se produjo una pelea entre un grupo de jóvenes. Las protagonistas de la escena fueron tres chicas y se pelearon dos contra una. Durante varios segundos se lanzaron manotazos y patadas, lo que motivó la intervención de dos efectivos policiales para separarlas”.



Be the first to comment