La Intendencia de Paysandú y la Fundación Pérez Scremini firmaron un convenio marco de trabajo conjunto destinado a fortalecer el acompañamiento a niños que reciben tratamiento oncológico y a sus familias. La instancia se desarrolló en la sala José Acquistapace del Palacio Municipal y contó con la presencia del intendente Nicolás Olivera, la secretaria general Gabriela Gómez, el gerente general de la Fundación Pérez Scremini, Guzmán Nión, e integrantes de esta institución y de la Embajada Pérez Scremini Paysandú.
El acuerdo reafirma el compromiso de ambas instituciones de trabajar de manera coordinada para generar entornos de apoyo, cercanía y contención para los pacientes del departamento que se atienden en la fundación.
Durante la instancia, Olivera señaló que el convenio viene a formalizar una colaboración que ya existe desde hace tiempo. “Creo que esto no hace otra cosa que poner en papel algo que se viene dando hace ya tiempo”, expresó.
Explicó que, si bien las intendencias tienen competencias claramente establecidas por la normativa, también asumen responsabilidades que surgen de la realidad social.
“Nosotros decimos que tenemos nuestras competencias y tenemos nuestras incumbencias. Las competencias son aquellas que están en la letra de la norma, de la Constitución, de la ley orgánica que nos regula, pero hay cosas que no están ahí que también sentimos el deber de hacer”, sostuvo.
CERCANÍA CON LAS FAMILIAS
Olivera destacó además la importancia de acompañar a las familias del interior que deben trasladarse a Montevideo para los tratamientos, una situación que suele implicar grandes esfuerzos.
“Son los gurises que uno mismo conoce acá, que vienen las madres, que vienen los padres, que son los que padecen la distancia”, indicó, recordando que cuanto más lejos se está de la capital, “más duro y más complejo se hace”.
En ese sentido, valoró el trabajo que realiza la fundación y su equipo de voluntarios en el territorio. “Ustedes hacen también que esa distancia se acorte, no solo en kilómetros sino también en afecto”, afirmó.
Subrayó el rol que cumplen las integrantes de la embajada local de la fundación, quienes acompañan de cerca a las familias sanduceras. “Cuando a una familia le toca transitar por una situación como la que ustedes atienden se necesita una cara amigable, de alguien que tenga empatía con esto”, agregó.
FORMALIZAR LO QUE YA SE HACE
Por su parte, Nión coincidió en que el convenio busca consolidar institucionalmente un trabajo que se desarrolla desde hace años entre ambas partes.
“Es poner en papel lo que la Intendencia hace. Esas incumbencias, como vos decís, son las que nosotros necesitamos”, señaló.

El gerente general destacó el papel que cumplen las voluntarias de la embajada local, quienes acompañan a las familias en momentos especialmente difíciles. Muchas veces se las ve “porque salen a la prensa o porque piden apoyo, pero lo que no se ve” es que están “en el peor momento de las familias cuando están atravesando la enfermedad de un hijo. Estar ahí no es nada fácil”, indicó.
Explicó además que, si bien el diagnóstico y el tratamiento deben centralizarse en Montevideo, el acompañamiento social y emocional se desarrolla en gran medida en el interior.
“Para nosotros es fundamental el diagnóstico y el tratamiento, que hay que centralizarlo en Montevideo, pero toda la parte emocional y la contención social es lo que hacen los voluntarios en el interior”, afirmó.
ACOMPAÑAMIENTO SOCIAL Y COORDINACIÓN
Consultado por EL TELEGRAFO sobre el alcance del convenio, Nión explicó que el eje central del acuerdo es fortalecer la articulación con el equipo social de la Intendencia para acompañar a los niños y sus familias.
“El alcance es el acompañamiento social de los niños que se atienden en la Pérez Scremini, es unir el vínculo con el equipo social de la Intendencia, ese es el foco principal”, indicó.
El convenio también prevé distintos tipos de apoyo según las necesidades de cada familia y las posibilidades de la comuna, que pueden incluir asistencia en vivienda, traslados, alimentos o colaboración en situaciones puntuales.
“Es un convenio marco que nos ayuda a las dos partes para formalizar lo que ya se hace desde hace muchísimos años”, concluyó.


