Murió el cantautor italiano Gino Paoli

Gino Paoli, uno de los cantautores italianos más destacados del siglo XX, autor, entre otros éxitos de fama internacional, de Sapore di sale, Il cielo in una stanza o Una lunga storia d’amore, falleció a los 91 años en Génova. Su familia anunció a través de un comunicado la muerte del artista, que entre los años sesenta y setenta del siglo pasado fue uno de los músicos y compositores más influyentes y respetados de la llamada scuola genovese (escuela genovesa), uno de los movimientos artísticos y musicales más importantes de Italia de la época, que cambió la música del país transalpino. “Esta noche Gino nos ha dejado con serenidad y rodeado del afecto de sus seres queridos”, informó la familia la tarde del martes. Paoli, con discos como Gino Paoli (1961), Basta chiudere gli occhi (1964) o Le due facce dell’amore (1971), impulsó una nueva concepción de la canción de autor, marcada por una escritura más poética, ecléctica y depurada, donde las letras se convierten en protagonistas frente a los adornos vocales típicos del bel canto. Grabó más de cincuenta discos, pero su reconocimiento se centra principalmente en sus canciones de amor, que como pocas logran transmitir también desamor y fragilidad.

El cantautor, que empezó a cantar a los 26 años y debutó en la música en 1959, a lo largo de seis décadas, pese a altibajos y dificultades personales, convirtió muchas de sus canciones en auténticos himnos de la cultura italiana.

A lo largo de su carrera, Paoli combinó su trabajo como cantautor con la labor de letrista, escribiendo canciones para algunas de las voces más importantes de la música ligera italiana, como Patty Pravo, Mina y Ornella Vanoni, con quien compartió una profunda amistad y una intensa colaboración artística, además de una historia de amor.

Por la música, renunció a su trabajo como diseñador publicitario y a las largas horas dedicadas a la pintura y a su vida bohemia en una diminuta buhardilla “fría e incómoda”. A lo largo de su carrera, abandonó la música en tres ocasiones, pero siempre terminó regresando.

Gino Paoli era el único que quedaba vivo de los fundadores de la escuela genovesa, ese movimiento que a finales de los años cincuenta y en torno a los puertos de la Liguria marcó una profunda ruptura con la música tradicional italiana, tomando inspiración de Francia y dotando de mayor intelectualidad las composiciones más recordadas de la época. De aquel grupo, formado entre otros por Fabrizio De André, Bruno Lauzi, Luigi Tenco o Umberto Bindi, Paoli era probablemente el menos comprometido en el terreno político, pero destacaba por su talento para componer canciones de amor profundas y evocadoras, cargadas de imágenes sugerentes, que marcaron dos décadas de la música ligera italiana.

Entre sus temas destacan Sapore di sale, un himno al verano, al amor y a la nostalgia; Una lunga storia d’amore, sobre la evolución del amor con el paso del tiempo; la intensa Senza fine, una oda al amor eterno; Vivere ancora, que habla de la esperanza y el deseo de seguir adelante a pesar de las dificultades; o Ti lascio una canzone, que trata sobre las despedidas. Su canción más famosa, Il cielo in una stanza (1960), está inspirada en una prostituta de la que se enamoró en un burdel de Génova y marcó un verdadero avance para la música ligera del país transalpino.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*