(Presidencia)
La Secretaría Nacional de Drogas (SND) presentó un informe que analiza el desarrollo y el funcionamiento del mercado del cannabis en Uruguay. El documento destaca una “drástica caída del narcotráfico clásico”, que pasó de ser la principal vía de acceso en 2014 (58%) a representar solo el 6,7% en 2024.
El informe ofrece una evaluación de mediano plazo, ocho años después de la implementación completa de la regulación del marcado del cannabis aprobada en 2013.
Según el reporte, Uruguay estableció un control estatal con tres vías de acceso: farmacias, clubes de membresía y cultivadores domésticos. El informe detalla que el 46% de los consumidores operan en el mercado legal.
El secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND), Gabriel Rossi, destacó la caída del narcotráfico clásico, que pasó de ser la vía de acceso más frecuente en el 2014, con el 58%, a ser utilizada por el 6,7% de los usuarios en el 2024. Si bien persiste un “mercado gris” de intercambios informales, este se diferencia del riesgo criminal tradicional.
“El mercado regulado ha incidido positivamente para que las personas que deciden consumir cannabis lo hagan dentro de un mercado seguro”, señaló.
Rossi también hizo referencia al incremento en la cantidad de farmacias, que en 2024 eran unas 40, aunque señaló el desafío de encontrar mecanismos para llegar a todos los departamentos del país y mejorar el abastecimiento.
Además, informó que el mercado regulado emplea actualmente a unas 5.000 personas. Por otra parte, destacó la relevancia de contar con datos del Observatorio Uruguayo de Drogas, referente internacional en la materia. Añadió que la regulación del cannabis logró trascender las diferencias partidarias para consolidarse como una política de Estado basada en la responsabilidad y la articulación de dimensiones como salud, seguridad, derechos y gobernanza.
Además, resaltó que la percepción social sobre el cannabis experimentó una transformación profunda desde la aprobación de la ley en 2013, un cambio que, a su entender, fue construido colectivamente a través de una gestión responsable y sostenida en el tiempo.
El director ejecutivo del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca), Martín Rodríguez, sostuvo que la normativa uruguaya fue diseñada con una fuerte orientación al monitoreo y la evaluación.
Afirmó que los resultados son alentadores, ya que no se corroboraron los riesgos ni efectos negativos que se preveían al inicio del debate.
Como un hito de la gestión, Rodríguez anunció la integración del Consejo Nacional Honorario del Ircca, tras la designación por el Poder Ejecutivo de representantes sociales, cultivadores, clubes de membresía y empresas. Sostuvo que este ámbito funcionará como espacio de debate para enriquecer futuras decisiones.
DE ACUERDO CON INTERNACIÓN COMPULSIVA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE CALLE
(CIFRA)
Según la última encuesta de Cifra, un 74% de los encuestados aprueba que se lleve a personas en situación de calle a un centro del Mides, incluso contra su voluntad, mientras que apenas 11% piensa que es mejor que los dejen quedarse a vivir en la calle si lo prefieren. El apoyo a la internación compulsiva es 15 puntos porcentuales mayor en Montevideo que en el Interior.
Se podría pensar que, en un tema vinculado a la pobreza y la exclusión, las actitudes variarían según preferencia partidaria. No es así: 8 de cada 10 votantes de la oposición, pero también 7 de cada 10 votantes del partido de gobierno están a favor de la internación compulsiva de la gente en situación de calle.
En el único grupo en el que se registra una minoría de peso (un quinto) a favor de dejar que la gente en situación de calle siga en la calle si lo prefiere es entre los más jóvenes. Sin embargo, incluso entre los jóvenes, la gran mayoría (dos tercios) apoya la internación compulsiva.
Los expertos probablemente señalen que la internación compulsiva no soluciona el problema de fondo que lleva a una parte creciente de la población a vivir en la calle. Se trata de fenómenos multicausales asociados a la salud mental, el consumo de sustancias, la pobreza, la salida de cárceles sin contención ni acompañamiento. El ciudadano de a pie comprende o intuye esta complejidad, pero cada vez con más convicción espera que las autoridades aborden el problema y al menos eviten que impacte en los vecinos de los barrios que ya sufren el aumento de la inseguridad. Frente a una creciente preocupación por robos y rapiñas, la presencia de personas viviendo en la vereda colabora con el desorden, la suciedad y la inseguridad. Los datos de esta encuesta indican que la gran mayoría de los uruguayos siente que el problema es grande, y que así no puede seguir. “Sacarlos de la calle” aparece como la solución más inmediata, aunque no sea la ideal ni la definitiva para los implicados.
INCAUTACIÓN DE DROGA EN MALDONADO: INVESTIGAN VÍNCULO CON MARSET
(TELEMUNDO)
La Fiscalía Departamental de Maldonado de 4º turno logró la condena de siete personas y la imputación de otras tres en el marco de una serie de operativos policiales realizados el pasado miércoles en la ciudad de San Carlos (Maldonado). Ahora, las autoridades investigan si la droga incautada en el caso tiene vínculos con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
En primera instancia, dos personas –un hombre y una mujer– fueron condenadas mediante proceso abreviado como autores de un delito continuado de suministro de sustancias estupefacientes en reiteración real con tráfico interno de armas y municiones, según informó la Fiscalía General de la Nación. Las penas fijadas fueron de dos años y seis meses de penitenciaría para el hombre y dos años y diez meses para la mujer.
En ese mismo operativo, otras tres personas –dos hombres y una mujer– fueron imputadas por delitos vinculados al suministro de drogas. Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue la aparición de un ladrillo de cocaína con el logo de un león con corona y la inscripción “Rey del Sur”, apodo utilizado por Marset. Un símbolo similar ya había sido detectado en al menos una de las avionetas incautadas recientemente al narcotraficante en Bolivia.