El sindicato de trabajadores de Pilsen que abarca desde la elaboración, distribución, venta y reposición en las góndolas de los supermercados, y cuenta con unos 1.000 afiliados, se encuentra en proceso de elecciones y realiza una gira nacional por la renovación de los acuerdos bipartitos en cada departamento.
El dirigente nacional Bruno Pastorino aclaró que los acuerdos “no implican únicamente reivindicaciones salariales, sino de la salud laboral. Es una tarea que requiere de un desgaste y a medida que pasa el tiempo, cada vez hay más trabajadores certificados por problemas de salud”.
El sindicato reclama topes en la cantidad de bultos que cargan los camiones y cambios en la tripulación encargada de la distribución a los comercios. “El objetivo es disminuir la cantidad de bultos o aumentar las dotaciones por el desgaste físico. Lógicamente, es una discusión que daremos con las empresas”.
Pastorino señaló que cada departamento tiene sus particularidades, “por lo que no bajamos línea sino que llevamos esta premisa desde el sindicato”.
Recordó que históricamente “hemos tenido una cantidad considerable de 600 y hemos bajado. Hoy hay departamentos con un tope de carga en 450 y nuestra idea es bajar a 380 o 400. También logramos el envase de 1.25 litros y en la cantidad de botellas por cajones. En su momento, eran de 12 botellas y se redujo a seis. Nuestra finalidad ahora es limitar la cantidad de bultos para equipararlo entre departamentos y generar el menor perjuicio a los trabajadores”.
En la industria
En la industria de la bebida en general, “hemos sufrido bastantes golpes. No somos ajenos a lo que pasa en Paysandú con AmBev-Cympay porque nos ocurrió el año pasado con el anuncio de cierre de la planta de Minas. Tanto las movilizaciones del sindicato como la confederación, nos permitieron que hoy tengamos la planta abierta que trabaja 11 meses del año”, dijo a EL TELEGRAFO.
Las dotaciones de trabajadores disminuyeron pero continúan abiertas ambas plantas. “Hemos logrado sustituir dos marcas icónicas en el mercado de la empresa que antes eran importadas como Skol y Brahma y hoy son de industria nacional”.
El plan a mediano y largo plazo señala “la defensa de la industria nacional porque hay una clara inundación de marcas baratas e importadas que atentan contra nuestro trabajo”, concluyó.
