En estos dias de Pascua el mensaje de Jesús sigue siendo la “Paz este con ustedes”.
En un mundo herido por la guerra en una sociedad marcada por la fragmentación social y la violencia, los cristianos estamos llamados a ser agentes de paz y puentes entre pueblos y culturas.
El Papa Francisco fallecido hace ahora un año hablaba de una tercera guerra mundial por partes y de la necesidad de generar una cultura del encuentro.
Sorprenden las críticas al Papa León XVI cuando se pronuncia en contra de la guerra. En su momento todos los sucesores de Pedro han tenido actitudes y pronunciamientos en que nos dicen que la guerra es una derrota de la humanidad y con la violencia perdemos todos.
Recordar y agradecer la mediación en su momento de San Juan Pablo II en el conflicto por el canal de Beagle entre Argentina y Chile que evitó una segura guerra entre dos naciones hermanas.
Dice el Catecismo de la Iglesia Católica “El respeto y el desarrollo de la vida humana exigen la paz. La paz no es sólo ausencia de guerra y no se limita a asegurar el equilibrio de fuerzas adversas. La paz no puede alcanzarse en la tierra, sin la salvaguardia de los bienes de las personas, la libre comunicación entre los seres humanos, el respeto de la dignidad de las personas y de los pueblos, la práctica asidua de la fraternidad. Es la “tranquilidad del orden” (San Agustín, De civitate Dei 19, 13). Es obra de la justicia y efecto de la caridad”.
El Papa León nos dice “la guerra divide, la esperanza une , la prepotencia pisotea, el amor levanta la idolatría ciega, el Dios vivo ilumina”.


Sé el primero en comentar