La Blanca perdió el rumbo y cayó 2 a 0 en el Liebig’s

FRAY BENTOS (por Pedro Dutour). La selección mayor de Paysandú cayó sin atenuantes anoche en su visita a Fray Bentos por la tercera fecha de la Serie B del Regional Norte Litoral de la Copa Nacional de OFI. El local batió por 2-0 a la Blanca con un tanto en cada tiempo y la diferencia pudo haber sido mayor; el ganador jugó con un hombre de menos buena parte de complemento.
El duelo en la calurosa noche fraybentina comenzó muy dinámico, con dos equipos repartiéndose el protagonismo.
Paysandú intentó desde un primer momento ser vertical, jugar con transiciones rápidas y generar peligro a través de las asistencias de Duarte y Rossi, quien volvió al equipo titular luego de su salida del plantel por un breve tiempo.
Trinidades y Guiyama se repartían las recepciones, al tiempo que la mitad de la cancha, con un trabajador Mattiauda y con Algalarrondo en el comando, la Blanca mantenía el orden. Pero faltaba profundidad y, más allá de la alguna incursión de Trinidades y algún remate a distancia, Paysandú no inquietó verdaderamente en el primer tiempo la valla de Fray Bentos defendida por González.
Y el local comenzó a tomarle los puntos a la visita, con pelotas largas que complicaban a la última zona sanducera, con desbordes por las puntas donde los laterales fraybentinos siempre se aprestaban a llegar hasta el fondo.
De cualquier modo, en el partido había paridad porque tampoco Fray Bentos tuvo ninguna jugada de gran peligrosidad sobre el arco de Giossa. Pero encontró el gol. De forma algo fortuita, cuando transcurrían 28 minutos. Tiro libre indirecto a escasa distancia del área grande, remate de Marcelo Ramírez tras toque de un compañero, la pelota que pega en la barrera –concretamente en Mattiauda– para descolocar al arquero de Paysandú y abrir el marcador.
La anotación tranquilizó al local, que manejó los tiempos hasta finalizar el primer período. En cambio, Paysandú se mostró errático en esos últimos 15 minutos antes del descanso, sin encontrar los espacios en ofensiva y fallando en la elaboración del juego.
En la segunda mitad, se ahondaron las diferencias entre un equipo y otro. Sobre todo porque Fray Bentos encontró el gol de la tranquilidad nada más que a los tres minutos de la reanudación. Falla de la última zona sanducera para que Vázquez, con un toque sutil por encima de Giossa, colocara el marcador dos goles arriba para el local. Un golazo por la definición que hizo delirar al numeroso público que se acercó hasta el Parque Liebig’s.
El conjunto fraybentino manejó los tiempos, la pelota, se paró muy bien en todos los sectores de la cancha y maniató a Paysandú, que nunca le encontró a vuelta al partido.
Recién sobre el final pudo inquietar –sobre todo de la mano de Guiyama, que tuvo un cabezazo en el travesaño- más a impulso que otra cosa y favorecido por la roja a Bruno Silva a los 69 minutos por doble amarilla. Además, Paysandú perdió a Trinidades por lesión y el juez resultó ser muy benévolo con Leites en una acción como último hombre y en la que derribó al delantero rival. El árbitro solo le mostró la amarilla.
Los dirigidos por Carlos Cabillón pasaron a jugar con línea de tres, con la entrada de Agüero por Leites, y se apostó también al ímpetu de Andrioli; pero no surtió el efecto deseado: faltó generación de juego y la Blanca se repitió en centros.
Fray Bentos, de la mano de Almirón, Rosano y Laborda en la elaboración, en la marca y en la velocidad, en una defensa bien parada, en un arquero bastante seguro que hizo todo el tiempo que quiso, se llevó los tres puntos merecidamente. Nunca perdieron el control del partido y le cerró todos los caminos a su contrincante, que no tuvo una buena noche.
Para Paysandú será hacer borrón y cuenta nueva de forma inmediata, y tomar esta derrota como aprendizaje. El sábado tocará Salto como local y será imperioso sumar de a tres para no perder pie en la serie en la que clasifican dos para la siguiente fase.
Con el empate de Salto y Dolores anoche (1-1), la Blanca quedó tercera con 4 unidades, por detrás de Fray Bentos, que tiene 6, y los salteños, con 5.