Profundo pesar causó en Chapicuy y en la zona norte del departamento el fallecimiento, en la noche de este martes, de Nelson Courdin, dirigente nacionalista de larga trayectoria, referente comunitario y uno de los impulsores del Encuentro con el Patriarca.
Vinculado durante décadas a la vida pública y social de Chapicuy, Courdin fue edil, integró la Junta Local, que presidió en dos oportunidades, y se desempeñó además como concejal del Municipio de Chapicuy en tres períodos. También ejerció responsabilidades al frente del gobierno local, siempre con una fuerte presencia en los asuntos de la comunidad y en el acompañamiento a sus instituciones.
Pero más allá de los cargos, su nombre queda asociado a una forma de hacer cercana, generosa y profundamente comprometida con su pueblo. “Era un hombre de manos abiertas”, resumió María Dolores Álvarez, al recordar la ayuda que brindó durante años tanto a vecinos de Chapicuy como de Bella Vista.
Courdin tuvo un papel clave en el desarrollo y sostenimiento del Encuentro con el Patriarca. Desde sus comienzos, en 1985, acompañó la iniciativa no solo desde la organización, sino también con aportes concretos. Cedía gratuitamente vacas para que las escuelas pudieran vender asados durante la fiesta y en su propio establecimiento se realizaban las carneadas y la elaboración de chorizos que luego permitían a distintas instituciones recaudar fondos.
Fue además integrante y creador de la aparcería “Gloria de Purificación”, formada en torno al Patriarca, expresión de su apego a las tradiciones rurales, al ideario artiguista y a la vida comunitaria. Más allá del Encuentro, fue un paisano de manos extendidas. También apoyó siempre a los equipos de fútbol de la zona. Todos los 25 de agosto, era uno de los organizadores de la fiesta para ayudar a todos los vecinos y al Club de fútbol de Chapicuy.
Courdin “dio mucho, mucho por Chapicuy” agregó Álvarez, al punto de que se había pensado en promover su reconocimiento como ciudadano ilustre. Su fallecimiento enluta a una localidad que lo tuvo como protagonista de buena parte de su historia reciente y que hoy despide a un vecino que dejó huella desde el servicio, la militancia y la generosidad cotidiana.
El Escuadrón de Vuelo Avanzado de la Fuerza Aérea Uruguaya ya se encuentra en el Aeropuerto Internacional de Paysandú “Brigadier General Aviador Tydeo Larre Borges”, como parte de sus despliegues anuales fuera de la base de Santa Bernardina, en Durazno.
Mañana, de 15 a 18.15, se realizará una Jornada de Puertas Abiertas, con ingreso del público a la plataforma, exhibición de aeronaves, demostraciones aéreas y contacto directo con los pilotos.
La unidad opera aviones AT-92 PC-7U Pilatus, utilizados en la instrucción avanzada de pilotos militares. La actividad, organizada por la Fuerza Aérea y Aeropuertos Uruguay, será abierta a todo público.
El Club Queguay Canoas junto con el equipo de guardaparques, en el marco de los trabajos de mejoramiento y embellecimiento en la entrada del Área Protegida Montes del Queguay que están realizando, están construyendo en estos días un pórtico, o portal de Ingreso. Esta instalación tiene el propósito de dar aviso a los visitantes o a quienes transitan por el lugar que se está ingresando al área protegida. Supone además una mejora en el acceso tanto para el cuidado como para el control. Desde la institución se indicó que este trabajo se está realizando con todos los permisos correspondientes, a la vez que se solicitó disculpas por las molestias que se pudieran generar a quienes circulan por el lugar.
Más de 400 personas en modalidad presencial y virtual colmaron el Espacio Cultural Gobbi en la primera jornada de “Del Cerro a Bella Unión: hablemos de salud mental”, del Proyecto ECHO Uruguay de la Facultad de Medicina de la UdelaR, en acuerdo con el Congreso de Intendentes.
El director del programa, Dr. Henry Cohen, calificó la jornada como “una de las más significativas en los 12 años del Proyecto ECHO en Uruguay” y reafirmó su principio central: “Todos los uruguayos tienen el mismo derecho a la salud, sin importar el lugar donde vivan”. Destacó que más de 12.000 profesionales participaron en clínicas en todo el país y que Uruguay fue el primer país de América Latina en implementar el programa.
El intendente Nicolás Olivera —también presidente del Congreso de Intendentes— señaló que “los 19 levantamos la mano para avanzar en un convenio y llevar esto a cada rincón del país”, enfatizando que la salud mental “golpea a toda la sociedad y muy duramente, en especial a los jóvenes”.
El nuevo ciclo prevé 10 teleclínicas, 3 jornadas híbridas regionales y una intervención educativa en línea, con foco en adolescentes.
El sociólogo y exdiputado entrerriano Jorge Kerz cuestionó la postura del gobierno de Entre Ríos frente al proyecto HIF Global en Paysandú, acusando a la dirigencia provincial de aplicar criterios ambientales distintos según convenga políticamente.
En su columna “El río que conviene: ambientalismo selectivo y doble vara en Entre Ríos”, Kerz reconoció que el reclamo entrerriano de controles y evaluación ambiental para HIF “fue sólido”, pero señaló la contradicción: “Cuando el proyecto está del otro lado del río, el discurso se llena de soberanía ambiental. Cuando el proyecto promete beneficios económicos propios, la precaución pierde centralidad”.
Apuntó que en el caso de la Hidrovía del Paraná, el dragado y sus riesgos —alteración de humedales, erosión de costas, pérdida de biodiversidad— son relativizados “en nombre del crecimiento”.
“El punto central es si el estándar ambiental vale siempre o solamente cuando resulta políticamente conveniente”, afirmó, reclamando que la evaluación de grandes proyectos no dependa de si la inversión está en territorio propio o del otro lado del río.
Kerz fue Defensor del Pueblo de Paraná, diputado provincial y preso político durante la última dictadura argentina.
El colectivo Paysandú Soberano alcanzó unas 17.000 firmas contra la instalación de la planta de HIF Global y prepara la presentación formal ante la Junta Departamental, según informó su integrante Leonardo Belassi.
La iniciativa busca promover un proyecto de decreto departamental para prohibir la producción de hidrógeno verde en el departamento y habilitar una consulta popular. Las firmas deberán ser remitidas a la Corte Electoral en Montevideo para verificar su validez.
“Llegamos a 17.000 firmas. Tenemos 1.000 más que no hemos encontrado el número de credencial”, señaló Belassi, quien remarcó que el resultado representa “un respaldo ciudadano significativo” frente al apoyo del gobierno nacional y departamental al emprendimiento.
“Ahora el tema está en la cancha de la Junta Departamental”, afirmó Belassi, convocando a los ediles a “escuchar los argumentos reunidos durante la campaña”.
El Consulado Argentino en Paysandú conmemoró el 216° aniversario de la Revolución de Mayo con un acto encabezado por la cónsul María Florencia Viyella, con participación de autoridades civiles, militares, ediles, diputados y representantes institucionales, incluyendo invitados de Colón, Entre Ríos.
Viyella recordó que “hace 216 años, en Buenos Aires, un grupo de patriotas decidió pasar a la mayoría de edad cívica, liberándose del virrey español y formando el primer gobierno patrio“. Citando a Jorge Luis Borges, sostuvo que “nadie es la patria, pero todos lo somos”, convocando a construirla “cada día con nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y la crianza de nuestros hijos en los valores democráticos”.
Viyella destacó la concurrencia de ambas márgenes como muestra de “una hermandad que nada puede separar”.
El viernes, a las 19, en el Instituto de Formación Docente “Ercilia Guidali de Pisano” (IFD, Florida 1181), la docente sanducera Mabel De Agostini Pinna presentará su libro “Contigo aprendí a leer, aunque yo no quería. Reflexiones sobre la enseñanza de la lectura”. La actividad propone un encuentro con una obra que reúne recuerdos, experiencias de aula y reflexiones construidas a lo largo de décadas dedicadas a la enseñanza.
El planteo del gobierno nacional para que las intendencias reserven una cuota de compra de cemento portland de Ancap generó cuestionamientos desde Paysandú. La propuesta fue formulada por la ministra de Industria, Fernanda Cardona, en una carta enviada al presidente del Congreso de Intendentes, Nicolás Olivera, y sería analizada este viernes en Salto.
EL PLANTEO DEL MINISTERIO DE INDUSTRIA
Cardona solicitó ser recibida por el Congreso –en su sesión del próximo viernes en Salto– para presentar una propuesta para que “las intendencias departamentales se comprometan a reservar una cuota de compra de cemento portland producido por Ancap para la ejecución de obras en sus respectivos departamentos”.
La ministra fundamentó el planteo en la situación económica de la división portland de Ancap, que arrastra pérdidas millonarias. Señaló que es un tema que “debe ser abordado con preocupación de carácter nacional” y que el Congreso de Intendentes es “un ámbito natural y estratégico” para consolidar e incrementar la demanda.
Cardona aludió a Paysandú y al rol de Olivera, indicando que este conoce “de primera mano la importancia que la planta de portland de Ancap tiene para la economía y el empleo de ese departamento” y está en “una posición privilegiada para promover un compromiso colectivo que beneficiará especialmente a su región”.
Los integrantes de la Comisión de Turismo de la Junta Departamental de Paysandú que preside la edila Luciana Osaba y los ediles Marcelo Tortorella como secretario y David Helguera como vocal, acompañados por el senador Jorge Larrañaga Vidal, mantuvieron una reunión en el Senado para avanzar en el marco regulatorio que permita la llegada de tiendas libres de impuestos al litoral.
Este grupo de trabajo, en el marco de una agenda de gestiones de alto nivel institucional, se trasladó al Palacio Legislativo para mantener una reunión de trabajo con la Comisión de Industria, Energía, Comercio, Turismo y Servicios de la Cámara de Senadores. El encuentro tuvo como eje central la presentación de la propuesta del edil York Olaso, que está impulsando la Junta, para visibilizar las condiciones de instalar una zona de free shops en la ciudad de Paysandú, considerada como una herramienta vital para dinamizar la economía fronteriza del litoral del país, en especial el turismo de compras.
En el marco de la celebración de los 90 años de la Alianza Francesa de Paysandú, quedó inaugurada el pasado viernes la exposición “55 años de arte”, del artista plástico Luis Arata, una muestra de collages que propone un recorrido por la extensa trayectoria de un creador que ha dedicado más de medio siglo a la producción y enseñanza artística.
Nacido en Buenos Aires y radicado desde hace muchos años en Uruguay, Arata inició su camino en el arte a comienzos de la década de 1970 y desde entonces sostuvo una actividad ininterrumpida, realizando exposiciones con una constancia poco habitual.
Hoy, de 10:00 a 17:00, en la planta baja del Complejo Educativo (exterminal, en la esquina de calles Artigas y Zorrilla) se llevará a cabo una jornada de puertas abiertas denominada “Ciencia Heroica”, organizada por investigadores, docentes y estudiantes del Cenur de Paysandú. Esta feria de ciencias tiene como objetivo la divulgación de las actividades que allí se realizan.
Treinta y nueve años después del derrumbe ocurrido en una obra de Azucitrus que provocó la muerte de cinco trabajadores de la construcción (Walter Amado López, Juan Sofildo Pintos, Juan Ramón Bergara, Carlos Gerardo Pereyra y Amado Aranda), el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) realizó este lunes un acto de homenaje en la plazoleta “25 de Mayo”, ubicada frente a la planta sobre avenida Roldán y Bolivia. Durante la actividad, dirigentes nacionales y departamentales del gremio colocaron una ofrenda floral y reiteraron reclamos vinculados a la seguridad laboral en la industria de la construcción.
El sindicato sostiene que aquel episodio –ocurrido en 1987 durante un derrumbe de un galpón en construcción– sigue siendo un punto de referencia inevitable para discutir las condiciones laborales en este rubro y el alcance de las políticas de prevención de accidentes de trabajo en Uruguay.
El presidente del Sunca, Richard Ferreira, afirmó a la prensa que la conmemoración no se limita al recuerdo de las víctimas, sino que funciona como una instancia para revisar las condiciones actuales de seguridad en el sector.
“Venir a trabajar no puede significar que alguien termine muriendo o accidentándose. Han existido avances importantes desde 1987, porque en aquel momento estábamos ante una industria sin acuerdos, sin normativa y sin derechos, pero esos avances siguen siendo insuficientes”, recalcó.
Ferreira sostuvo que durante las últimas décadas se consolidaron regulaciones y mecanismos que modificaron el funcionamiento de la industria, entre ellos el decreto 125 sobre seguridad laboral y la ley de responsabilidad penal empresarial. Sin embargo, remarcó que la accidentabilidad continúa siendo elevada.
El avance de Internet y los teléfonos inteligentes transformó la vida cotidiana y abrió nuevas oportunidades de comunicación, autonomía e inclusión para las personas mayores. Sin embargo, junto a esos beneficios también crecieron los riesgos vinculados a estafas virtuales, robo de datos y fraudes digitales.
El profesor a cargo de los Talleres de Inclusión Digital que impulsa la Dirección de Promoción Social de la Intendencia de Paysandú, Mauricio Guillermoni, advirtió sobre la importancia de incorporar hábitos seguros y desarrollar pensamiento crítico frente al uso de la tecnología.
LA TECNOLOGÍA PUEDE MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA PERO EXIGE NUEVOS CUIDADOS
“La tecnología e Internet transformaron nuestra vida cotidiana. Hoy nos permiten comunicarnos con familiares y amigos, realizar trámites, acceder a información, participar en redes sociales y mantenernos conectados con el mundo”, señaló en diálogo con Pasividades el docente.
Destacó además que, para muchas personas mayores, las herramientas digitales representan una forma “de inclusión, autonomía y participación social”. Sin embargo, advirtió que el crecimiento de la conectividad también trajo consigo nuevos peligros.
“El aumento de los incidentes de ciberseguridad y de las estafas digitales obliga a desarrollar hábitos de cuidado y una actitud crítica frente a lo que vemos, recibimos o compartimos en línea”, alertó.
EL AVANCE TECNOLÓGICO Y LOS DELITOS INFORMÁTICOS
La expansión de los teléfonos inteligentes y de sistemas operativos como Android, especialmente desde 2011, permitió un acceso masivo a Internet y cambió la forma de realizar actividades cotidianas. Pagos, compras, mensajes, videollamadas y trámites comenzaron a resolverse desde el celular.
“Pero así como la tecnología simplifica tareas, también es utilizada por delincuentes para cometer fraudes y engaños”, observó el entrevistado. En este sentido, describió que phishing, robo de datos, hackeos, estafas virtuales y accesos ilegales a cuentas forman parte de una problemática cada vez más frecuente. “Las personas mayores suelen ser uno de los grupos más afectados por estas situaciones, especialmente cuando los delincuentes utilizan la confianza, la urgencia o el desconocimiento tecnológico para engañar”, comentó.
QUÉ ES EL PHISHING Y CÓMO RECONOCERLO
“El phishing es una de las amenazas más comunes y efectivas en Internet”, precisó. Explicó que consiste en la suplantación de identidad de bancos, organismos públicos o empresas con el objetivo de obtener contraseñas, datos personales o información bancaria.
Entre las principales señales de alerta mencionó: remitentes con direcciones sospechosas; mensajes con tono de urgencia o amenazas; enlaces que no coinciden con el texto; pedidos de información personal o bancaria; promesas de premios o beneficios demasiado atractivos.
También llamó a prestar atención a perfiles falsos, encuestas no oficiales, robo de cuentas y suplantaciones de identidad en redes sociales.
“Los daños pueden ser económicos, pero también reputacionales y emocionales”, indicó.
HÁBITOS DIGITALES SEGUROS
El docente remarcó que la seguridad digital no depende únicamente de la tecnología, sino también de las conductas que incorporamos en el uso cotidiano de dispositivos y plataformas.
Entre las recomendaciones básicas mencionó: utilizar contraseñas seguras; realizar copias de seguridad; no compartir códigos ni claves; mantener actualizado el celular; verificar enlaces antes de hacer clic; consultar con familiares o personas de confianza ante cualquier duda.
Además, subrayó una “regla de oro” frente a llamadas sospechosas: “Debemos escuchar sin brindar datos, finalizar la llamada y luego verificar la situación con el banco, un familiar o la institución correspondiente”.
HERRAMIENTAS PARA PREVENIR ESTAFAS
“En Uruguay existen campañas y herramientas que ayudan a fortalecer la ciberseguridad”, informó. Una de ellas es “Seguro te Conectás”, que brinda recomendaciones y recursos para identificar amenazas frecuentes. También destacó la plataforma fraude.uy, que permite analizar enlaces, mensajes, capturas de pantalla y publicidades sospechosas. Según explicó, “este sistema ayuda a detectar campañas masivas de phishing o suplantación de identidad, como ocurrió recientemente con estafas vinculadas al Sucive”. Otro recurso útil es “Phishing Quiz”, un cuestionario interactivo desarrollado para aprender a identificar correos electrónicos falsos y mensajes fraudulentos. Enlace de acceso: https://phishingquiz.withgoogle.com/.
APRENDER TAMBIÉN ES PREVENIR
En los talleres de alfabetización digital y ciberseguridad se trabaja sobre distintos aspectos prácticos vinculados al uso seguro de la tecnología: cómo identificar intentos de estafa; reconocer patrones de engaño; actuar frente a mensajes sospechosos; proteger datos personales y bancarios; realizar consultas o denuncias. Además, “se promueve el aprendizaje de habilidades digitales cotidianas, como adjuntar archivos en trámites en línea, utilizar aplicaciones o reconocer información confiable”, detalló. Asimismo advirtió que es fundamental “evitar la propagación de fake news o noticias falsas” y “para ello es importante cuestionar las fuentes de información y verificar antes de compartir contenidos”.
“La inclusión digital no significa solamente aprender a usar un celular. También implica desarrollar autonomía, pensamiento crítico y hábitos seguros para movernos en el mundo digital”, reflexionó. Y concluyó: “Tal vez el mayor desafío no sea actualizar el teléfono, sino actualizar nuestros hábitos”.
Sandra Daniela Ricca tiene 63 años y vive en Piedras Coloradas. Se crió entre tareas rurales, ordeñe, caballos y escuelas de campaña, en una época donde el trabajo comenzaba desde muy temprano y la vida se hacía con sacrificio. Trabajó durante décadas en el monte, crió a sus hijos, aprendió oficios y nunca dejó de rebuscársela. En diálogo con Pasividades, compartió sus recuerdos, historias de campo y enseñanzas heredadas de sus padres, repasando una vida marcada por el esfuerzo, pero también por la gratitud y el orgullo de haber salido adelante.
Mientras preparaba el telar que habitualmente utiliza en una tarea que ya forma parte de su rutina, en una de las habitaciones de su casa en Piedras Coloradas, iluminada por los tibios rayos del sol de mayo, nos atendió y comenzó contando que es oriunda de Young –nació el 9 de diciembre de 1963–, aunque gran parte de su infancia transcurrió en Pueblo Orgoroso, en la casa de sus abuelos maternos y luego en Puntas de Arroyo Negro.
“Fue una infancia divina; ojalá pudiera volver a tener esa infancia”, dijo al recordar aquellos años. Vivía con sus padres, Dardo y Olga, y una hermana. La familia trabajaba un campo heredado por su padre y todo giraba alrededor de las tareas rurales. “Teníamos quesería, ordeñábamos, plantábamos huerta, maíz, de eso se vivía”, contó.
LA ESCUELA A CABALLO Y LAS TORTAS FRITAS
Los recuerdos de aquella niñez aparecen llenos de imágenes de campo. Según contó, iba a la escuela rural a caballo, recorriendo dos leguas todos los días junto a otros gurises de la zona.
“Mi padre trataba de darnos el caballo que menos anduviera”, recordó explicando que ello tenía una razón: “La Escuela 46 estaba en una colonia que fue muy grande en aquel entonces y todos íbamos a caballo. Solamente una familia iba en un charretín porque eran muchos hermanos. Cuando salíamos corríamos carreras. Eran diabluras sanas que teníamos, después cada cual se iba para su casa”. La merienda también era sencilla, pero suficiente para ser feliz. “Llevábamos cocoa con leche y lo más rico que nos daban eran tortas fritas. No había más nada”.
Su padre araba la tierra con caballos y ella ayudaba desde pequeña. “Yo iba atrás de él en un sulky plantando dos semillitas de maíz en cada vuelta”, relató.
La madre acompañaba las tareas rurales mientras la salud se lo permitió. “Mi madre ayudaba, después tuvo muchos problemas de salud (…), entonces mientras nosotros ordeñábamos, en esa soltada de terneros y de vacas, ella nos llevaba mate. Después, según como estuviera, a veces ella hacía el queso”, contó.
Se refirió a ambos con una gran ternura. “Mis padres fueron excelentes los dos, gente muy trabajadora. A mis padres los adoro hasta ahora”, señaló.
JUVENTUD, TRABAJO Y FAMILIA
Después de la escuela rural cursó UTU en Guichón hasta tercero. Hubo épocas en que se quedaba con sus abuelos y más adelante en el pensionado de un colegio de monjas.
Pero estudiar no era sencillo en el interior y la necesidad de trabajar pesó más. “Cuando terminé me fui para mi casa. No quise hacer más nada, aprendí a coser y a tejer, y seguí ayudando a mis padres”.
Hasta los 24 años vivió en el campo con su familia. Los bailes, las salidas con primos y las reuniones en el arroyo formaban parte de esa juventud sencilla, pero igualmente entrañable, pero también la responsabilidad: “después del baile había que ir al otro día a ordeñar”, recordó.
Más adelante se casó con un hombre de Piedras Coloradas y tuvo tres hijos: Sandro Daniel, Macarena y Matías. “Nos empezamos a hacer una casita donde estoy ahora”, contó.
Así inició una nueva etapa en su vida, aunque también marcada por el esfuerzo y el trabajo. “Con tres niños y haciendo la casa no daba, entonces seguí trabajando”, comentó.
AÑOS DUROS EN EL MONTE
Sandra trabajó durante décadas en empresas contratistas del sector forestal. Plantó árboles, cargó camiones, trabajó en viveros, peló madera y pasó años enteros bajo el sol de enero en los montes. “Todo trabajo rústico”, resumió.
Detalló que en algunas empresas cortaban madera, en otras curaban tablas, en otras hacían plantaciones. “Se iba un camión repleto de gente”, dijo.
Otra de las tareas que le tocó realizar era pelar las columnas de madera para UTE. “La gente volteaba los árboles, les tomaba la medida y hacia las columnas de la luz, y nosotros teníamos que sacarle la cáscara a esas columnas”, explicó.
Recordó especialmente el calor insoportable en los montes después del raleo. “Vos llegabas al final y no tenías sombra, era todo sol. Hacete una idea trabajar en pleno enero al rayo del sol sin una gotita de sombra. Era algo cruel”.
Mientras trabajaba, también criaba a sus hijos. “Yo pagaba una muchacha para que me los cuidara”, recordó.
PÉRDIDAS QUE MARCARON SU VIDA
Al mirar su vida en retrospectiva, reflexionó: “He sufrido mucho, porque perder un hijo… Perdí mi hijo (el mayor, y con tan sólo 27 años), al tiempo perdí a mi padre, luego a mi madre, después me separé, mis hijos formaron sus familias y yo me quedé sola”.
Habló de la soledad con honestidad, pero también sin dramatismo. “Duermo, como, tomo mate, todo sola”, mencionó.
mbargo, nunca dejó de trabajar. Cuidó niños, llevó escolares, atendió personas mayores y siguió tejiendo para ganarse unos pesos más.
“No quise estudiar, entonces laburar era lo que había”, resumió.
TEJER PARA SEGUIR ADELANTE
Hace algunos años comenzó a participar en un grupo de tejido impulsado a través del municipio. Además, desde hace muchos años trabaja en telar y hoy sigue haciendo ruanas y otras prendas. “Voy para distraerme, para salir de mi soledad y de mi rutina”, contó. Aunque se jubiló este año, continúa buscando siempre algo para hacer porque la jubilación no alcanza. “Una jubilación de 23 mil pesos no te da para vivir”, observó.
Tiene gallinas, mascotas y muy buenos vecinos que la ayudan. Se acordó muy especialmente de personas que la acompañaron en momentos difíciles. “Hay mucha gente buena que me aprecia y que yo aprecio”, expresó. Es por ello que habló con enorme gratitud de quienes estuvieron a su lado cuando más lo necesitó. Mencionó en particular a Rosana Sigvardt, que la ayudó con los trámites de la jubilación, a Osvaldo Fagúndez, quien cuando lleva a pasear a su madre también la invita a ella, y a Nilda Aguilar, que no solo le consigue trabajos de tejido, sino que también es una persona muy atenta, “y ha sido muy buena conmigo”, sintetizó.
“Agradezco a la gente que estuvo conmigo en los momentos difíciles”, reafirmó.
“ME SIENTO ORGULLOSA DE LO QUE SOY COMO MUJER”
A pesar de todo lo vivido, Sandra no se define desde el dolor, sino desde la lucha. “Mi vida fue sacrificada, pero tuve una niñez muy linda”, afirmó.
Recordó en especial los valores aprendidos de sus padres. “Mi madre decía que si era azul, era azul y no era de otro color. Había respeto”, destacó, y agregó “a mis padres los adoro hasta ahora”.
Con la misma emoción habló de sus hijos y sus cinco nietos. “Me siento muy orgullosa de mis hijos. Mi hijo que falleció era un amor de hijo también”, señaló. Comentó que son trabajadores y “cada cual tiene su casita, sus cosas, su familia”.
Pero también hay orgullo por ella misma, por todo lo que logró sostener sola. “Me siento muy orgullosa de lo que yo soy como mujer, porque lucharla sola como la he luchado…”, reflexiónó.
Sandra sigue viviendo en Piedras Coloradas, entre telares, animales y recuerdos. Después de madrugar toda la vida, sin necesidad de un despertador, hoy se levanta un poco más tarde, pero igualmente encuentra motivos para mantenerse activa, para salir con grupos de adultos mayores y vivir la vida como tantas mujeres de nuestro interior.