Opinión

M´hijo el narco

Cuando Florencio Sánchez publicó M´hijo el dotor, en 1903, Uruguay todavía no había completado su etapa de pacificación, pero en la ciudad –léase en Montevideo– las cosas ya estaban más “civilizadas” y poseer un título de grado universitario era, en buena medida, sinónimo de alejarse de cualquier tipo de penuria económica, pero a la vez de acceder a determinado estatus en la sociedad. Era el modelo ideal, recibirse y salvarse.
A lo largo del tiempo esto ha ido cambiando bastante, no el hecho de que un título universitario asegura determinado prestigio, pero el éxito puede pasar por otro lado. Hace no tantos años el ideal era M’hijo el futbolista, en momentos en que las grandes estrellas del fútbol amasaban enormes fortunas, conducían los automóviles más exclusivos, se rodeaban de hermosas mujeres en las pantallas de la televisión y eran más promiscuos que Messi, Suárez o Cristiano Ronaldo, que se han presentado como ejemplos más familieros, padres responsables y que siempre están acompañados de sus esposas, que en el caso de los rioplatenses han sido sus compañeras de toda la vida.

Indudablemente siguen siendo modelo de éxito, pero también se sabe que los que llegan son pocos, solamente algunos elegidos. Peligrosamente, se ha instalado en la sociedad un nuevo modelo de éxito. La imagen que se vende es la de una persona que construye su propio camino, un self-made-man criollo que también embolsa dinero a raudales, se rodea de lujos y se codea con el poder, con el que tiene una relación de hasta cierto dominio o es capaz de someter. Y sobre todo se trata de una carrera que supone un menor esfuerzo, sacrificio y talento que dedicar miles de horas al estudio o al entrenamiento físico y una cuidada alimentación.

Ser “narco”, vendedor de drogas ilegales, está más al alcance de la mano, al menos en la teoría y en el discurso de captación, que empieza en el barrio, por supuesto. En una entrevista en La Diaria hace pocos días, el periodista especializado en la crónica policial, Aureliano “Nano” Folle, habló de este tema. “Te pongo un ejemplo: las rapiñas bajaron porque el narcotráfico es más rentable y menos riesgoso para el delincuente. Esta es una teoría personal, nada más, pero fijate que el delito de rapiña tiene una pena bastante importante y es mucho más riesgoso. En el narcotráfico hay más dinero y las penas son menores.

Por eso hay mucha más gente en los barrios metida en este mundo.
Es como una red donde los puntos son tuyos y ahí está la guerra. Todo ese movimiento está un escalón más abajo de las organizaciones mayores de narcotráfico”. Esto está pasando en nuestro país, a la vista de todos.

Este modelo del exitoso narcotraficante se ha visto alimentado desde la importante difusión que ha tenido en la cultura popular, de la mano de productos como series y telenovelas –también canciones, por ejemplo– que relatan el punto de vista de estos personajes. El fenómeno ha cobrado gran difusión en países como México o Colombia, pero ha llegado también a estas latitudes, aunque en menor medida, a través de las plataformas de streaming.

El tema ha sido analizado pormenorizadamente y desde varias disciplinas, desde la sociología, desde la psicología y desde la comunicación, por ejemplo. Una rápida búsqueda permite acceder por ejemplo a un trabajo de Ana Valeria Guadalupe Esparza González, estudiante de Psicología de la Universidad Marista de San Luis Potosí, que en diciembre de 2022 publicó el artículo titulado “El impacto de las narcoseries en los adolescentes”.
Afirma allí que “Principalmente, nos venden un estatus económico muy alto, además, como si estando en el narcotráfico pudiéramos estar en una posición social y económica muy alta, donde el que está en el poder es el narcotraficante y no los presidentes, gobernadores o alcaldes de cada ciudad, Estado y país, nos trata además de mostrar una idea en la que ‘siendo narcotraficante serás el mejor siempre y nadie podrá quitarte de ahí, hasta que llegue alguien con más poder y te retire’.

“Lo muestran como si vender y fabricar drogas fuera el mejor trabajo que se pudiera tener, sin enseñarnos la visión de las consecuencias de todo esto, que es ir a prisión, cumplir una condena, muerte, que en aquella vida los valores tienen otro tipo de significado al que la moral nos dicta, no existe una moral como tal y que la ética no existe”, plantea.

En otro artículo, publicado en la revista de ciencias antropológicas Cuicuilco, Celina Daniela Muñoz aborda la temática de la inversión de roles en las narcoseries: “el narcotraficante como héroe frente al Estado como villano”, en el que destaca el éxito comercial de estos productos audiovisuales. “Las audiencias perciben hoy a la figura transgresora del traficante o criminal como la del nuevo héroe, mientras que, tradicionalmente, había sido siempre graficada como la del villano. En oposición a ella, todo lo que representase la legalidad, ‘el bien’ o la justicia –características encarnadas tradicionalmente por agentes de la ley o por el Estado mismo–, hacían que se concibiera a este último como la figura heroica que, justamente a través del largo brazo policial y de otras fuerzas del orden, no solo salvaguardaba el bienestar de los ciudadanos, sino que se elevaba como el gran regulador de los códigos de comportamiento de la sociedad entera, rigiendo sus destinos”. La misma autora cita a Omar Rincón, estudioso del fenómeno de la narcocultura en Colombia, quien plantea que en la narcotelenovela “no existe moral dignificante en las historias”.

Más adelante plantea acerca del mensaje que se transmite “que la resolución del apuro socioeconómico se constituiría, de esta suerte, como el primer motor del cambio en los diversos estados de agregación social de ciertos individuos, a través del empoderamiento que ofrece actualmente en nuestro país la pertenencia a grupos delictivos. Estos, como es bien sabido, se arrogan atribuciones de dominio social generalizado gracias a la implementación excesiva de la violencia mediante una maquinaria bien engranada de organización criminal”, en alusión, por supuesto, a la situación mexicana. Es muy recomendable la lectura de estos artículos para entender el fenómeno, también se aborda en otros como el “Análisis sobre el triunfo del narcotráfico como narrativa audiovisual”, trabajo de graduación de Esther Hernández Domínguez para la Facultad de Ciencias Jurídicas y de la Comunicación en la Universidad de Valladolid, España, o “Televisión y narcocultura. Cuando los narcos se ponen de moda”, de Arnoldo Delgadillo Grajeda de la Universidad de Colima, México, que sostiene que este tipo de contenidos “podrían configurarse como apología del delito”.
Y esto, hilando fino, puede ser válido también para otro tipo de productos, pretendidamente periodísticos, en los que al fin y al cabo el resultado no es otro que el ensalzamiento de un estilo de vida apartado de las normas que debieran regirnos a todos. → Leer más

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Productividad, para mejor calidad de vida

Un atraso cambiario que indudablemente condiciona severamente a los sectores dedicados a la exportación y a los nacionales que compiten con la importación de servicios y bienes producidos en el extranjero, así como un alto nivel de los costos internos, tanto de servicios del Estado como de insumos, son elementos clave –aunque no los únicos, por supuesto– en cuanto a los desequilibrios y tensiones sobre la economía, a lo que deben agregarse en este período particular que atravesamos las distorsiones propias de todo período electoral, en un año de elecciones.
Estos factores que mencionamos no son nuevos ni mucho menos, sino que se vienen manifestando desde hace muchos años, en gobiernos de todos los partidos, porque el “ancla cambiaria” –léase dólar barato– es un instrumento que se ha venido utilizando sin solución de continuidad para obrar como contención de precios e inflación, y a la vez dotar de mayor poder adquisitivo a los salarios, aunque como ocurre en todos los órdenes, el gran problema radica en encontrar un punto de equilibrio entre estos parámetros y mantenerlo.
Pero hablando de competitividad y aún teniendo en cuenta la incidencia de los elevados costos internos que nos condicionan, es pertinente traer a colación que para producir bienes y servicios a menor costo no solo hay que producir más barato en la relatividad de las comparaciones, sino que están de por medio factores como la eficiencia, la coordinación, la logística, la burocracia y como un elemento más que contundente, la productividad en toda la cadena.
Y decimos productividad, porque el amplio concepto aplica en todos los órdenes, y su sola mención ya tradicionalmente suena como mala palabra y es tema tabú para muchos sindicatos, -sobre todo los de los funcionarios públicos.
Pero no puede ignorarse la realidad si es que queremos llegar a conclusiones acertadas a partir de un buen diagnóstico: la productividad laboral es un concepto que a grandes rasgos divide a las naciones desarrolladas de las que están más abajo en la escala de su nivel socioeconómico, porque tiene que ver no solo con la producción para el mercado interno y la exportación, sino también con las posibilidades que se ofrecen a los ciudadanos del país que sea para acceder con mayor facilidad a bienes y servicios a través de una mejor relación entre sus ingresos y los costos de aquellos.
Por definición, la productividad laboral es la relación entre los bienes o servicios producidos por un trabajador y los recursos que se han utilizado para obtener dicha producción –tanto humanos como materiales y económicos–, por lo que corresponde evaluarla como una medida para determinar la eficiencia, que puede referirse tanto a una empresa en concreto como a una economía en su conjunto. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostiene que la productividad laboral “mide la eficiencia de un país al utilizar la materia prima en una economía para producir bienes y servicios, y ofrece una medida del crecimiento económico, la competitividad y los niveles de vida en un país”.
Y no hace falta tener un máster en economía para suscribir la apreciación de que la productividad es un factor clave para desarrollar una economía sana y sostenible, en las antípodas, para citar ejemplos, de lo que ha ocurrido durante todos estos años en la Argentina, saturada y enferma de subsidios disfrazados o explícitos, haciendo que no se sepa dónde se está parado pero sí con la sensación de que el camino al precipicio resulta inevitable.
Volviendo a las reglas de la economía, tenemos que para medir la productividad laboral se emplea la siguiente fórmula: Productividad = Productos o servicios producidos / Recursos laborales consumidos, aspecto clave que puede hacer viable o inviable una empresa frente a la competencia, y también a la competitividad de un país a la hora de tratar de acceder al mercado exterior con sus productos, tanto de bienes como de servicios.
Calcular la productividad laboral es importante para las empresas porque les indica cuánto de eficientes son y les permite conocer mejor su funcionamiento y a sus empleados, así como buscar las causas que explican una baja productividad y ponerles solución, además de comprobar el efecto que sus políticas, prácticas y decisiones tienen en la productividad.
En sí, la productividad es una medida económica que mide cuántos productos y servicios logramos hacer con la ayuda de diferentes ingredientes, como los trabajadores, el dinero, el tiempo y la tierra, durante un período de tiempo determinado. Consecuentemente, para calcular la productividad se divide lo que se ha producido entre los recursos utilizados.
Y ese es precisamente el objetivo de la productividad: medir la eficiencia de producción por cada factor o recurso utilizado. ¿Y qué son los recursos utilizados? El tiempo de trabajo dedicado, el capital, el espacio o la tecnología. La eficiencia consiste en obtener un mejor resultado con los mínimos recursos. Por eso, cuántos menos recursos de ellos se utilice para producir los mismos recursos mayor será su eficiencia.
Pero más allá de la evaluación entre costos, recursos y lo obtenido, debe coincidirse en que una mayor productividad impulsa la calidad de vida de una sociedad, influye en los salarios, en la rentabilidad de los proyectos, la inversión y el empleo, siendo un factor determinante en el crecimiento económico.
Además de lo que ello significa para el país, debe tenerse en cuenta la incidencia de este factor para la ecuación empleo-desempleo, pero también porque una mayor productividad va directamente en favor de reducir la inflación, porque se produce a menos costo, y consecuentemente rinden más los ingresos de los propios asalariados y se puede competir con mejores perspectivas en el mercado exterior.
Lamentablemente, el tema productividad ha sido soslayado sistemáticamente por los gremios en la mesa de discusión, sobre todo por los de los funcionarios públicos, pero tampoco se ha hecho mayor hincapié en muchas áreas del ámbito privado, cuando es un factor fundamental a la hora de competir, para mejorar la ecuación económica, en la relación de costos, entre otros aspectos.
En suma, el concepto de productividad es un tema de particular importancia en el que debería trabajarse en un contexto general de la economía, tanto a nivel del Estado como de las empresas, como insumo clave para la sustentabilidad de los emprendimientos y la mejora de la calidad de vida en general. → Leer más

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Salud: nuevas y viejas amenazas

Como bien lo demostró la pandemia de COVID 19 la afectación de la salud es capaz de sacudir al mundo y, paralizar –o al menos afectar fuertemente– las economías locales. Demás está decir que a nivel familiar e individual los impactos pueden ser muy severos en todos los ámbitos de la actividad humana –trabajo, educación, esfera social– e incluso resultar fatal para la vida misma.
Hoy en día no solo el virus de COVID 19 sigue siendo un problema para las sociedades del mundo, sino que se vaticinan nuevas pandemias en un contexto en que los desafíos en la esfera local también son muy importantes debido a la existencia de nuevas y viejas amenazas para la salud de la población.
América Latina y el Caribe fue la región más afectada por la COVID-19 a nivel mundial con el 29% de las muertes confirmadas pese a contar con apenas el 8% de la población global. La pandemia generó una crisis más allá de la salud afectando la economía y muchos otros aspectos de la vida en sociedad. Ante la posibilidad de nuevas crisis sanitarias ocasionadas por este u otros motivos, algunas regiones están trabajando fuertemente en la prevención de futuras pandemias y cómo enfrentarlas. A modo de ejemplo, cabe señalar el caso de los países caribeños –que tienen poblaciones pequeñas con territorios altamente interconectados y fronteras permeables y un clima tropical que los hace susceptibles a enfrentar brotes de nuevas enfermedades debido a su rápida propagación–, crearon un Fondo Pandémico en 2022 con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Se trata de un instrumento del G-20, que aporta recursos no reembolsables para inversiones en preparación ante futuras pandemias en regiones y países de ingresos medios o bajos. El mismo se financia a través de donaciones de gobiernos y fundaciones, y canaliza estos recursos hacia los beneficiarios, entre los cuales se encuentran agencias nacionales o regionales de salud pública. De acuerdo a lo informado oportunamente por el BID, el objetivo de esta iniciativa es promover la resiliencia a nivel regional a través de una coordinación efectiva, la ampliación del alcance de los sistemas de vigilancia epidemiológica, y el fortalecimiento de las capacidades de detección y respuesta a enfermedades infecciosas incluyendo la necesidad de conectar el universo de la salud humana con el monitoreo de enfermedades en el sector ambiental y veterinario.
Por otra parte, se considera que el cambio climático es una de las amenazas sanitarias más potentes de este siglo. No resulta menor, en este sentido que la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28) incorporara algunos avances que incluyen el reconocimiento a la política de salud como un área fundamental a abordar en relación al cambio climático.
Según la Organización Meteorológica Mundial, los fenómenos climáticos extremos se han multiplicado por cinco desde 1970 y 2019, siendo América Latina y el Caribe una región especialmente vulnerable. No es difícil darse cuenta que el cambio climático provoca incendios forestales, sequías, inundaciones, olas de calor y tormentas que ponen en jaque a las poblaciones y también causan daños directos en enfermedades respiratorias, las trasmitidas por vectores, la salud mental y el deterioro de enfermedades crónicas o la afectación en los niveles de contaminación. Todas estas cuestiones afectan a numerosos sectores de la población pero sus efectos acaecen fundamentalmente en aquellos sectores que ya tienen desventajas preexistentes, como las comunidades rurales, los niños, ancianos, mujeres, las minorías étnicas o las personas con discapacidad.
Los países de la región también continúan enfrentando nuevos desafíos provocados por viejos conocidos: las enfermedades emergentes y reemergentes se han incrementado sistemáticamente en los últimos años en el mundo y están llegando a la región algunas que ameritan contar con protocolos de actuación de los organismos competentes para minimizar impactos en la salud y el ambiente y generar antecedentes procedimentales ante futuras situaciones.
Entre éstas tenemos al dengue y chikungunya, trasmitidos por la picadura de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictu además de una serie de nuevos riesgos por zoonosis y enfermedades veterinarias, que también pueden afectar a los humanos. Recordemos por ejemplo que entre 2022 y principalmente durante 2023, la región de las Américas ha venido sufriendo una epidemia de influenza aviar en animales asociada al subtipo A(H5N1).
En Uruguay por ejemplo, los especialistas hablan de un aumento sostenido de COVID 19 y las autoridades de la salud han llamado a la población a incrementar la prevención en viajes a países vecinos debido al aumento de casos de dengue y chicungunya.
Datos recientes, provenientes de una solicitud de acceso a la información pública contestada en noviembre pasado por el MSP con datos del Departamento de Vigilancia en Salud y del sistema informático SG-Devisa indican que en 2023 se habían notificado (a la semana epidemiológica 45) un total de 558 casos sospechosos de dengue y chikungunya, de los cuales se confirmaron 85 casos de chikungunya, 20 con antecedente de viaje y 65 sin antecedente.
Si bien ninguno requirió ingreso a cuidados intensivos y no se registraron fallecimientos, es un elemento a tener en cuenta, especialmente si se considera que 63 ocurrieron en el brote ocurrido en Paysandú. En cuanto al dengue, la misma fuente informó de un total de 41 casos en el país, de los cuales 39 eran con antecedentes de viajes y 2 sin ese antecedente.
Actualmente la situación regional del dengue se ha agravado y la ministra de Salud, Karina Rando, informó el miércoles que hay 22 casos de dengue importado pero ninguno autóctono, aunque advirtió sobre la complejidad de la situación regional debido al aumento exponencial de casos en Brasil. “Uruguay está preparado, pero todavía no hemos tenido una repercusión en espejo de lo que ha sucedido en Brasil (…) Tenemos que ser conscientes de que en cualquier momento pueden aparecer casos de dengue autóctonos”, agregó.
En definitiva, ante estas nuevas y viejas amenazas a la salud tan presentes en las agendas de nuestros países, la concientización y prevención resultan claves. Esa es una tarea en la que los gobiernos tienen responsabilidades específicas pero en la cual no podrán lograr los resultados esperados sin la participación activa y consciente de la población. Cuidémonos entre todos, todo lo que nos sea posible. → Leer más

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El éxodo rural, con sus causas y síntomas

Sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo pasado, se viene dando sin solución de continuidad la caída de la matrícula de escuelas rurales, al punto de que en algunos puntos del país se han quedado sin ningún alumno y suman muchas las que tienen un solo docente, lo que da la pauta de que se cuenta con los dedos de la mano la asistencia regular de niños a esos centros educativos.
En todo el país, claramente hay un fenómeno de escuelas muy pequeñas o de baja matrícula y eso ocurre en la mayoría de las escuelas rurales, lo que sin dudas responde al proceso hasta ahora irreversible de fenómeno de la despoblación del campo, sumado al casi nulo crecimiento de la población del país entero. Se trata de la emigración del campo hacia localidades y centros urbanos, que se ha dado casi a partir de casi todo el siglo XX y a lo largo de todo lo que va del siglo XXI, lo que va acompañado por regla general de que además de haber menos gente en el interior profundo, estamos ante una población más envejecida que tiene menos hijos en edad escolar, entre otros aspectos.

Debe señalarse además de que si bien desciende año a año la población en la matrícula en escuelas rurales, no se reduce tanto la cantidad de escuelas, sino que éstas se van quedando con menos niños pero se mantienen abiertas hasta que ya no quede ningún alumno. Este proceso se da a tal punto que de las poco más de mil escuelas rurales, a grandes números unas 900 son de maestro único, es decir, que tienen una cantidad de niños baja de tal modo que hay un solo docente en la escuela. A su vez, de esas 900 hay unas 600 que tienen 10 niños o menos y unas 250 tienen cinco niños o menos.

El proceso en las escuelas rurales es un síntoma y no una causa en sí, aunque tiene a su vez consecuencias socioeconómicas adversas y forma parte de un círculo vicioso que se da en el país rural, a la vez que es pertinente señalar que el ritmo de decrecimiento de la población rural tiene altas y bajas y además se ha complejizado, porque hay zonas con más problemas que otras, donde la gente se sigue yendo del campo, pero hay otras en donde la población se mantiene más o menos estable y hay otras en donde ha crecido. Aunque en este último caso corresponde tener en cuenta que el crecimiento es a costa de otras áreas rurales que se han ido despoblando, y no por radicación de población procedente de áreas urbanas.

En este contexto es pertinente traer a colación que los datos preliminares del censo de población 2023 no dan lugar a sorpresas, teniendo en cuenta la estabilidad de las tendencias que se han manifestado en los últimos años. En el Uruguay habitan 3.444.263 personas, algo menos de lo estimado, si se tiene en cuenta que las proyecciones de población previas del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntaban a que en Uruguay debería haber unas 3.566.550 personas.

El número real es inferior en unas 122.000 personas, es decir una diferencia del 3,4 por ciento, con la salvedad de que ha habido una inmigración de más de 60.000 personas en el período intercensal, lo que indica que por más de una década la población de uruguayos ha permanecido básicamente estancada.

Por añadidura, se desprende de esta información que hay otro problema demográfico y socioeconómico que se sigue manifestando con crudeza en el país, y es que se sigue vaciando el Interior, más precisamente el Interior profundo, el de la gente que vive en campaña, y esta tendencia ha resultado imposible de revertir a lo largo de las décadas.

Es decir, continúa reduciéndose la cantidad de personas que viven por fuera de los centros urbanos en todo el país, sobre todo en el centro del territorio nacional, lo que no solo consolida la tendencia del denominado país cáscara, sino que se está fisurando cada vez más la delicada trama socioeconómica productiva del agro, al continuar la emigración desde el medio rural hacia el cinturón de los centros urbanos.

En datos concretos, tenemos que en Uruguay, apenas un 4% de su población vive en el medio rural (aproximadamente unas 138.000 personas), con una persistente pérdida de población en el Interior profundo, porque incluso muchos de quienes trabajan en establecimientos rurales, residen en pequeñas localidades, donde la vida gira en buena medida en turno a su interrelación con la producción circundante. Es frecuente que el trabajador rural resida en una localidad y se desplace a los establecimientos para desarrollar sus tareas, pero incluso ante esta alternativa los datos confirman que esas pequeñas poblaciones también están reduciendo su número de habitantes.

En cuanto a la identificación de causas, la primera es la falta de oportunidades laborales respecto a las ciudades, donde además tampoco abunda el trabajo ni mucho menos, y por el contrario, quienes emigran del campo se radican por lo general en los cinturones de las áreas urbanas, en situaciones muy precarias, por lo que cambian una situación difícil por otra no mucho menos delicada.

Además de la falta de oportunidades, de polos productivos consolidados en el medio rural, el recambio generacional es mucho más complejo en el medio rural que en las ciudades, y no son pocos los hijos de familias del interior profundo que prefieren explorar otras opciones, aún con gran incertidumbre, antes que seguir haciendo lo que hacían sus padres y abuelos.
Es cierto, en el plano de los servicios y calidad de vida, mucho se ha hecho en los últimos años, aunque no lo suficiente para revertir el escenario. Se ha avanzado en infraestructura, incluyendo movilidad, el transporte y las comunicaciones, además de la infraestructura vial, clave para el transporte de la producción y la movilidad de las personas.

Igualmente, lo poco o mucho que se haya hecho, de acuerdo a la zona de que se trate, implica avances que por regla general han sido solo puntuales y no producto de una política de Estado en el marco de la cual se hayan desarrollado programas sostenidos en el mediano y largo plazo, con inversiones que se dirijan a promover polos de desarrollo para contener el éxodo rural, de forma de establecer prioridades para volcar eficientemente recursos públicos, con un aporte decisivo de los diferentes niveles de gobierno, incluyendo en este sentido a las intendencias y las alcaldías, complementados con aspectos clave como los servicios de salud y educación, entre otros.

Este es precisamente el camino a seguir, aún en el entendido de que estamos ante un fenómeno global de larga data, y que en el mejor de los casos solo se logrará estabilizar o enlentecer un proceso que se da también en los países desarrollados, pese a su gran disponibilidad de recursos, porque la humanidad, la sociedad, ha cambiado, y de lo que se trata es de ofrecer alternativas ante una realidad que siempre nos termina pasando por arriba. → Leer más

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Alerta por la IA en las próximas elecciones

Este año aproximadamente 4.000 millones de personas en el mundo irán a elecciones en diversos países. Literalmente es medio mundo y en varias regiones –como la Unión Europea o Estados Unidos– los inmigrantes y el problema de la inmigración serán aspectos cruciales en sus resultados. Tal como han sido protagonistas en los censos de población, y Uruguay no escapa a ese fenómeno. Mientras tanto, a nivel global se discute por otra “amenaza”.
Predecir el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos electorales y su injerencia en las democracias es harto difícil. Pero empieza a verse con desconfianza. Tanto como para discutirse en los foros internacionales, con una creciente visión de regulación para evitar socavar los derechos humanos.
Es que la concentración del poder tecnológico es real y no solo por las redes sino por los gigantes de Internet que en nuestra era ocupan el centro del espacio, prontos para instalar tendencias, opiniones, formas de compra y venta, entre otros. Así es como tienen en sus manos la influencia comercial, social y política, junto a los recursos financieros. Por eso, disponen de verdaderos modelos de negocios que influyen a nivel global y cuentan con la capacidad necesaria para redirigir acorde a su conveniencia.
De hecho, obtienen ganancias incomparables y disfrutan de una regulación muy acotada en comparación a la expansión y desarrollo obtenido en los últimos años. Es envidiable su rentabilidad, popularidad y poder en la formación de opinión ciudadana y política.
En medio de esta situación, aún vive y lucha el periodismo clásico. Un pilar básico en la democracia de cualquier país, hoy debe navegar en medio de turbulencias y asistir a un replanteo de sus enfoques, así como la transformación de sus contenidos, basado en lo que tiene valor noticioso para la red.
Ahora, la pregunta es ¿por qué a nivel global está clara la necesidad de una regulación, pero demora más en resolverse en comparación con las normativas sancionadas para otras cuestiones? En definitiva, la pregunta puede contestarse sola. La razón es su poder sin precedentes y la exposición de innumerables desafíos vinculados a la ética y a los derechos fundamentales.
Estas empresas invierten miles de millones y, a menudo, sobrepasan los presupuestos que los países tienen para efectuar obra pública, por ejemplo. Mientras hay obstáculos y largos debates para sancionar esas regulaciones, tampoco hay un compormiso sobre los desafíos éticos con la sociedad que consume la tecnología.
Mientras las demás industrias atravesaron a lo largo de las décadas por procesos de transformación para mejorar la seguridad de sus trabajadores, con las nuevas tecnologías se impone la desregulación.
La Inteligencia Artificial es el resultado del trabajo de estas empresas poderosas y la ciudadanía global debería cuestionarse si las democracias deben continuar expuestas a esta tecnología siempre presente, decisiva y con posibilidades de efectos negativos si no se regula.
También suele subestimarse la capacidad de legislar. Existe una máxima que se repite a menudo y señala que las leyes no son tan precisas ni resuelven la complejidad de estas nuevas tecnologías. Pero, al menos en Uruguay, las leyes se sancionan por acuerdos entre partidos y previamente las comisiones parlamentarias reciben innumerables sugerencias técnicas que se incluyen en las normativas. En el fondo, no desean iniciativas legales, para no tener responsabilidades de ese tipo.
Sin embargo, es por lo menos contradictorio que los cargos principales de los gigantes tecnológicos estén de acuerdo con regular la IA. Lo que ocurre es que al momento de comenzar las discusiones, empieza a andar el lobby que tranca el proceso. Porque aún no hay acuerdo en cómo regular.
El dueño de la red X (antes Twitter), Elon Musk, dijo que “es importante para nosotros tener un árbitro” a fin de que las empresas no actúen sin control. La realidad es que no se ha podido instalar una legislación eficaz que proteja y salvaguarde los datos y la privacidad.
Y una de las discusiones cruciales es que las nuevas tecnologías pueden provocar un desempleo masivo en poco tiempo. Un ejemplo fue el reciente paro de actores y guionistas de Hollywood, cuya plataforma conformada por varios puntos, destacaba la necesidad de regular el uso de la inteligencia artificial en la industria audiovisual. Un peligro ya latente es la generación de escritos a través de ChatGPT o que la IA resuelva quién es merecedor de un puesto laboral o la posibilidad de su aplicación en la medicina.
Mientras se exige transparencia en las democracias y sus gobiernos, los gigantes tecnológicos mantienen en estricto secreto sus modos de funcionamiento y toma de decisiones.
En Uruguay, el diputado Rodrigo Goñi presentó un proyecto para cambiar las reglas de juego y penalizar la falsificación de los contenidos políticos, de cara al próximo período electoral. El legislador aseguró que estas herramientas “pueden poner en riesgo la integridad de las elecciones” y expone el “desarrollo acelerado” de la IA a nivel global.
Goñi alertó de la posibilidad de “un fraude electoral”. En su proyecto de ley señala a aquel que “sin autorización y mediante el uso de inteligencia artificial u otros sistemas informáticos genere, modifique o manipule un contenido” para “dañar la imagen pública de un candidato o engañar a los votantes”, recibirá una pena de un año de prisión a seis años de penitenciaría. Lo mismo solicita para aquellos que difundan contenidos tendientes a la “desinformación electoral”. En su propuesta suma un incremento de la “alfabetización digital” orientada a la educación ciudadana para el uso de estas herramientas.
En la misma línea, la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón, cerró la Segunda Cumbre de Comisiones de Futuro, alegando un “panorama incierto” al hablar de IA.
En realidad, el mundo hoy discurre entre el potencial que tiene esta tecnología para resolver problemas y la posibilidad de generar grandes inconvenientes. De esa polarización, también la ciudadanía es víctima y espectador activo.

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Errores

El 12 de febrero pasado, me encontré con un editorial perfecto de EL TELEGRAFO, titulada “Más que cinco crisis”, y al comienzo de la misma se enumeran las consideraciones que hizo el exsecretario de la Presidencia, actual precandidato a presidente del Partido Nacional, referido a los problemas que debieron superar: la pandemia, la guerra Rusia – Ucrania, la sequía y en este punto se olvida de su enorme error al anunciar que en 48 horas estaba pronta una planta potabilizadora para solucionar parte de la gravedad de la crisis por la sequía. Y resulta que manda un Hércules a buscarla, pero no tuvo la precaución de tomar o averiguar la medida de dicha planta, y la misma no pudo ser ubicada por ser más grande que la capacidad del avión y tuvo que decir que demoraría 45 días, pues la traería en barco. Un error garrafal del mismo y muy comprometedor para él y en especial para la zona metropolitana. Y además hizo mención a lo problemático para la economía del país de la brecha cambiaria con la Argentina. Luego enumera el preciso editorial de EL TELEGRAFO, los verdaderos problemas del gobierno. Los cuáles debilitaron el accionar de la Coalición Republicana, desde la renuncia a cuatro meses del ministro de MRREE, el economista Ernesto Talvi, que se retira totalmente de la política, dejando sin líder a su Agrupación Ciudadanos.

A posteriori se designa como Ministro de Ambiente, al integrante de Ciudadanos, Adrián Peña, que debe renunciar por haber utilizado el título de licenciado en Administración, no habiéndose recibido. Siguen las renuncias, en este caso el que fuera Ministro de Salud, Dr. Daniel Salinas, que ocupaba el cargo por Cabildo Abierto. Deviene el lamentable fallecimiento del ministro del Interior, Dr. Jorge Larrañaga, que cómo venía actuando en dicha cartera, se perfilaba como el futuro candidato a presidente del Partido Nacional. Después viene un tema que refiere a un pequeño quiebre en la Coalición, pues el presidente pide la renuncia a la entonces ministra de Vivienda, Irene Moreira por adjudicación de vivienda a una militante de Cabildo Abierto, lo que deriva en un momento de tensión, ya que la misma es la esposa del líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, que distancia a este del presidente y presentan actitudes distintas en el Parlamento a la Coalición. A todo lo anterior hay que agregar lo que pasó con el custodio más cercano al presidente, Alejandro Artesiano, procesado por distintos delitos, entre ellos pasaportes a dos ciudadanos rusos, previa intervención del exsecretario de la Presidencia, que a pedido de él agilizó el trámite de expedición de los mismos.

El desgraciado hecho del narcotraficante Sebastián Marset, con los entretelones que surgen del expediente judicial, que culmina con las renuncias de dos ministros, de MRREE, y de Interior, como así también del viceministro de Interior y la mano derecha en comunicación del presidente Roberto Lafluf, y previamente la renuncia de la ex viceministra de MRREE, Carolina Ache. Agregar el procesamiento del exsenador Gustavo Penadés por abusos sexuales a menores y otros delitos, que arrastra consigo a funcionarios de Interior, funcionario del Parlasur Diego Cunias. Es decir en conclusión muchos errores y delitos que presagian para nuestro Partido Nacional un futuro complicado para las próximas elecciones de octubre.

David Doti

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Gestión de la cultura con una mirada más amplia

El departamento de Paysandú, se encuentra actualmente, a nuestro criterio, ante una situación preocupante en términos de desorientación en la aplicación de políticas públicas culturales.
Consideramos que la gestión cultural, del gobierno actual se caracteriza por la carencia de una visión integral, desarrollando actividades aisladas, sin conexión ni coordinación entre las diferentes acciones, lo cual da como resultado, un alcance limitado y un impacto desparejo e insuficiente.

Reconocemos que existen proyectos muy buenos, que basan su éxito en sus docentes experimentados y comprometidos, pero también hay varios proyectos que son de nivel insuficiente, lo que deja en evidencia que no hay una dirección unificada que los relacione, lo que al carecer de cohesión, dificulta su sostenibilidad y su continuidad en el tiempo, más allá de un periodo de gobierno.
Para el Frente Amplio es imprescindible la puesta en marcha de un Plan Estratégico Integral, participativo y de amplio alcance con el fin de promover un desarrollo cultural sostenible y consagrar las políticas públicas culturales como políticas de Estado.

1. Gestión individual o gestión participativa. Desde el gobierno departamental de Paysandú se expresa: “Nosotros hemos puesto en lugares de responsabilidad a gente que toma decisiones; se deja contentos a algunos y a otros no, pero es la persona idónea, se trata de hacer lo correcto”. El gobierno departamental defiende un modelo de gestión unilateral y liderazgo individualista, sin participación activa de la comunidad. Se enfatiza la confianza en los líderes y la toma de decisiones de forma individual. Por otro lado, el gobierno del Partido Nacional y la Coalición Multicolor respalda que el director de Cultura tome decisiones basadas en su criterio personal, sin tener en cuenta la opinión de los implicados o la sociedad en general. En cambio desde el Frente Amplio vemos con una mirada diferente la gestión unilateral del Partido Nacional y la Coalición Multicolor, ya que limita la creatividad, innovación y deja de lado la participación de la comunidad. Consideramos que en el mundo globalizado y tecnológico actual, la conducción de proyectos debe ser colectiva. Estamos firmemente convencidos que el próximo gobierno departamental será completamente distinto a cualquier otro visto anteriormente, y estamos capacitados y decididos para enfrentar ese desafío, llevando a cabo la gestión con un trabajo diverso y multidimensional. Desarrollaremos un cambio de paradigma que promueva una metamorfosis en la dirección y conducción de la gestión cultural, adoptando un enfoque innovador y avanzado consolidado por un equipo profesional multidisciplinario. Desde nuestra mirada es fundamental acercar, integrar y escuchar a la comunidad, por eso abriremos el gobierno departamental a la participación, inspirados en el legado artiguista, en tres niveles: Gestión colectiva; Perspectiva del funcionariado; Participación ciudadana.

2. Decisiones unilaterales o decisiones colectivas. Desde el ejecutivo sostienen: “Tal vez lo que les molesta es la firmeza con la que se toman las decisiones, lo que pasa que no es una asamblea permanente”. La postura del gobierno representa en este, un punto de quiebre que diferencia de forma notable la gestión que buscamos, de la actual administración del Partido Nacional y la Coalición Multicolor. Las decisiones unilaterales, sin considerar la opinión de la comunidad han causado tensiones y consecuencias negativas en las relaciones sociales. El gobierno antipopular se ha caracterizado por tomar decisiones de forma imperativa y autoritaria. Esta administración defiende el liderazgo individual como la forma más eficaz de gobierno, al creer que la dirección de un individuo “idóneo” es todo lo que se necesita. En cambio desde el Frente Amplio promovemos la toma de decisiones desde una gestión colectiva y participativa, en la que se tomen las decisiones teniendo en cuenta la más amplia gama de opiniones. Hemos transitado una profunda autocrítica y hemos redactado nuestro próximo programa de gobierno recorriendo el país, con “El Frente Amplio te escucha”, lo que nos permite ampliar nuestros desafíos para una nueva gestión, diferente y contemporánea. En un enfoque contrapuesto a la gestión individual que hoy se aplica, promovemos una mirada de avanzada, actualizada, atenta al dinamismo del mundo actual, a través de una gestión colectiva. Es necesario que la mirada individual se vea enriquecida por una variedad de enfoques, ideas y perspectivas, para así lograr una visión colectiva que se vea influenciada por la comunidad en su búsqueda de una cultura y sociedad más creativas e innovadoras.
3. Cultura desparramada o cultura integral. Desde el gobierno departamental se describe su acción de campo como: “La cultura está desparramada por todo el departamento”. El ejecutivo utiliza este argumento para respaldar su gestión cultural, describiendo su acción de campo en el departamento, como una “Cultura desparramada”, lo que nos confirma que el enfoque del gobierno departamental es el que vemos, una gestión sin un rumbo claro y sin perspectivas a futuro. Tal concepto del gobierno refiere a que los proyectos están esparcidos de manera desordenada, aislada y sin conexión entre ellos por el departamento. En cambio la mirada del Frente Amplio, es diferente, ya que promovemos una “Cultura integral”, involucrada con la sociedad, en una interacción que fortalece la identidad cultural y social de nuestra comunidad. También refiere a unir e incluir de manera equitativa a las personas y grupos en una comunidad. Nuestra postura se opone a la visión del gobierno de “desparramar”, que implica separar, dividir, desunir o apartar lo que estaba unido; por el contrario nuestra perspectiva “Integral” busca, relacionar, vincular, incorporar, unificar, reunir y conectar, una mirada con perspectiva participativa, diversa e inclusiva. Desde el Frente Amplio, creemos firmemente en la importancia de una verdadera descentralización garantizando un acceso equitativo a las diferentes expresiones artísticas y así incentivar la participación ciudadana. De esa manera, fortalecer y fomentar la empatía y la comprensión hacia las realidades heterogéneas, para construir una sociedad igualitaria y con justicia social.

A MODO DE CONCLUSIÓN

La situación del departamento de Paysandú en términos de políticas culturales es preocupante. Se observa una gestión individualista y autoritaria, que limita la creatividad y la innovación, excluyendo a los actores involucrados. Además, se toman decisiones de manera unilateral, sin consultar a la comunidad, generando malestar y falta de participación. Asimismo, se percibe una cultura dispersa y sin una dirección clara, sin perspectivas de futuro. Ante esta situación, el Frente Amplio propone un cambio de paradigma hacia una gestión participativa, en la que las decisiones sean tomadas de forma colectiva y se promueva una visión integral de la cultura. Esta transformación busca establecer una profesionalización con dirección y coordinación de la formación de las artes, un ambiente organizado que siente bases a largo plazo, que reconozca y respalde el talento de los artistas, gestores, docentes y estudiantes.
¡Es tiempo de la gente! ¡Es tiempo de un Paysandú abierto a los vecinos!

Pablo Miranda Ponce

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Opinión

Escribe Danilo Arbilla: A qué apunta Bergara

¡Qué toco lo de Pluna! Una “mala noticia” dijo Orsi. ¿Y qué te parece? Pluna no vuela ni en globo y nos sale más caro que Aerolíneas Argentinas. Lo que es decir. Los títulos hablan de 30 millones de verdes, pero es mucho más; no menos de 60 en total y corriendo los intereses. Esto nos embroma a todos. Serán otra vez los “rubios del norte” los que no joden, como sugiere Mujica (¡Ah “las venas abiertas”!) Los tenemos que pagar a una empresa de Panamá y que yo sepa los panameños de rubios no tienen mucho.
Y tenemos que pagarlo rápido porque son U$S 500 mil por cada mes de atraso. Y además se sumó eso de la investigación penal en los EE.UU., que involucra a Ancap. Caso de corrupción entre petroleras. Con testigos arrepentidos y todo, como en las series. Los rubios del norte, como ya se dijo, aunque en la joda parece que participaron de todas las etnias.
La cuestión es que sea lo que sea lo pagamos nosotros, los ciudadanos. No los paga Cosse, por cierto, quien ademas se da el lujo de ironizar, de tomarnos por tontos o reírse de todos, y habla de “casualidades” en tiempos de campaña electoral. Será que Delgado, Gurméndez, Mieres, Manini, Gandini, Silva, Raffo, han presionado a los del Banco Mundial y le “han metido el gaucho” a la justicia norteamericana. ¡Qué pícaros!
Es cierto que para el Frente no son buenas estas cosas en año electoral. Para la gente, empero, tiene de positivo que ayudan a reflexionar, si es que a los uruguayos les interesa reflexionar. Ocurrieron además en tiempos de vacas gordas, de dinero fácil, de fuertes vientos a favor. ¡Qué desperdicio! Todo lo que podría haberse hecho y no se hizo (salvo el Antel Arena, por el que se pagó muchísimo más de lo que le tenemos que pagar a los panameños). Y fueron las épocas en que Danilo Astori era el zar indiscutido de la economía uruguaya; esto es bueno recordarlo por aquello de que “era distinto”.
Mientras tanto Mario Bergara, líder del seregnismo, se lanza con bríos renovados tras el favor de los frentistas. Procura conseguirlo con una campaña de propuestas; constructiva, ha dicho. Con ideas y soluciones alternativas frente a los hechos concretos que más afectan a los uruguayos. Bergara marca una diferencia con los favoritos Orsi y Cosse. Como que va en serio frente a un Orsi que no termina de acomodar el cuerpo y delinear bien el perfil (“hace dos años los pelaba a todos”, pensará con dolor y nostalgia) y una Cosse agresivamente frívola, contradictoria e indisimuladamente autoritaria (lo que le gusta así al PCU) y por sobre todo, mano abierta a sus fines, y eso con nuestros dineros.
Lo de Bergara es diferente sí, pero para las internas no le sirve de nada. La lucha es por el mando y por el poder entre tupamaros y comunistas y en esto segundos y terceros, afuera. Quizás a lo que apunta Bergara es a formar un capital para el después. Puede bajarse sobre el final plegándose y haciéndolo valer con uno de los dos competidores favoritos. Otra instancia, ya elegido el candidato, convencerlo y demostrarle que él es la puerta de entrada y de recupero de aquellos que le temen a la dictadura comunista y dudan de los “despelotados” del MPP, y necesitan una excusa para sentirse de izquierda y progresistas y ajustarse a lo políticamente correcto. → Leer más

Opinión

Vladímir Putin, el gran dictador

La muerte del disidente ruso Alexéi Navalni ha vuelto a colocar al régimen autoritario de Vladímir Putin en el centro de la atención internacional en materia de violación de derechos humanos, lo que ha caracterizado la conducta del autócrata ruso. De acuerdo con el sitio de noticias Euronews, Navalni era un “abogado, bloguero y opositor al régimen de Putin, era el disidente ruso más conocido en el extranjero y destapó durante años los escándalos de corrupción de las élites rusas. Creó una fundación con la que denunciar el sistema de nepotismo y corrupción en Rusia. Navalni llevaba entre rejas desde enero de 2021, cuando fue detenido nada más pisar un aeropuerto de Moscú después de varias semanas convaleciente en Alemania tras haber sido envenenado en Rusia con el agente químico Novichok. El activista ha muerto justo un mes antes de las elecciones presidenciales a las que concurrirá el presidente, Vladímir Putin, sin oposición”.
Lamentablemente no se trata de la primera muerte “sospechosa” de una persona que haya cuestionado las políticas de Putin. La lista es larga e incluye los envenenamientos, ejecuciones y/o supuestos “suicidios” de activistas de derechos humanos, intelectuales, empresarios, exgobernantes y artistas. Fruto de la represión que el régimen ruso lleva adelante contra cualquier disidente, la música María Alyokhina, una de las fundadoras del grupo de punk ruso Pussy Riot (una de las agrupaciones feministas más contestarias contra Vladímir Putin) ha sido perseguida y encarcelada y debió huir de Rusia para refugiarse en Islandia.
Los homosexuales y el colectivo LGTBI+ en general han sido otros de los blancos preferidos para los ataques liberticidas de Putin. El año pasado, por ejemplo, prohibió la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales” y la reasignación de género en los medios de comunicación, Internet, la publicidad, la literatura y el cine (incluyendo las marchas del orgullo LGTBI+). Adicionalmente, y tal como lo consigna en su página web la cadena de noticias BBC, el Tribunal Supremo de Rusia declararó como una organización extremista al movimiento LGTB+, prohibiendo cualquiera de sus actividades en todo el país a raíz de un proceso impulsado por el Ministerio de Justicia ruso. La audiencia de ese proceso se celebró a puerta cerrada sin la presencia de “la parte demandada”, aunque sí se permitió la entrada de periodistas para escuchar la decisión del tribunal.
Por otra parte, hace tres años la Constitución rusa fue modificada para dejar claro que el matrimonio se refiere a la unión entre un hombre y una mujer. Como ha señalado el periodista argentino Alejandro Modarelli en su columna del diario argentino Página 12, Putin “hace de la homofobia un asunto de Estado”. Putin ha expresado que “los matrimonios homosexuales no producen hijos”, centrando sus críticas contra el liberalismo “sin género y estéril”. De acuerdo con el portal de noticias Deustche Welle, “entre otras medidas, obligó a países como España o Italia a incluir en los convenios de adopción firmados con Rusia la condición de que “niños rusos no podrían ser adoptados por parejas homosexuales y solteros”.
Resulta curioso que las feministas radicales de Uruguay, impulsoras de la ideología de género y de atacar los edificios de religiones que no comulgan con sus ideas guarden un llamativo silencio sobre estas aberraciones, tal como lo hacen con las mujeres que son condenadas a castigos o a la propia muerte en Irán o Afganistán. Lo mismo se aplica a las organizaciones LGTBI+ de nuestro país. Tampoco defendieron a la precandidata blanca Laura Raffo cuando el año pasado la murga Asaltantes con Patente la calificó de “conchuda”. En esos casos es cuando a esos movimientos pseudo democráticos se les cae la careta y queda en claro que sólo se dedican a servir a los propósitos del Frente Amplio y del Pit Cnt porque ya sabemos (y es más viejo que el agujero del mate) que “favor con favor se paga”. A buen entendedor, las palabras sobran.
Pero Putin no está solo y tiene el apoyo por otros países, líderes y organizaciones que tienen el mismo desprecio que él por las libertades individuales y la democracia, como por ejemplo Irán, Nicaragua, Evo Morales, Cristina Kirchner, Luis Inacio “Lula” da Silva, el Foro de San Pablo, Donald Trump, China, Venezuela, el dictador Nicolás Maduro, Cuba y Siria, así como las diversas organizaciones terroristas de islamismo radical que existen en el mundo. En relación con todos ellos, nuestro país ha recorrido desde el año 2005 hasta el 2020 un vergonzoso camino en materia de política exterior, apoyando a las dictaduras populistas latinoamericanas y a la propia Rusia, para lo cual debemos recodar que la abstención de Uruguay en la Asamblea General de la ONU ante la invasión de Rusia a Crimea en 2014, durante un gobierno del Frente Amplio. Fue precisamente la timorata reacción de Occidente ante la invasión a Crimea lo que plantó la semilla para la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2023, episodio sobre el cual el Frente Amplio se las vio “de figurillas” para no condenar a sus amigos rusos a través de declaraciones públicas anodinas que se limitaron a tratar de tapar el Sol con un dedo.
Ni siquiera los denominados “independentistas vascos” que presumen de pureza y principismo y que tantas simpatías despiertan en la izquierda uruguaya han prescindido de los “servicios” de Putin. Por eso mismo, el Parlamento Europeo ha denunciado recientemente las injerencias rusas durante el “procés” independentista en Cataluña y pedirá que se investiguen efectivamente las conexiones de los eurodiputados presuntamente asociados con el Kremlin, en un texto que ha sido consensuado entre la mayoría de grupos incluidos socialistas y verdes. “La resolución conjunta sobre las injerencias rusas en procesos democráticos en Europa, entre otras cosas, reclama a España que investigue las conexiones entre el separatismo catalán y el Kremlin, en línea con la instrucción de la causa judicial que apunta que el entorno de Carles Puigdemont estableció vínculos con exdiplomáticos rusos en el marco del pulso independentista en 2017”, según el portal de noticias Infobae.
Tal como lo anunciara el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov en marzo de 2023, Rusia identifica a Estados Unidos de forma directa como el principal impulsor de la “línea antirrusa” de Occidente y se considera que eso constituye una “amenaza existencial” para el país, por lo que el país presidido por Putin priorizará sus relaciones con otras zonas del planeta y “fijará el curso hacia el incremento del potencial de asociación estratégica con nuestros grandes vecinos, China, India, los países musulmanes y también los países de Asia y el Pacífico, África, América Latina y el Caribe”, añadió el ministro.
La verdad de las verdades es que Putin representa una amenaza para la paz en su país, en Europa y en el mundo entero. El actual presidente norteamericano Joe Biden lo tiene muy claro y por eso presiente que otra vez Putin apoyará a Donald Trump en las elecciones presidenciales de este año, usando para ello manejos informáticos, tal como lo hizo en el año 2016. Sería bueno que en Uruguay pongamos “las barbas en remojo” para que Rusia no intervenga a través de un ejército de “bots” (programa que imita el comportamiento humano) en las elecciones uruguayas de este año a favor de sus históricos amigos. Aunque ciertamente no lo precisa, para eso tiene al PitCNT y al Frente Amplio, que son más efectivos.

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Opinión

Escribe Ernesto Kreimerman: Salvo para los plutócratas…

Fue Jenofonte, que nació en el 431 a.C. en Atenas y murió en el 354 a.C. en Ática, en usar por primera vez el término plutocracia, para referirse a la situación política que vivía Atenas antes de las reformas de Solón.
Fueron, precisamente, las reformas de Solón las que garantizaron el voto de todos los ciudadanos independientemente de sus ingresos y se establecieron límites inequívocos para la elección de magistrados. En esas exploraciones, se probó una fórmula en la que algunos cargos públicos fueran asignados de manera aleatoria entre los elegibles, de manera de disminuir los efectos de la plutocracia.
Lo cierto es que al igual que Platón, Jenofonte fue un pensador significativo de su tiempo y reflejó sus aprendizajes con su maestro Sócrates en varios libros, a los que tituló “Recuerdos de Sócrates” y la “Apología de Sócrates”.
Si bien nació en Atenas, Jenofonte se vinculó especialmente con Esparta, enemigos de los atenienses. Sus políticas a favor de la oligarquía marcaron el tono de sus textos, incluido su acercamiento a los espartanos, como surge de las posiciones proespartanas de su biografía real Agesilao y la Constitución de los lacedemonios.
Más allá de sus preferencias, que le costaron muchos y graves problemas, Jenofonte ha sido considerado como partidario de la idea del panhelenismo, el anhelo de unir las polis para crear “un gran estado heleno”, que una a todas las naciones que, en su totalidad o en su mayoría, estén habitadas por pueblos de lengua y etnia griegas.
La plutocracia, muchas veces, suele ser vista como un tipo de oligarquía. Las élites económicas ejercieron un control casi absoluto del poder político y social. En otras ocasiones, esas élites limitaban el acceso a la representación política de los habitantes de dichos Estados, vinculándola a unos requisitos mínimos de riqueza.
No sólo Jenofonte, también Tucídides, pensaban que los plutócratas preferían ignorar factores como los intereses del Estado, la responsabilidad social y los problemas políticos, pues priorizaban el poder conquistado para su propio beneficio, lo que derivaba en conflictos sociales, hedonismo y decadencia. Tucídides y Séneca argumentaban que inevitablemente la plutocracia sería abolida en una revolución, llevando a la monarquía.
Pero más acá en el tiempo, actores políticos y de reflexión, como Winston Churchill, Alexis de Tocqueville, Juan Donoso Cortés e incluso el académico Noam Chomsky, han condenado la plutocracia argumentando, básicamente, que se trata de una expresión política que únicamente prioriza los intereses del poder económico, ignorando los de la sociedad y del Estado.
Pero la idea de plutocracia, que apuntaba, como fue dicho, al gobierno de los poderosos, los excluyentes, parece reformularse en las nuevas expresiones autoritarias que van apareciendo en los últimos años en países como Estados Unidos, con el trumpismo y sus múltiples variantes de seguidores, sectores de la derecha española devenidos en Vox como desprendimientos del Partido Popular, y la agresiva irrupción del Mileísmo o LLA, La Libertad Avanza, en Argentina. Todas expresiones autoritarias, de lenguaje descalificador y agraviante, con un indisimulado agotamiento institucional de los partidos políticos.
¿Existe hoy países en régimen de plutocracia? Para Manuel Bartlett, que fuera destacada figura del PRI y más recientemente, alineado con el presidente Andrés Manuel López Obrador, también un reconocido académico, la respuesta es sí. También José Saramago, coincide en que México es una plutocracia.
En Estados Unidos, críticos como Paul Krugman, premio Nobel de Economía, ha advertido que el régimen de recaudación de fondos para campañas electorales tenía todas las características de servir a una plutocracia.
En el 2005, en un artículo publicado en el Washington Times por Marty Jezer, titulado “Money in elections”, instalaba un eje de debate que, como vemos, viene del fondo de la historia: “El dinero es el mayor determinante de la influencia y del éxito político. El dinero determina qué candidatos estarán en condiciones de impulsar campañas efectivas e influencia cuáles candidatos ganarán los puestos electivos. El dinero también determina los parámetros del debate público: qué cuestiones se pondrán sobre el tapete, en qué marco aparecerán, y cómo se diseñará la legislación. El dinero permite que ricos y poderosos grupos de interés influencien las elecciones y dominen el proceso legislativo”.
Jezer, hasta su muerte en ese 2005, trabajó activamente en las campañas de Bernie Sanders, y promovió diversos cambios legislativos profundos. Entre otras, la reforma del financiamiento de campañas, adoptados por los Estados de Maine y Arizona, “congelación nuclear”, agricultura orgánica.

DEFENSA DE INTERESES Y DEBATES

La búsqueda de privilegios, sea para preservar los ya conquistados como para alcanzar nuevos, es una constante histórica: También la reivindicación de espacios confiables de libertad para cuestionar y disentir, para preservar los derechos de los comunes.
Por ello, los intereses de los poderosos, así como la libertad de quienes los cuestionan, están a lo largo de la historia en el centro de todos los conflictos sociales: si, en unos casos como derecho a conquistar, a ejercer o despojar; pero en otros será un instrumento o mecanismo al que apelan los poderosos para conseguir el control social.
Y es que las ansias de libertad son tan viejas como la propia humanidad. También, los cuestionamientos de los privilegios y la conquista de derechos universales que igualen la condición de los ciudadanos. Dicho de otra manera: “la anatomía de la sociedad civil debe ser buscada en la economía política”.
En España, en la mirada de Ramón González Férriz, autor de “Los años peligrosos”, la lucha política se ha corrido hacia las peores prácticas, la profundización de las grietas y alejamiento de los espacios de consenso en el centro político, en la construcción de ciertas cuestiones asociadas a consensos de base, para acometer las reformas más importantes. Lo que se cuestiona es que está fallando el sistema. ¿La democracia? Sí, aunque se ande con eufemismos: derecha e izquierda “son difícilmente distinguibles dado que sus políticas se parecen mucho”.
González Férriz profundiza en esta descripción: “los partidos de centro izquierda y centro derecha se dan cuenta de que tienen que competir con partidos en los extremos. Eso los radicaliza. Y después en esta década pasada hay un proceso de digitalización de los medios, de aparición y crecimiento de las redes sociales, que ayuda a esa radicalización”.

ELEVAR LA POLÍTICA

Este año electoral es, será, esencialmente político y electoral. Es el año de expectativas y construcción de alternativas y proyectos. Es más o menos cierto que, a ojos del ciudadano común, la mayor parte del tiempo en política pasan pocas cosas o no pasa nada. Y por ese mix de medios digitales que más o menos todos conocemos, los agentes políticos “necesitan drama”, “necesitan magnificar las declaraciones del último político” para atraer lectores, para llamar la atención fugaz del click visitante.
Pero mientras el actor político “se da cuenta” de que necesita hacer declaraciones escandalosas para aparecer en televisión, pierde de vista que empobrece su actuación y pauperiza su valoración.
Si no elevamos el nivel de la práctica política, incorporando mayor análisis, mejor síntesis, respeto, audacia propositiva y fundamentalmente acción, el futuro de todos no será auspicioso, salvo para los plutócratas. → Leer más

Opinión

La falsa idea de la improductividad

El pasado 2 de febrero fue el Día Mundial de los Humedales, que este año tuvo como lema “Los humedales y el bienestar humano”, motivo elegido por Naciones Unidas con el propósito de reconocer el papel crucial que estas tierras húmedas juegan en nuestra vida. Y es que aunque para muchos se trata de tierras improductivas y “sucias”, en realidad los humedales prestan a la humanidad y a los seres vivos en general una serie de beneficios, o servicios ecosistémicos, para ser más técnicos. Nos proporcionan agua limpia, sirven como fuente de alimento y nos protegen frente a los fenómenos meteorológicos extremos y por ello mantener su salud es clave para nuestro bienestar.

En nuestro país hay dos fenómenos que están ejerciendo una fuerte presión y degradando los humedales, por un lado la expansión de las áreas urbanas y por otro la ampliación de la agricultura. En ambos casos la desecación y el relleno de estas tierras ha propiciado la progresiva reducción de su área. Claro que esto no es nuevo, ha ocurrido a lo largo de la historia y en todas partes del mundo. Solo que ahora somos mucho más conscientes de los beneficios de estos ecosistemas y de su fragilidad.

En un mensaje difundido por el Ministerio de Ambiente con motivo de esta fecha se alude a las características de los humedales uruguayos y a acciones que se están llevando adelante para mejorar su conservación. Entre los principales de nuestro país se encuentran los que conforman el Área Natural Protegida Humedales de Santa Lucía, “la de mayor superficie del país, en el corazón del área metropolitana”, que se destaca “por la conexión entre el río Santa Lucía y el Río de la Plata, lo que forma un sistema de humedal salino costero de gran relevancia para Uruguay”. No menos relevantes son los conocidos como Bañados del Este, la Laguna de Rocha, y en nuestra región los Esteros de Farrapos, los tres sitios integrados a la Convención de Ramsar, es decir, reconocidos internacionalmente por su valor estratégico.

No obstante, alerta el Ministerio, “amplias áreas de humedal han sido drenadas o rellenadas, lo que ha ocasionado la pérdida de ecosistemas únicos. La protección de los ecosistemas de humedal que hoy se mantienen es fundamental, tanto por el valor de conservación de la biodiversidad como para proteger la variación del régimen hidrológico y la calidad de agua de nuestros cursos y fuentes de agua bruta para su potabilización, por la protección frente a inundaciones, el secuestro de carbono, y evitar la erosión y degradación de suelos, manteniendo los recursos naturales que son base de actividades agropecuarias y turísticas. Estas funciones y servicios ecosistémicos de los humedales se ven aún más jerarquizados en el contexto global de cambio y variabilidad climática”.

En su mensaje, la cartera enumera una serie de acciones que se han desarrollado para tratar de “preservar estos ecosistemas, prevenir aquellas acciones que obren en detrimento de sus características evitando procesos de degradación y/o modificación y el fomento de su restauración”. Además, el país ha asumido el compromiso ante la comunidad internacional de trabajar en ello a través de diferentes acuerdos y convenios a los que ha adherido. Entre las líneas de trabajo que se mencionó en este mensaje se encuentra la implementación de “políticas de conservación y uso racional, sustentadas en estudios actualizados, que apoyen el establecimiento de programas destinados a manejar, sobre bases reales, los humedales a nivel local, departamental, y nacional”.

Entre las acciones desarrolladas está el Proyecto Definición de criterios y ajuste de normativas para la protección de los humedales en el Uruguay, que ha sido financiado por el Fondo de Humedales para el Futuro de la Convención Ramsar, a través del cual se han identificado los humedales de importancia ambiental como base para la reglamentación del artículo 159 de la Ley N° 14.859, el Código de Aguas.

Por otra parte, en el marco del mismo proyecto, en coordinación con el Programa de Conservación de la Biodiversidad y Desarrollo Sustentable en los Humedales del Este, (Probides), y otros actores públicos y privados, “se ha avanzado en el desarrollo de un sello que diferencie la producción realizada en arrozales del sitio Ramsar Bañados del Este”. Se diseñó un protocolo y un programa piloto para implementarlo. Con ello se busca brindar “una distinción a través del Ministerio de Ambiente a establecimientos agropecuarios del área de los Bañados del Este”. Es decir que no solamente no es incompatible la actividad agrícola, por más que en este caso sea una muy específica como el arroz, sino que además puede llegar a ser un valor agregado para un producto básico y del que nuestro país exporta más del 95% de la producción.

En nuestra ciudad tenemos el Humedal de la Curtiembre, en la desembocadura de ese arroyo en el río Uruguay, un sitio al que se la ha otorgado una protección de nivel departamental a través del Decreto Nº 7719/2018, Plan de Ordenamiento Territorial de Paysandú y su microrregión, en el Artículo 43, numeral 6: Zona de fragilidad ecosistémica. Y se espera que este mes, en el cierre de las actividades de celebración, los Amigos de los Humedales presenten una iniciativa para que el área goce además de una protección a nivel nacional. Sería muy importante, porque aunque muy pequeña, sería la segunda área protegida en el departamento. O tercera, si se aprueba el proyecto de las Islas del Queguay. Y sería el primer humedal urbano protegido.
Sigue habiendo quienes piensan que el mejor destino para ese espacio verde enclavado en la ciudad es cortar toda la vegetación y taparlo de cemento, como una forma de evitar la presencia de “alimañas” y eliminar efectos no deseados. Con ello nos privaríamos de un espacio natural y de los servicios antes mencionados, pero a la vez estaríamos privando de su hábitat a un montón de especies que allí habitan y que la mejor opción para que no “invadan” la ciudad —qué paradoja pensar así, cuando lo que ocurre es justamente al contrario— es conservarles sus espacios y su alimento y no tengan que salir a buscarlos en otra parte. → Leer más

Opinión

Las “chambonadas” y los voluntarismos no salen gratis

En las últimas horas se conoció la noticia de que Uruguay deberá indemnizar a una empresa panameña con el pago de no menos de 30 millones de dólares como consecuencia de la violación por nuestro país –durante el gobierno de José Mujica– de convenios internacionales en lo que tiene que ver con los manejos financieros y compromisos asumidos en el caso del cierre de Pluna, aerolínea uruguaya que durante muchos años fue mantenida funcionando contra viento y marea por razones de “estrategia” y “soberanía”, a pura pérdida, naturalmente, y financiado todo ello por los uruguayos, aún de aquellos –la enorme mayoría de los habitantes– que nunca subieron ni iban a subir a los aviones de la aerolínea nacional.
Pero nos ha venido la factura, por la presunta responsabilidad del Estado uruguayo en el cierre de la exaerolínea de bandera en 2012, durante el gobierno de Mujica. A su vez, en marzo de 2021, el gobierno de Luis Lacalle Pou debió contratar a un estudio estadounidense de abogados para responder a un arbitraje internacional por 860 millones de dólares debido a que Latin American Regional Aviation Company Holding (Larah) exaccionista de Pluna, demandaba al Estado por este cierre.
El procedimiento de arbitraje internacional fue planteado por Larah en mayo de 2019 ante el Ciadi, un organismo dependiente del Banco Mundial dedicado al arreglo de diferencias relativas a inversiones internacionales entre privados y el Estado. La empresa demandante insistió en que el gobierno de Mujica violó el Convenio de Protección Recíproca de Inversiones suscripto entre Uruguay y Panamá al expropiar la aerolínea sin pagar compensación económica alguna a los entonces dueños de Pluna S.A.
Según se dijo en su momento, la administración frenteamplista decidió el cierre de la aerolínea de bandera para evitar juicios por cientos de millones de dólares que se gestaban en Brasil tras el cierre de la aerolínea Varig en ese país, habida cuenta de que ésta gestionara Pluna entre 1995 y mediados de la década de 2000.
El punto es que el fallo del tribunal consigna que el gobierno de Mujica en 2012 violó sus obligaciones internacionales mediante un “trato injusto”, “no equitativo” y “expropiatorio” con su conducta respecto a Pluna y su inversor, Larah, argumentando además que el Poder Ejecutivo de la época asfixió económicamente a Pluna para evitar las contingencias derivadas de la quiebra de Varig, de las que el Estado uruguayo había acordado hacerse responsable.
El tema es mucho más complejo, pero tiene su origen en la defensa a cualquier costo de mantener artificialmente a Pluna, por supuesto valor estratégico para el país, seguido del intento del Frente Amplio de mantener la aerolínea de bandera nacional con el funcionamiento de Alas U, también sin ninguna sustentabilidad, con enormes pérdidas durante su efímero e innecesario funcionamiento, el seguro de paro extendido una y otra vez a costa de todos los uruguayos, y encima la famosa engañapichanga previa del remate armado, con el “caballero de la derecha” incluido.
Una serie de torpezas y manejos oscuros, digitadas desde Presidencia –como todo indica–, el “aval perfecto” del Banco de la República, otorgado en tiempo record y absolutamente insostenible, los posteriores procesamientos de jerarcas de gobierno implicados, incluyendo al exministro de Economía y Finanzas Fernando Lorenzo y el expresidente del Banco de la República Fernando Calloia, entre otras muchas consecuencias jurídicas y políticas, además de sumar pérdidas tras pérdidas para el Estado. Cabe mencionar que en estos casos no hubo filtraciones de celulares con las conversaciones privadas de los procesados ni de otros personajes que sin embargo quedaron bien escrachados en una foto de El Observador, reunidos en una actitud por demás sospechosa antes del “remate” de Pluna. Hubiese sido interesante saber los entretelones de la venta, si se hubiese actuado con la misma transparencia que con el caso Astesiano, años más tarde.
Ahora se suman nuevas pérdidas a las que deben agregarse los 30 millones de dólares, más intereses y otros conceptos que las harían trepar a unos 80 millones de dólares, aunque “nos salvamos” de otros casi 800 millones de dólares si se hubiera perdido el juicio, y consecuentemente atendido el reclamo de los empresarios panameños que participaron en el proceso.
En suma muchas torpezas y “chambonadas” cometidas por quienes estaban en el gobierno, pero cuyo pago sale del bolsillo de todos los uruguayos, como también salieron los 800 millones de dólares con los que debió recapitalizarse de urgencia Ancap para que no se fundiera la empresa de sus funcionarios (perdón, “de todos los uruguayos”), que tiene el monopolio de los combustibles, aunque no el de la producción de cemento portland.
Este último es un negocio ruinoso, que hace que los 15 a 25 millones de dólares que pierde esta producción por año desde hace unas dos décadas –en 2023 ha sido de 30 millones de dólares, según se estima– tengan que salir de los bolsillos de todos los uruguayos.
Una de las consecuencias es que durante la recordada administración de Raúl Sendic Ancap comprara el horno que tiene tirado desde 2014 para instalarse en la Fábrica de Portland de Nuevo Paysandú, a un costo de unos 80 millones de dólares, pero del que se ha desistido desde el primer momento porque a su vez para incorporarlo se requiere una enorme inversión –estimada en más de 100 millones de dólares– en un marco de un proyecto que no haría más barata la producción ni mucho menos, y que sería por lo tanto el seguir arrojando dinero a un barril sin fondo.
Es por ello que no cabe menos que recibir con estupor declaraciones del director frenteamplista de Ancap Vicente Iglesias, recogidas por el semanario Búsqueda, respecto a que a su juicio las plantas de Minas y Paysandú “tienen futuro y deben seguir produciendo portland como mandata la ley, al menor costo posible” (bueno sería que no fuera al menor costo posible). Reconoce que en los últimos años hubo cierta “desidia” porque “se llegó a una situación lamentable”, ya que las plantas “estuvieron paradas por meses debido a fallas muy grandes debido a falta de inversión y mantenimiento”.
Y remató con que “hay que poner gente, hay que poner plata, hay que comprar repuestos para mantenerlas operativas y mejorarlas. Ancap tiene que hacer algo, no se puede seguir esperando, sea cual sea la decisión que el próximo gobierno vaya a tomar”.
Bueno, sería motivo de risa lo que aconseja si no fuera porque es una situación muy seria, por cuanto el Directorio de Ancap controlado por el Frente Amplio tuvo más de seis años el horno tirado, y estuvo entonces muy lejos de hacer lo que ahora reclama, simplemente porque las cuentas no daban, como tampoco siguen dando ahora.
Por añadidura, tanto esta fuerza política como el sindicato de Ancap estuvieron torpedeando todo intento de salida mediante asociación con privados, haciendo fracasar el proyecto, y por lo tanto llevando la situación a este nuevo impasse, planteando la supuesta “solución” para el que venga, pero dejándonos siempre las pérdidas para los sufridos uruguayos de a pie.

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Opinión

Problema de salud pública y difícil solución

Las noticias sobre cianobacterias han estado muy presentes en los titulares de medios uruguayos y argentinos en la última quincena. En Uruguay el Ministerio de Ambiente realizó recomendaciones de prevención por la presencia de las comúnmente llamadas “algas verdeazuladas” en costas de Montevideo, Colonia, San José, Laguna Merín, Laguna Castillos y cursos de agua de Río Negro y Salto. Otras noticias daban cuenta de la presencia de cianobacterias en Piriápolis y algunas playas de la Costa de Oro.
Según el sitio web de información en tiempo real del referido ministerio, ayer había bandera de riesgo sanitario en tres lugares de Canelones en la zona de influencia del río Santa Lucía, en tanto que eran 11 las playas inhabilitadas en el Río de la Plata, río Uruguay y río Negro.
No es ninguna novedad que la eutrofización de las aguas superficiales y su consecuente deterioro constituye uno de los problemas ambientales más importantes a escala global que también afecta y es cada vez más frecuente en nuestro país, donde el incremento de los nutrientes en el agua, fundamentalmente nitrógeno y fósforo, a un ritmo que no es posible compensar mediante formas de eliminación natural, dan lugar a un proceso que trae aparejado un crecimiento excesivo de cianobacterias.
Se trata de un problema que se ha vuelto permanente debido al exceso de nutrientes que se vuelcan en ríos y arroyos pero que recrudece durante el verano debido a las condiciones de altas temperaturas en numerosos cursos de agua del país. Es, en cambio, un asunto que se ha minimizado repetidas veces pero al cual ya resulta difícil no prestar la debida atención.
En este sentido, es importante el comunicado con recomendaciones que emitió recientemente la Sociedad Uruguaya de Médicos Toxicólogos. Allí se define a las cianobacterias como “un amplio grupo de bacterias cuya proliferación en el agua es potencialmente peligrosa para la salud”. En este sentido, los especialistas explicaron que no todas las cianobacterias generan toxinas, pero un amplio grupo de las que sí lo son, fueron identificadas en nuestro país.
“No siempre se observan a simple vista, por lo que es necesario estar atento a las alertas sanitarias, a la bandera sanitaria en zonas de baños y seguir sus recomendaciones. Cuando se observan en el agua, pueden ser como pequeños cúmulos que parecen ‘yerba’, de coloración verdosa o verde azulado. La espuma en la orilla y los restos de la floración dibujando líneas en la arena son signos de la presencia o los restos de la floración”, explicaron.
El comunicado, divulgado por La Diaria, alerta sobre los efectos tóxicos, que se manifiestan según la dosis que recibió la persona y que depende a su vez de otros factores, como la presencia de toxinas, su concentración en el agua o restos en la arena y el tiempo de permanencia en el área contaminada.
Especialmente en verano y en zonas de baños recreativos los más expuestos son los niños. En este sentido, los especialistas señalaron que han existido “casos graves y muertes asociadas a la exposición a altas dosis de cianotoxinas, incluyendo un caso de una niña en nuestro país”. Resaltan que, justamente, las infancias forman parte del sector más vulnerable a la exposición y a los efectos tóxicos de las cianotoxinas –para los cuales no hay antídotos y solo se pueden tratar los síntomas–, al tiempo que reconocen que “aún es escasa la información sobre la frecuencia de enfermedad asociada a la proliferación de cianobacterias en nuestro país” y que “es necesario incrementar la capacidad de sospecha y notificación de casos”.
Hace 30 años quizá era difícil sospechar el impacto que tomaría este problema. Sin embargo, los estudios científicos que han ido realizándose a lo largo del tiempo han permitido abordarlo desde distintas perspectivas, entre ellas la vinculada a la salud. En este sentido, el diario capitalino refiere a un estudio de Carolina Juanena, Alba Negrín y Amalia Laborde, integrantes del Departamento de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, que realizaron una revisión de más de 40 investigaciones publicadas en revistas científicas arbitradas referidas a las cianobacterias en playas y sus riesgos toxicológicos y la vulnerabilidad infantil. Estas autoras definen el problema como “de salud pública” debido a los efectos agudos y crónicos de las cianotoxinas en la salud de las personas.
Las autoras explican que las floraciones de cianobacterias en aguas de uso recreacional y fuentes de agua potable “son un problema de salud pública debido a la producción de toxinas (cianotoxinas) con efectos agudos y crónicos sobre la salud humana”. La microsistina es una de las cianotoxinas más frecuentes en el mundo y en Uruguay, y la exposición aguda a ella puede ocasionar hemorragia o falla hepática, en tanto que la exposición crónica en bajas concentraciones se asocia a tumores hepáticos.
En cuanto a la distribución geográfica del problema en Uruguay, alcanza con realizar un breve seguimiento al monitoreo del Ministerio de Ambiente para darse cuenta de que está presente en distintos cursos de agua y sistemas lacustres del territorio nacional, habiendo llegado incluso a la costa oceánica.
El Estado, el sector privado, la academia y la sociedad civil tienen una responsabilidad a asumir para defender, preservar y manejar responsablemente el agua, un recurso vital, cuya afectación en cantidad y calidad nos toca enormemente como sociedad (algo que ha quedado demostrado claramente en episodios recientes de escasez de agua en Montevideo y ciudades aledañas).
Sin embargo, preocupa que nuevos proyectos que se impulsan vinculados al suministro de agua a la población tengan en cuenta estas afectaciones. Por ejemplo, un reciente estudio presentado ante el Ministerio de Ambiente confirma la ocurrencia de “bloom cianobacterianos” durante períodos calurosos en el lugar donde se tomará agua en el marco del Proyecto Neptuno.
Lamentablemente, la presencia de cianotoxinas en nuestros cursos de agua constituye un problema que ha llegado para quedarse y se ve favorecido por una serie de prácticas productivas e industriales que difícilmente se cambien en el corto plazo a pesar del deterioro que producen en los ecosistemas. En este contexto es importante no perder de vista que la calidad del agua que se consume en los hogares, que se usa para la elaboración industrial de alimentos y para el sector productivo, se traduce en calidad de vida para la población y, evidentemente, tiene –a corto o mediano plazo- un impacto directo en la economía del país. A nivel de prevención tanto para personas como animales que abrevan en cursos de agua afectados, resulta fundamental tener conocimiento del problema y tomar las debidas precauciones. → Leer más

Opinión

Encomendados a San Valentín

Lo del 14 de febrero nos llegó en su versión comercial a fuerza de libros, revistas, series, canciones y películas estadounidenses, pero con un acento muy puesto en que se trata del día de los enamorados, cuando originalmente el sentido de la fecha era más amplio y abarcaba también a la amistad. Según la tradición entre los enamorados, pero también entre los amigos, intercambiaban tarjetas con mensajes. Lo de los regalos vino después.

Este día tan especial es propicio para aludir al reciente llamado que ha hecho el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, quien estableció como la principal prioridad para este año alcanzar la paz en los diferentes conflictos que se han desatado en el mundo. Pero fue incluso más allá, porque su alusión fue a “un mundo que está en guerra consigo mismo”, incluyendo así además a las tensiones políticas, la polarización y los conflictos con la naturaleza.

Para Guterres “la paz es la pieza que falta”, mientras “los conflictos arrecian, las divisiones geopolíticas crecen, la polarización se profundiza, los derechos humanos son pisoteados, las desigualdades estallan y nos burlamos de la naturaleza mientras persigue su adicción a los combustibles fósiles”, dijo, dirigiéndose a la Asamblea General. El secretario recordó que la ONU “se fundó en la búsqueda de la paz”, por lo que es esta su razón de ser. “Sin embargo, al escudriñar el paisaje del mundo actual, lo que falta de forma más dramática es la paz”.

En su mensaje aludió a los diferentes conflictos armados que se están desarrollando. “La población civil se lleva la peor parte de las crisis, desde las oleadas de terrorismo que azotan el Sahel y las guerras en Gaza, Sudán y Ucrania hasta los grupos armados en el Este de la República Democrática del Congo y las bandas que asolan Haití”. Hay, dijo, “millones de personas atrapadas en conflictos en todo el mundo, la vida es un infierno mortal, cotidiano y hambriento”, afirmó, citando cifras récord de personas que huyen de sus hogares en busca de seguridad.
En el caso de Gaza llamó a “un alto el fuego humanitario inmediato y la liberación incondicional de todos los rehenes”, que conduzca “a acciones irreversibles hacia una solución de dos Estados”, subrayó.

Piensa Guterres que si todos los países “cumplieran sus obligaciones en virtud de la Carta de la ONU”, estaría garantizado el derecho de toda persona a una vida de paz y dignidad. Pero, por el contrario, “los gobiernos están ignorando y socavando los propios principios del multilateralismo con una rendición de cuentas nula”, advirtió, a la vez que señaló que el Consejo de Seguridad está “bloqueado” por las fisuras geopolíticas.
Recordó que los mecanismos “bien establecidos durante la guerra fría, creados para ayudar a gestionar las relaciones entre superpotencias, están ausentes en el actual panorama multipolar” y expresó que “nuestro mundo ha entrado en una era de caos”. Claramente expuso que el resultado de esta situación es “una peligrosa e impredecible batalla campal con total impunidad, desde la competencia por armas nucleares más sigilosas hasta nuevos ámbitos potenciales de conflicto y armas de guerra, que crean nuevas formas de matarse unos a otros”.

El funcionario también dedicó palabras al incremento del odio en el mundo. Las comunidades, dijo, están divididas por “la discriminación, el extremismo y las violaciones de los derechos humanos, junto con la proliferación del antisemitismo, la intolerancia antimusulmana y la ideología de la supremacía blanca”. Relacionó este fenómeno con “la velocidad y el alcance de la desinformación y el odio”, que “han aumentado exponencialmente en la era digital”, así como “el afán de lucro ha ayudado a los extremistas a sembrar la división”. Y mientras esto ocurre, “las desigualdades reales y percibidas, las privaciones económicas y los rápidos cambios sociales y económicos alimentan los temores de la población”.

En este complejo contexto Guterres, en nombre de la ONU, abogó “por un contrato social renovado, basado en la confianza, la justicia y la inclusión y anclado en los derechos humanos”. La estrategia, planteó, incluye el Llamamiento a la Acción por los Derechos Humanos del Secretario General y el próximo código de conducta de la ONU para la integridad de la información, que se publicará antes de la Cumbre para el Futuro de setiembre, adelantó. Además dijo que “el nuevo Órgano Asesor de la ONU sobre inteligencia artificial inició una conversación mundial sobre cómo esta tecnología omnipresente puede beneficiarnos a todos”.

La Nueva Agenda para la Paz de la ONU pide, entre otras cosas, la reforma del Consejo de Seguridad, aborda los riesgos estratégicos a través de un nuevo compromiso con la eliminación de las armas nucleares y la intensificación de los esfuerzos para prevenir los conflictos, “y propone medidas para mitigar el impacto de la competencia geopolítica en las personas, así como evitar la fragmentación de las normas del comercio mundial, las cadenas de suministro, las monedas e Internet”.

En medio de este escenario planteado por el secretario puede parecer hasta algo inocente levantar la bandera de la paz, sin embargo, como se ha dicho, es la función –esa y no otra– que debemos esperar de las Naciones Unidas, un ámbito de diálogo que parece haber perdido terreno en este caos y en esta puja de intereses. Ese ámbito al que Uruguay adhirió desde su misma creación en 1945 a la salida de la mayor de las guerras que ha afrontado la humanidad hasta hoy, es el que debemos defender como un espacio de diálogo, de búsqueda de entendimiento, porque esa es la única salida visible para este peligroso camino que transitamos. → Leer más