Costos para producir en sector agropecuario torna cada vez más complicada la situación

“Por el tema de los costos, la situación en el sector agropecuario se está tornando cada vez más complicada, y es algo que pega a todas las empresas”, señaló a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Juan Bazzano, administrador del establecimiento “Cerro del Bombero” de la sucesión María del Carmen De León.
El productor trabaja desde hace varios años en el establecimiento ubicado a unos 10 kilómetros de Capilla del Carmen, departamento de Paysandú, con el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Instituto Plan Agropecuario (IPA). Agradeció la gestión realizada oportunamente por el ingeniero agrónomo Marcelo Grattarola, ex técnico del SUL, quien le recomendó que llevara la gestión a través de las Carpetas Verdes del Plan Agropecuario, y de ahí surge el acercamiento con el ingeniero agrónomo Rómulo César, técnico de ésta última institución en Paysandú.
La Carpeta Verde es llevada desde el ejercicio 2014-15, “lo que nos ha permitido saber en donde está parada la empresa, cómo están distribuidos los costos, en dónde atacar, o dónde apretar la mano y qué hacer”, dijo Bazzano.
“Y lo importante es la eficiencia”, resalta. “Vengo de la época en donde producía novillos de 4 a 5 años, y actualmente la mayor eficiencia la logramos con la venta de animales de 32 a 36 meses, lo que implica un esfuerzo muy grande, porque tenés manejo, sanidad, alimentación y genética. Son cuatro patas que tienen que estar bien coordinadas”, sostiene.
Llevar las Carpetas Verdes del Plan Agropecuario, “nos ha permitido tener un conocimiento de dónde estamos parados”, explica. En su momento se decidió mejorar la inversión en pasturas, “para nivelar la edad de faena que era un debe que teníamos. Lo logramos a pesar de que nos pegó la sequía”, acota.
Bazzano señaló que el precio de las materias primas es muy bueno. “Sos lo más eficiente que podés dentro de la producción de tu empresa, los precios que recibimos por la materia prima son buenos, ¿pero qué sucede si se caen los precios?”, se pregunta.

Remuneración al personal

La remuneración del trabajo, en porcentaje significa un 25% de los costos para el establecimiento. “El personal debe ganar bien, y creo que está ganando bien en el establecimiento y me alegra, pero tampoco le alcanza a la gente, y eso es lo más triste”, sostiene Juan Bazzano.
En “Cerro del Bombero” está “todo en regla y se paga todo de acuerdo al salario real”, agrega. “Pretendemos además, que la remuneración sea atractiva para quien trabaja, porque está lejos de cualquier pueblo o ciudad. Te vas y estás varios días sin tu familia”. Entiende que no es mucha la gente que quiera trabajar en el campo y también hay falta de compromiso. Destacó la labor del técnico agropecuario Manuel Soca, “que trabaja conmigo en el establecimiento y es un compañero de fierro, además de ser parte del equipo de trabajo”.
Y agregó que en invierno “vivo más con el personal con que trabajo, que con mi familia. ¡Cómo no voy a tratar bien a mi gente!”, enfatiza el productor.
Le molestan casos como el de un productor que arrendó un campo en el departamento de Paysandú “y tiene estimada una pérdida que puede tolerar de hasta 2.000 lanares, trabajando con una o dos personas en una importante extensión del campo. Yo no puedo aceptar ese tipo de cosas, sobre todo cuando pretendemos mejorar la producción”.
Manifiesta que “desde arriba nos están dando señales que dicen: en vez de ser eficiente contratá menos gente, porque es preferible que se mueran más animales, y yo a eso me niego, porque va en contra de mis principios”.
Por el tipo de manejo que se realiza necesito mano de obra, pero reconoció que en algún momento analizó la posibilidad de reducir el personal. “Es que se transformó en una carga pesada”, dice.

Impuestos

Otro costo importante en “Cerro del Bombero”, es el 14% de impuestos. “Y aclaro que no me molesta pagar impuestos, pero pagamos la Contribución Inmobiliaria Rural (CIR) y ni siquiera te arreglan un camino. Las veces que se ha logrado, es cada 7 u 8 años y con una pasada de máquina”.
Explicó el caso del Impuesto de Primaria, “que lo pagamos a través de otros impuestos, a través de las retenciones que se nos hacen”, dice,
Sobre la racionada de los animales, dijo que la suplementación del ganado significa un 6,3% de los costos. “Y a toda la recría del invierno se le da ración para que los animales no pierdan peso y se traduce en ganancia”.

En el basalto

Ubicado entre Merinos y Piñera, tiene costas al río Queguay. Son campos de basalto, “fundamentalmente superficiales con algunas zonas de más tierras, e Índice Coneat 54. Son complicados para trabajar, porque en momentos así el basalto explota, pero en el momento de sequía hay que tomar todas las precauciones necesarias para que no se vea afectada la producción”.
Recordó que hace un año “veníamos de una sequía importante, y hoy podemos decir que tenemos en verano la mejor primavera. Es una gran cantidad de forraje y de excelente calidad, e incluso los mejoramientos de Lotus Rincón todavía están florecidos; si bien ya semillaron, sigue habiendo Lotus Rincón y obviamente lo estamos aprovechando con los terneros”.
Más allá del mejoramiento actual del ganado, reconoció que “venimos saliendo del estrés de la sequía anterior que nos pegó, y fuerte”. El ganado perdió –comparándolo con un año normal–, entre 30 y 40 kilos en general en todas las categorías”.
Se vieron afectadas las vaquillonas de 2 dientes inseminadas en noviembre “y que no llegaron a los 300 kilos que habitualmente tenemos, y tuvimos que dejar un porcentaje de esos vientres sin inseminar porque estaban en un anestro muy profundo y eran animales que nos complicarían, por lo que decidimos dejarlos para vender, y quedarnos con lo que tenía un anestro superficial o las que estaban sin anestro”.
“Las que tuvieron anestro superficial las metimos en el raigrás y logramos que salieran del anestro y se pudieron inseminar en diciembre, cuando el resto había sido en noviembre”. El 50% de animales sin anestro, otro porcentaje se lo ayudó, y unas 30 vaquillonas las sacamos porque no llegaron al peso necesario”.
Recordó que en el establecimiento se logra un 90% de preñez y con un 85 a 90% de marcación. “Los terneros son señalados y capados al pie de la madre y se le hace toda la sanidad porque el destete es temprano”.
“Debido a que no tuvimos otoño el año pasado, el ganado no logró recuperarse, más allá de que estaba destetado y no se logró recuperar la condición corporal hasta la parición. El ganado que parió entre fines de agosto y setiembre, sintieron el impacto y decidimos hacer un destete precoz con 80 kilos, utilizando acelerante –ración de terneros 1–, y el resultados fue muy bueno para las vacas y los terneros, que se recuperaron en forma vertiginosa”.

Ovinos

En el año 2006, cuando Juan Bazzano se hizo cargo de “Cerro del Bombero”, la majada Merino Australiano tenía animales de 22 micras promedio y 4 kilos de lana por animal.
“El primer objetivo fue disminuir el diámetro de la fibra”. Explica Bazzano. “El primer año se compraron carneros con datos afinadores, y desde 2009 se empezó con la inseminación artificial y a adquirir animales en el Día del Merino y últimamente en la Exposición de Reproductores de Salto. Buscamos genética afinadora sin perder el tamaño del animal, ni la cantidad de lana”.
Tras lograr la finura deseada –17,8 micras es el diámetro de toda la majada y borregos en 16,5 micras–, decidimos mejorar la cantidad y calidad de lana por vellón. En la zafra pasada obtuvimos 4,8 kilos de lana por animal”, dijo.

La lana fue el plus

“Las Carpetas Verdes nos dio que debíamos mejorar en la edad de faena de los novillos, lo que se obtuvo”, expresa el productor. “Lo logramos, pero al disminuir la edad de faena, retuvimos vientres, por lo que dejamos de vender animales y nos ayudó financiaramente el precio de la lana”.
Gracias al precio de la lana, también decidimos retener capones, lo que generó una caja más chica, pero como deja en claro el trabajo del Plan Agropecuario, el precio de la lana fue el plus para que el negocio dejara una rentabilidad positiva, a pesar de los altos costos”, finalizó diciendo.