El invierno es la estación en la que la producción de forraje de campo natural es mínima, por lo tanto los técnicos entienden que los productores deben preparase, y por ese motivo las praderas y verdeos son una buena opción alimenticia para los vacunos.
Para ésto, las praderas se deben usar eficientemente, “aquellas que tienen más de un año se recomienda cosecharlas para que el pasto vuelva rápidamente haciendo una utilización eficiente, manteniendo carga ajustada sin bajar el remanente de los 6 centímetros y que cuando se ingrese no tenga más de 25 centímetros de altura”, señaló el ingeniero agrónomo Hernán Bueno.
El técnico del Plan Agropecuario sostiene respecto a los verdeos, que “el otoño temprano es un buen momento para refertilizar luego de hacer un análisis de suelo también planificando y pensado en realizar otro en invierno”.
“Teniendo en cuenta la siembra de verdeos, es tarde para las avenas fundamentalmente byzantinas, pero todavía estamos a tiempo de pensar en verdeos de Raigrás que se siembran a mitad de marzo”, dijo el profesional.
Entiende que “si se elige la siembra de praderas como opción forrajera, se debe tener preparado el barbecho.
Para planificar la siembra debemos partir de un análisis de suelo para tener un punto de referencia y fertilizar de acuerdo a las deficiencias objetivas del suelo”.

