Vecinos reclamaron por reapertura de policlínica del barrio Nueva York

Residentes en la zona se reunieron frente a la policlínica de ASSE.

Un grupo de vecinos que reside en la zona de influencia de la policlínica de ASSE del barrio Nueva York se reunió para reclamar por la reapertura de la atención, y rechazaron la posibilidad de trasladarse a las policlínicas del barrio Municipales II o a Puerto. Dicha policlínica se encuentra cerrada desde el viernes 3, luego de un tiroteo ocurrido en el lugar.
Julia y Araceli Aguilar, dos hermanas y residentes en el barrio, integran el grupo autoconvocado frente al centro de atención a la salud. A raíz del tiroteo que resultó en una persona baleada, reconocieron que las funcionarias de salud pública pidieron seguridad en el lugar y desde entonces el servicio se encuentra cerrado.
“Está cerrada desde aquel incidente, pero nos dijeron que iba a permanecer cerrada dos días. Son muchos días para la población que hay, porque es el barrio Nueva York, La Chapita y hacia arriba. Necesitamos su reapertura en forma urgente”, reclamaron. En el encuentro acordaron levantar firmas desde este jueves y continuar las gestiones por nuevas reuniones entre los vecinos. Explicaron que además de las restricciones por la pandemia genera dificultades los traslados de usuarios a otras policlínicas. “A un vecino recién operado le pidieron que fuera a sacarse los puntos en la policlínica de San Antonio. Hay muchas quejas, aparte del cierre de la policlínica. Tampoco hacen controles a los diabéticos y no se consigue fecha para los insulino-dependientes”.
Ambas remarcaron que no han obtenido respuestas de las autoridades. En el caso de Julia, recordó que en aquel incidente “me pasó una bala rozando por la cabeza y no me mudé de barrio porque eso no ocurre todos los días. No da como para cerrarse y más si se trata de asistencia a la salud”.
Relató que cuando trajeron a la persona baleada, “no nos dejaron entrar y tuvimos que forcejear porque el hombre se nos moría. Yo fui una de las que golpeó la puerta y me negaron la atención. Dejaron al muchacho tirado, vino mi hijo y pateó la puerta para que lo asistan”.
La vecina negó que hubiera un copamiento en la policlínica, sino que “cuando ocurrió el tiroteo estuvo enseguida la Policía y ninguno de los dos eran personas del barrio. No sabemos de dónde venían y le llaman copamiento por la fuerza a lo que hicimos los vecinos para solicitar asistencia al herido”, destacó.
Finalmente, dijo que “el barrio es tranquilo. Sí, se juntan chiquilines, pero eso ocurre en todos los barrios. Ni el barrio ni la zona ve el hecho para cerrar la policlínica”. Por su lado, Araceli ejemplificó que “tal como lo dijimos en la reunión, entonces quiere decir que si no ponen un 222 en el comedor -–ubicado frente a la policlínica– las mujeres no vendrían a servir la comida”. La vecina negó las versiones de hurtos en ambas dependencias y solicitaron que “cuando se reabra, nos gustaría que vengan a hablar con los vecinos y puedan ver lo que es la policlínica por dentro”.

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