Histórica goleada celeste ante Colombia en Barranquilla

Uruguay cosechó un histórico triunfo en Barranquilla ante Colombia.

Hay sorpresas y sorpresas. Las tres primeras no fueron buenas. Porque conocer el nuevo calendario de las eliminatorias dejaba un gusto importante a incertidumbre. Que pasó a ser de preocupación tras los dos primeros pasos. Porque se le ganó a Chile a duras penas en casa, y porque el golpe recibido en la altura de Quito fue durísimo, y no solo en la tabla.
Pero hay sorpresas que despiertan una sonrisa. ¡Y cómo! Porque el más optimista podía pensar en tirar bombas si se rescataba un punto en el horno de Barranquilla ante Colombia. Una Barranquilla en la que, hasta ayer, Uruguay nunca había ganado.
Y rompió la racha de la mejor manera: con una goleada 3 a 0 ante una Colombia que se vio sorprendida por el gran trabajo de la visita. Porque la realidad es que más allá de lo que dice el marcador, el equipo de Oscar Tabárez jugó un partido casi perfecto, y dejó atrás al enemigo natural en Barranquilla.
¿Qué cambió? Más allá de algunos nombres, de la presencia de Cavani y su exuberante despliegue físico, del ida y vuelta permanente de Nández, de esa seguridad que aportó Giménez en el fondo, del buen pie de Bentancur y de la marca pegajosa de Torreira, el equipo se mostró con otra tónica.
Por eso salió a jugar de igual a igual, a presionar, recuperar la pelota y jugar con toques cortos buscando espacios y regular esfuerzos, ante el intento de reacción de los dueños de casa.
Ayudó, sin dudas, el hecho de pegar primero y rápido. Cavani definió cruzado, suave, luego de que Nández robara en la salida y habilitara al delantero salteño, que se estrenó con gol en esta eliminatoria para el Mundial de Catar 2020.
Colombia no le encontraba la vuelta, pero sí a un rival que no se apartaba de su juego, aceleraba pese al esfuerzo físico. Y que mereció mejor suerte en esos minutos el equipo que vistió de blanco, porque Ospina salvó en dos ocasiones su valla.
Sobre los 28’ el dueño de casa comenzó a reaccionar. Era lógico y esperable. James Rodríguez quiso ponerse el equipo al hombro, y el ingreso de Díaz le aportó al equipo más velocidad, al punto que el delantero fue el encargado de obligar a la última línea celeste, que pasó zozobras en un par de ocasiones.
Colombia salió decidida a dar batalla en el complemento y dominó el inicio de la segunda etapa. Campaña fue muy bien abajo para evitar el gol de Zapata tras un cabezazo, pero se le robó la pelota a James, picó Suárez por la izquierda y habilitó a Bentancur, a quien le cometieron penal que Suárez tradujo en el segundo.
Y se terminó el partido para el local. Porque intentó sin ideas ante un equipo que no dudó el replegarse cuando debió, pero que tampoco se resignó a no aprovechar los espacios que dejarían los cafeteros, lo que quedó en claro con el ingreso de Darwin Núñez primero y de Jonathan Rodríguez después. Y fue el jugador del Benfica el que, con un zapatazo desde afuera del área, marcó el tercero.
Uruguay hacía historia y Colombia estaba desencajada, sin entender cómo Barranquilla y su arma letal fueron desestimadas por un equipo que mostró su mejor cara, con una mitad de la cancha de gran tarea, que disimuló ausencias y pasó la prueba con muy buena nota.
Fue una enorme sorpresa. De las buenas. Que permite dejar de aferrarse a aquellos puntos logrados ante Chile, mirando el calendario. Y que permite soñar con algo más ante Brasil, el rival del martes, que llegará sin Neymar al Centenario.