Hace muchos años que no se vivía una situación similar en los campos del litoral oeste del país. Iniciar prácticamente diciembre con la siembra parada de las chacras de soja debido a la ausencia de lluvias en los últimos meses.
Hoy se podría decir que las precipitaciones del sábado fueron generales al norte del Río Negro, pero especialmente en la zona Este de los departamentos litoraleños, llegan, a pesar de ser muy necesarias, tarde para varios sector de la agropecuaria.
Mientras se desarrolla la cosecha de los cultivos de invierno, en Paysandú y varias zonas de Rio Negro, la siembra de cultivos de soja estaba detenida, por la falta de humedad para sembrar, pero también por la incertidumbre de lluvias. El anterior fin de semana algunos chacreros se animaron a entrar a sembrar, expectantes de las lluvias anunciadas, y que en el entorno de 15 milímetros se registraron a mediados de semana.
Otros, aprovecharon esas escasas precipitaciones para sembrar, aguardando los anuncios de este sábado pasado, que finalmente se concretaron, y reactivará la siembra. Además, permitirá un buen crecimiento de los que ya habían sembrado.
GANADERíA
Otro de los sectores que estaba muy preocupado por la falta de lluvias era el ganadero. A la falta de comida en los campos, se suma la falta de ciclicidad de las vacas en momentos del entore.
“Ahora a preñar vacas”, manifestaba exultante un productor de la zona de Merinos, preocupado porque tuvo que adoptar medidas de manejo como el destete precoz ante la falta de pasto, procurando también favorecer con comida a los vientres.
A esto se agrega que las aguadas habían bajado mucho en las últimas semanas. Francisco “Pancho” Echegoyen, productor de Piedra Sola señalaba ayer a EL TELEGRAFO, que “el sábado en la tarde teníamos agua empozada, pero en la mañana del domingo ya no estaba más, señal de que estaban haciendo mucha falta las lluvias”.
Por su parte Giancarlo Menegazzi, comentó desde Merinos que “el agua fue buena, pero tiene que repetirse, porque tenemos el verano por delante y teníamos un déficit hídrico muy grande. Esto ayuda mucho en la medida que nos da varios días para adelante para continuar con el manejo de los animales”.
Graficó la situación indicando que “esto es una quiniela grande: ayuda mucho pero no te salva; si no repetís la quiniela dos o tres veces, para adelante se te termina la planta. Agradezcamos que hoy sacamos esa quiniela grande, pero esperemos que se repita”.
REGISTROS
En el departamento de Paysandú, los mejores registros se dieron en la zona de Corrales con 200 milímetros, en alrededores de Ruta 26 y de ahí hacia el Queguay con establecimientos en donde llovió entre 130 y 120 milímetros. Piedra Sola 110, El Eucalipto 100, Santa Kilda 92, en Guarapirú fueron 90, Merinos 50.
En Salto, zonas como Cuchilla de Salto recibieron 60 mm, Paso del Parque 45, Valentín 44, Boquerón de Cañas 41, Pueblo Cayetano 37, Colonia Rubio 30, Palomas 27.
En Artigas, en Santa Elena de Palma Sola llovió 40 mm; Costas del Perdido en Soriano 45 mm, Paso de los Toros 65, y en Paso Inzaurral, departamento de Florida 18 mm.
GRANIZO Y TURBONADA
Cuando se dan este tipo de fenómenos climáticos adversos, con temperaturas que bajan de forma muy drástica, es posible la presencia de rachas de vientos muy fuertes y granizadas.
Ocurrió minutos antes del mediodía en la zona de ruta 3 y el ingreso a la localidad de Lorenzo Geyres, en donde la fuerte granizada detuvo el tránsito de autos y camiones que transitaban en la zona. Además, tiró varias columnas de UTE en el camino a Estación Queguay, dejando sin energía eléctrica a todos los pobladores de la zona.
Varios kilómetros más adelante, en la zona de Queguay Chico, entrando en el kilómetro 56 de ruta 26, una zona sufrió el embate del fuerte viento, con rotura de molinos, muchos árboles, e incluso un galpón que no soportó la velocidad del viento.

