El equipo en representación de los jubilados y pensionistas en el directorio del Banco de Previsión Social (BPS) se reunió con el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, a fin de “presentar el planteo por el aumento de la jubilación mínima, que se hace desde hace 16 años”, dijo a Pasividades el director Sixto Amaro.
Recordó que “el año pasado hubo un aumento adicional de las jubilaciones mínimas y nosotros planteamos si este año también podía ser posible. Allí dije que no iba a fundamentar las razones por las cuales hay que darle un aumento a las jubilaciones mínimas de 15.000 pesos, porque los argumentos caen por su propio peso”.
En tal sentido, informó que el Poder Ejecutivo propuso “un aumento de 250 pesos a descontar del aumento general a partir del 1º de enero de 2022. Eso es absolutamente insuficiente. Esto equivaldría a que, cuando se produzcan los aumentos de acuerdo al Índice Medio de Salarios y, como son 250 pesos a cuenta, quienes tendrían el aumento más bajo serían los que ganan menos”.
Explicó que dicho aumento “iría contra cualquier lógica que tenga en consideración a los sectores más vulnerables de la sociedad. De esa forma no se considera el derecho de hombres y mujeres que trabajaron 30 años o más y tienen que sobrevivir con 15.000 pesos por mes”.
Este universo comprende a unos 160.000 adultos mayores. Los aumentos adicionales “siempre son bien vistos por la Onajpu y nosotros desde el directorio del BPS, pero esta propuesta nos sorprendió muy ingratamente”.
Plan ibirapitá
El Plan Ibirapitá dependerá del BPS y dejará de estar en la órbita del Plan Ceibal. El Poder Ejecutivo no definió aún el cambio ni la fecha en que comenzará a regir bajo la nueva modalidad, en tanto se resolverá a partir de la próxima ley de presupuesto.
Amaro señaló que “los 30 funcionarios a nivel nacional, pasarán a depender del Plan Ceibal y ahora se discute lo más importante, que es la financiación”. El director en representación de los pasivos, agregó que “nosotros hicimos hincapié en que el Plan Ibirapitá tenga a las asociaciones de jubilados y pensionistas como el centro de entrega de las tablets y de los cursos de capacitación para este programa que tanto buenos resultados nos ha dado, porque ya hay más de 250.000 dispositivos entregados a las personas mayores en Uruguay”.
A través de esta herramienta, “han podido leer los diarios gratis, hacer gestiones en el propio BPS gratis, acceder a redes sociales, comunicarnos con nuestros hijos y nietos en el exterior. Es realmente una oportunidad para integrarnos al conjunto de la sociedad”.
El BPS presentó el primer informe al respecto, donde designa a quienes estarán a cargo del programa. “Pero la continuidad del plan tiene un paso obligatorio que es su financiación. Se ha planteado que se convierta en una red de comunicación que contenga lo que más ven los jubilados, que son videos y entretenimiento. Pero nosotros bregamos para que mantengan las funciones que cumplen las tablets”.
Amaro reconoció que “llevamos más de un año y medio sin que podamos dar una respuesta. Porque los jubilados han enviado las tablets para su reparación y se han devuelto sin arreglar. Ahora se habla de incorporar a los teléfonos inteligentes, que puede usarse como una tablet. Tiene la ventaja de estar a disposición de la persona, pero la desventaja de la pantalla pequeña para los adultos mayores”.
