Horacio Mársico: “Porvenir lo que hace lo hace mal”

Escritorio del Departamento de Obras donde se colocan los comprobantes de circulación de cada máquina vial en particular.

El director general de Obras Horacio Mársico se mostró sorprendido por las acusaciones del alcalde de Porvenir Ramiro Ayende en cuanto a los trabajos y su calidad que lleva adelante la intendencia en jurisdicción de ese municipio. Aseguró que la Intendencia trabaja porque “la alcaldía no cumple con lo que le corresponde” y que “no improvisamos en cuanto a materiales; heredamos un equipo técnico que sabe muy bien qué materiales utiliza y –por las dudas– conviene recordar que en la Facultad de Ingeniería se capacita muy bien en este sentido. Además, tenemos un laboratorio para los ensayos. No salimos a hablar sin conocimiento, simplemente trabajamos y tenemos la debida experiencia; hay un gran equipo profesional que así se lo puede denominar porque estudió con dedicación y se tituló como corresponde”.

Mársico sostuvo que “si bien habíamos visto que en redes sociales se publicaron fotos, sabemos que en ese ámbito se permiten publicaciones no muy bien referenciadas, un ámbito bastante informal que no nos preocupó demasiado”. Pero “al ver una nota en un diario tan prestigioso como EL TELEGRAFO, consideramos que ante ciertas inexactitudes dichas por el entrevistado y fotos que no corresponden tomadas por el Municipio de Porvenir, se hace necesario aclarar bien el estado de situación. No se trata de responder a quien aparece en la nota, es totalmente secundario. Lo importante es que la ciudadanía sepa con claridad la realidad, lo que la Intendencia ha hecho y hace en esa zona, precisamente –que quede claro– porque el Municipio de Porvenir no cumple con su tarea”.

Agregó el director general de Obras que “llama la atención que cuando la Intendencia anuncia alguna intervención, el Municipio de Porvenir, sin maquinaria apropiada y sin materiales realiza un repaso, digamos, en el área donde luego llega la Intendencia, para realizar un trabajo serio y responsable, muchas veces previamente coordinado con los vecinos, que son quienes demandan al propio Intendente ayuda porque desde el periodo anterior su caminería está en muy mal estado”.

“Porvenir lo que hace, lo hace mal. En dos caminos en particular, el que va al cementerio y el de Paso Guerrero, a la primer lluvia, desaparecen los arreglos”, dijo de manera categórica.
“De todas maneras, no miramos hacia atrás –subrayó–, nos fijamos hacia adelante, para solucionar la situación de la caminería de productores rurales y residentes en áreas rurales que necesitan y merecen tener caminos en las mejores condiciones posibles”.
“Desde el comienzo de nuestra gestión consideramos, en el caso específico de la caminería de Porvenir, que se encuentra en un estado muy deteriorado, lo que reitero proviene del último periodo anterior. Comenzamos con un bacheo en la entrada al camino a La Lata hacia Porvenir. Curiosamente fuimos denunciados por estar haciendo ese trabajo, por estar trabajando, lo que no deja de ser un elogio, estábamos haciendo lo que debíamos hacer”.

Informó que el Departamento de Obras controla “cada recorrido de cada máquina, cuántos kilómetros hace y qué actividad realiza. Además recorremos el área rural de manera permanente, no solo personalmente sino a través del director de Vialidad, un ingeniero vial asesor en estos temas, un ingeniero junior que lleva toda el planillado y establece contacto con la contraparte de OPP, que es la que controla cada camino intervenido. A eso se suma un capataz de caminería que siempre está recorriendo cada trabajo en marcha”.

La forma de trabajo establece “realizar reuniones con vecinos, cruzando eso con datos técnicos, porque es la mejor manera de trabajar. Se considera la situación de los caminos y al mismo tiempo la urgencia en las demandas. En el caso de Puntas de Cangué, los vecinos convocaron al Intendente y mostraron su realidad. Entonces, establecimos una hoja de ruta, considerando esa área y todo el espinazo de ruta 90 llegando a Colonia 19 de Abril”.

En el caso de la zona de Cangué “debido a que se trata de caminos con un elevado tránsito y mucha carga, en coordinación con los vecinos, que definirán los lugares, tendremos tratamiento bituminoso a lo largo de unos 800 metros, para reducir la periodicidad con la cual debemos volver a trabajar en la zona”.
“Estamos trabajando con tres equipos de la Intendencia y con uno del Ministerio de Transporte y Obras Públicas que colabora a cambio de lo que tenemos como fortaleza, la mezcla asfáltica. Con eso podemos trabajar en unos 110 kilómetros de caminería rural. De paso, hay que recordar que el departamento tiene entre 2.400 y 2.500 kilómetros de caminos para atender y claramente no podemos estar en toda esa extensión todos los años”, destacó más adelante.

“En cuanto a la calidad de los materiales, aparece una paradoja rarísima. Porque aquellos que en el artículo del diario se califican como malos, son los mismos que después nos pide el municipio. Recuerdo un momento en que no pudimos cumplir con su demanda y –como parece costumbre– salió a denunciar esa falta”, culminó Horacio Mársico.