Un buen trabajo donde el ingenio, la habilidad y el aprovechamiento de un chasis sirvió para que se armara uno de esos vehículos que comúnmente llamanos plataforma y que resultan divertidos, útiles y por otra parte aparecen como “simpáticos” y muy del gusto de los “tuercas”.
Esta plataforma pertenece a Daniel Rovetta y fue armada a partir del aprovechamiento de un chasis de Volkswagen, un “fusca” para ser más precisos, según nos comentara el propio Rovetta.
La jaula –nos manifestaba Rovetta– la construyó “Pincho”, los caños los dobló Periasco de acuerdo al molde que le llevaba el propio Rovetta, quien participó en la construcción de su plataforma. La jaula tiene así barras antivuelco, aparece como sólida y permite que –si es necesario– se le instale un toldo por encima.
La parte mecánica estuvo a cargo de Néstor Uccelini, quien puso a punto de funcionamiento el motor de Audi de cuatro cilindros de 1.800 cc, el cual está acoplado a una caja de cambios de cuatro velocidades y reversa con palanca al piso y se ubica en la parte trasera del vehículo.
La plataforma tiene rodado de 14’ adelante y de 15’ atrás. Dispone de dos butacas en su habitáculo y muestra los faros que son de orden.
Un vehículo ideal, con aire deportivo, de buen andar y por cierto más que apto para la recreación.
