Osteoporosis: el riesgo de mujeres posmenopáusicas

Doctores Luaces y Curbelo.

La osteoporosis afecta a hombres y mujeres, pero las mujeres blancas y asiáticas corren mayores riesgos de padecer huesos debilitados y quebradizos. El doctor Marcelo Luaces, integrante del equipo de Atención de Alzheimer Paysandú, bajo la dirección técnica del doctor Gustavo Curbelo, explicó que “una caída o incluso una leve tensión, como agacharse o toser, pueden causar una fractura. Las fracturas por osteoporosis ocurren con mayor frecuencia en la cadera, muñeca o columna vertebral”.
Luaces señaló a Pasividades que “el hueso es tejido vivo que se descompone y se reemplaza constantemente. La osteoporosis ocurre cuando la generación de hueso nuevo es más lenta que la pérdida de hueso viejo”. Es una afectación que se incrementa con la edad y padecen las mujeres posmenopáusicas, sin embargo, “los medicamentos, la dieta saludable y los ejercicios con peso pueden ayudar a prevenir la pérdida ósea o a fortalecer los huesos débiles”. En sus etapas iniciales, “no presentan síntomas, pero una vez que la osteoporosis debilita los huesos, una persona puede manifestar signos y síntomas que incluyen dolor de espalda provocado por una vértebra fracturada o aplastada, pérdida de estatura con el tiempo y una postura encorvada. Cuando un hueso se rompe mucho más fácilmente de lo esperado, hay que consultar al médico”.
El médico resaltó que “los huesos se encuentran en un estado constante de renovación, se desarrollan huesos nuevos y se descomponen los huesos viejos. Durante la juventud, el desarrollo de huesos nuevos es más veloz y la masa ósea aumenta. Después de los 20 años, este proceso se hace más lento y la mayoría de las personas alcanzan su masa ósea máxima a los 30 años. A medida que las personas envejecen, la masa ósea se pierde más rápido de lo que se crea”.

Factores de riesgo

La edad, origen étnico, estilos de vida, afecciones y tratamientos médicos influyen en la aparición de esta patología. Algunos riesgos quedan fuera del control del paciente, como por ejemplo su sexo. “Las mujeres son mucho más propensas a desarrollar osteoporosis que los hombres y cuanto mayor sea la edad, también será mayor el riesgo. Influyen los antecedentes familiares, como por ejemplo, tener un padre o madre que sufrieron fracturas de cadera y las estructuras corporales pequeñas tienden a correr un riesgo más alto debido a que podrían tener menos masa ósea para utilizar a medida que envejecen”.
Luaces puntualizó que “la osteoporosis es más común en personas que tienen demasiada o muy poca cantidad de ciertas hormonas en el cuerpo, como por ejemplo las hormonas sexuales. La disminución de los niveles de estrógeno en las mujeres menopáusicas es uno de los mayores factores de riesgo para el desarrollo de la osteoporosis”. Por otro lado, “los tratamientos contra el cáncer de próstata que reducen los niveles de testosterona en los hombres y los tratamientos contra el cáncer mamario que reducen los niveles de estrógeno en las mujeres podrían acelerar la pérdida ósea. O los niveles altos de hormona tiroidea pueden causar osteoporosis”.

Hábitos

La osteoporosis es más probable que ocurra en personas que consumen baja cantidad de calcio, o con restricción extrema de ingesta de alimentos y bajo peso e influyen las cirugías de reducción del estómago. La osteoporosis se asocia, además, al uso a largo plazo de corticoides orales o inyectados, como la prednisona y la cortisona, para combatir o prevenir convulsiones, reflujo gástrico, cáncer, entre otras afecciones.
Destacó, además, que “el sedentarismo, consumo de tabaco y el consumo excesivo de alcohol son factores que predisponen a esta enfermedad. Cualquier ejercicio con peso y actividades que promuevan el equilibrio y la buena postura son beneficiosos para los huesos”.