Preocupa que urbanización sobre distrito portuario en Concepción complicaría operativa de la terminal

En Concepción se analizaron los problemas de incompatibilidad de una zona residencial en el distrito portuario.

En un encuentro que tuvo lugar en la sede del ente Puerto Concepción del Uruguay, representantes del puerto, industriales y productores que trabajan en la zona portuaria, se reunieron con profesionales de la empresa ICG, contratada por la Municipalidad para planificar las reformas al Código de Ordenamiento Urbano (COU).
Durante la reunión se plantearon las necesidades de la zona portuaria para sostener de forma segura y sustentable la actividad industrial, productiva y logística que se desarrolla en el borde costero de la ciudad.
Estuvieron presentes Marcelo Gay Balmáz, presidente del ente portuario; Carlos Schepens, presidente del Instituto Portuario Provincial; Juliana Tumini, jefa de la Terminal YPF de Concepción del Uruguay; Luis Gregoret, gerente de Molinos Concepción, Roberto Monteverde y Francisco Savoy, representante de la empresa ICG.
Los representantes del ámbito portuario plantearon los riesgos de transformar esta zona en residencial, ya que entienden que ello habilitaría emprendimientos urbanos y negocios inmobiliarios en la zona más transitada por vehículos pesados de la ciudad.
En la oportunidad Gay Balmáz resaltó la importancia de sostener el distrito portuario sin modificaciones que atenten contra la actividad constante que tiene una zona dedicada, desde el nacimiento de la ciudad, al trabajo y la generación de empleo. “En promedio hoy están circulando unos 3.500 camiones por la avenida Paysandú, esto implica un movimiento importante de vehículos pesados que demandan espacio, seguridad en el tránsito, y amplios márgenes de maniobra en una vía que ya está al límite”, destacó.
Señaló que “a modo de ejemplo, cada embarque que realizamos en el puerto para exportar, demanda el movimiento de 600 camiones, tenemos al menos dos embarques por mes. A eso hay que sumar otros 1.000 camiones mensuales que entran y salen de forma constante de la planta de YPF, más los camiones con cereal que acopian y cargan en el elevador del puerto, los camiones con contenedores, con arena, los servicios. Y este movimiento es de base, con las proyecciones actuales, podemos llegar a tener más de 10.000 camiones por mes en este distrito”. “Entendemos que debe haber una interacción entre la ciudad y el puerto, pero es crucial no avanzar en desmedro de un distrito que está dedicado al trabajo, la producción, la industria y las exportaciones. Solamente desde el puerto se generan más de 800 puestos de trabajo directo en cada embarque, moviendo más de 200 millones de pesos en tres o cuatro días”, destacó.
En la misma instancia Schepens consideró que “hay que ver el desarrollo portuario a futuro, este no es el puerto de Concepción del Uruguay, es el puerto de toda la región, aquí confluyen gran parte de la Mesopotamia, Paraguay, Bolivia, el sur de Brasil. Estamos trabajando para concretar una cadena logística multimodal a través de camiones, trenes y barcos para abastecer desde este puerto a los puertos de aguas profundas que salen hacia los grandes mercados del mundo. Somos de las pocas ciudades del país con un puerto con esta infraestructura, y cuando planificamos no lo hacemos a uno o dos años, lo hacemos para las próximas décadas pensando en el futuro de la ciudad y la región”.
Desde la Planta de YPF, su titular, Juliana Tumini, resaltó la necesidad de sostener el distrito portuario en las condiciones actuales, ante la imposibilidad de continuar trabajando si se avanza con nuevos emprendimientos urbanos en la zona.
Luis Gregoret, gerente del Molino Concepción, puso de relieve la necesidad de generar seguridad jurídica a las empresas privadas que son parte de este distrito. “Nosotros tenemos una inversión hecha de 1,5 millones de dólares en equipos que nos permitirían multiplicar la producción, generar más empleo, y destinar gran parte de esa producción a exportaciones, pero no la podemos instalar porque no tenemos la seguridad jurídica que nos garantice que podremos seguir trabajando como industria en un lugar que puede ser convertido en zona residencial, y hay más empresas como nosotros, con la misma incertidumbre”, detalló.