Marcelo Broli, entrenador de la Celeste, remarcó ayer que Uruguay e Italia “somos dos equipos que merecemos estar en la final”, y repasó que el rival “es bien diferente” a todos los que se ha enfrentado en el Mundial.
Si bien destacó las virtudes de los italianos, dijo que en su plantel “no hay cansancio” y que “hemos recuperado a varios jugadores, por lo que el único que no estaría es Mateo Ponte.
“En un momento único para todos jugar una final, y la vamos a aprovechar al máximo”, dijo en tanto Luciano Rodríguez, quien volvería al equipo tras cumplir con sus dos fechas de suspensión.
“Estoy ansioso, pero tranquilo porque sabemos que tenemos las herramientas para sacar el partido adelante. Italia es una selección muy fuerte, tiene sus virtudes pero también debilidades que tenemos que aprovechar. Debemos saber por dónde defender y más que nada atacar”, agregó.
Sebastián Boselli, por su parte, dijo que un punto clave de este Uruguay está en la defensa: “fue una fortaleza que hemos conseguido. Logramos cinco vallas invictas y es por todo el equipo que trabaja desde el delantero hasta el arquero”. Pero también tiene en claro que la euforia reinante no los puede confundir: “hay que controlar las emociones y ansiedad, y para eso hay que visualizarlo como cualquier otro partido de la competencia. Hacer lo que sabemos, lo que se ha trabajado y confiar en nuestras fuerzas”, remarcó.

