Concejal pide a la Junta Departamental una inspección del comedor de Porvenir

La concejal Darinka Reimundez, del Municipio de Porvenir, envió nota al presidente de la Junta Departamental, Marcelo Tortorella, en la cual pide una inspección en el comedor de Porvenir, indicando que está en condiciones irregulares. El legislativo departamental carece de competencia, pero de todas maneras pasó el tema a la Comisión de Descentralización para que analice adónde elevar el asunto. La Dirección de Promoción Social ha indicado que ese comedor ha quedado bajo jurisdicción del municipio, más allá que continúa apoyando cuando es necesario. El Departamento de Descentralización sostiene que se mantiene atento al desarrollo de la situación. Finalmente, el alcalde Ramiro Ayende expresa que tomó las determinaciones adecuadas y que actualmente el comedor cumple con sus cometidos.

“UN KILO DE DULCE DE LECHE CUESTA 800 PESOS”

“Ante las irregularidades en la cocina comedor de nuestro municipio, tanto con el personal, así como con los materiales y utensilios de trabajo, también los alimentos, le solicito a usted autorice y ordene hacer una inspección total”, expresa la carta de Darinka Reimundez enviada a la Junta Departamental.
Reimundez sostiene que “no se están haciendo correctamente las cosas en lo referente al personal, la cocina, el comedor, provisiones y herramientas. Se sigue usando la misma cocina que hace un tiempo explotó y obligó a la presencia de los bomberos y continúa con arreglos caseros, absolutamente peligrosos e inseguros para quienes trabajan y quienes concurren a alimentarse. Pero además, no hay transparencia en la compra de mercadería. Un solo ejemplo alcanza, según el alcalde un kilo de dulce de leche cuesta 800 pesos, o al menos eso quiere hacer figurar en las boletas”.
Lo que detonó esta última controversia fue la reubicación de dos funcionarias de A Ganar y su reemplazo por monotributistas Mides en la cocina del comedor, sin previa comunicación al concejo. Reimundez sostiene que “las dos funcionarias fueron despedidas por motivos meramente personales; sigue haciendo abuso de poder”.

“Los motivos que dio el alcalde en sesión del Concejo indican que la primera que echó se rehusaba a marcar tarjeta porque no cumplía de forma correcta su horario de trabajo y a la segunda por desacato a la autoridad”, indicó Reimundez, quien agregó que las funcionarias “dan otras versiones que no coinciden con las de Ayende”.

La concejal pide “que se actúe de manera transparente y cuando se necesiten cubrir puestos de trabajo en el municipio, no sea por clientelismo o mentiras, porque todos los vecinos de la jurisdicción tienen el mismo derecho y hay que darles las mismas oportunidades”.

EN LA COMISIÓN DE DESCENTRALIZACIÓN

El presidente de la Junta Departamental subraya que el organismo “no tiene competencia para eso, hace el control del funcionamiento del municipio como órgano y a la ejecución de sus cometidos”. No obstante, “la denuncia fue recibida por el Presidente y se le dio curso, pasándola a la Comisión de Descentralización, que es la que tiene a cargo los municipios para que vean qué alternativa hay de resolver esta situación; no podemos ser ajenos”.

Explica Tortorella que “este tipo de competencias vinculadas a tareas delegadas que le ha dado el gobierno departamental, quien debe controlar es el propio gobierno departamental, que es el que le da los recursos para que esos comedores funcionen. Aquí es importante la injerencia de Promoción Social, pero no es un tema que tenga una incidencia directa con la Junta. Pero como órgano de contralor, tampoco podemos ser indiferentes y por esa razón fue que derivamos el tema a la Comisión de Descentralización, que vea cómo realizar las articulaciones que se requieran con las dependencias pertinentes de la Intendencia y también con el propio municipio”.

EL COMEDOR “FUNCIONA BIEN”

Ramiro Ayende, por el contrario subraya que el comedor, que beneficia a 36 personas, “funciona bien, porque hablo con los comensales todos los días”.
“En marzo, Gabriela Gómez y Guadalupe Caballero me propusieron que me devolvían el comedor, siempre y cuando aceptara dos funcionarias de la Fundación A Ganar, dos punteros políticos digamos”, dice. “Como condición puse que estuvieran sujetas a jerarquía mía y así comenzamos a trabajar”, agrega.
Según su relato, “las dos funcionarias no reconocían lo que les pedía. Cualquier cosa que les decía, llamaban a Paysandú para ver qué hacían, lo que consideré una falta de respeto. Así las cosas, pedí la reubicación de una de ellas. La que quedó, de 73 años, continuó haciendo lo mismo, no aceptaba la orden del alcalde. Entonces también pedí para ella la reubicación”. Al mismo tiempo, contrató a otras dos funcionarias.

“ADMINISTRACIÓN EXCLUSIVA DEL MUNICIPIO”

La directora de Promoción Social, Guadalupe Caballero, indica por su parte que “nuestros funcionarios capacitaron a esas dos funcionarias para que elaboraran la comida, incluso fue una nutricionista de la Intendencia”. Pero desde el municipio “se contrataron otras funcionarias, se comenzó a definir la compra de víveres, los insumos para cocinar y en ese momento nosotros nos deslindamos del comedor”.

“Ayudamos a las administrativas del municipio a hacer las compras, utilizando el dinero del Literal A, porque tenemos experiencia. Pero más allá de eso, el comedor es de administración exclusiva del municipio”, explica Caballero.

Gabriela Gómez, encargada del Departamento de Descentralización, en la misma línea que Caballero, sostiene que “después que se contrataron dos funcionarias por la Fundación A Ganar para el comedor de Porvenir, y que el alcalde decidiera despedirlas, sustituyéndolas por otras que seleccionó personalmente, deslindo toda responsabilidad de lo que pueda suceder dentro del comedor, pues no sé quién está a cargo, si tiene la capacitación necesaria, si se respeta la higiene ni qué menú se brinda”.

Agrega que “en el caso de la segunda funcionaria dejada sin trabajo por Ayende, concurrí con ella y al comprobar que no se le permitía ingresar, hice un acta estableciendo eso, la que el alcalde firmó”.