Continúa tendencia de un stock vacuno criador y con mayor porcentaje de categorías jóvenes

Las categorías de animales jóvenes siguen aumentando, según indicó el técnico del Plan Agropecuario.

El ingeniero agrónomo Esteban Montes, señaló en el último número de la revista del Plan Agropecuario, que “venimos transitando momentos muy interesantes en la agropecuaria y de la ganadería en general de nuestro país, y de la carne bovina en particular. Es bien sabido la mejora que se ha venido dando a nivel de la terminación de animales, con un consistente adelanto en la edad de faena desde hace varios años”.

Agregó que “también ha habido mejoras a nivel de la cría, que se vienen manifestando con tres años consecutivos en los que se esperaba una disminución sustancial en el porcentaje de preñez y sin embargo no se han dado”.

A pesar de todas las mejoras mencionadas, “la extracción de animales del rodeo nacional ha tenido un retroceso, pasando de un 25% en el ejercicio 2021-2022 a un escaso 20% en el ejercicio 2022-2023. Después de un primer semestre del 2022 a ‘todo trapo’, el segundo semestre fue la contracara al caer las exportaciones de carne y también la faena de vacunos”.

Esa realidad continuó durante el primer semestre del año en curso, cerrando el ejercicio 22-23 con 21% menos de faena que el ejercicio 21-22, lo que significa algo más de 600.000 reses. “Es mucho ganado que no salió del sistema, al que hay que sumarle el ingreso de 3 millones de terneros durante el ejercicio 22-23”, sostiene Montes. La exportación en pie, si bien sigue activa, viene a un ritmo moderado.

Extracción

La extracción de un sistema ganadero bovino es lo que sale del sistema sobre el stock inicial (cabezas o kilos) y en el caso de Uruguay viene dado por la faena y la exportación de bovinos en pie que se producen a lo largo de un ejercicio fiscal (1º de julio al 30 de junio del año siguiente).
Durante el ejercicio 1º de julio de 2021 al 30 de junio de 2022 se dio una faena realmente importante, llegando a cifras históricamente elevadas. Efectivamente, “cuando vemos los datos de faena de bovinos proyectada a lo largo del tiempo, concluimos que se trata de la mayor cantidad de animales faenados”.

Sin embargo, la faena del ejercicio 22-23 cayó un 22%, ubicándose en valores apenas por encima de las 2,1 millones de cabezas, con una faena semanal del entorno a las 41.000 reses.

El otro factor que contribuye a la extracción es la exportación de vacunos en pie, que superó levemente las 130.000 reses (132.340 vacunos).
En el primer semestre de este año aumentó notoriamente respecto al segundo semestre del año pasado y también respecto al primer semestre del mismo año, observándose una recuperación del nivel de actividad de estas exportaciones en pie, lo que garantiza un precio piso de los terneros.

Ingreso de terneros

La contracara a las salidas de todo sistema vacuno es la cantidad de animales que ingresan. En el caso del país, el ingreso está dado por la cantidad de terneros que se declaran al 30 de junio de cada año, ya que la importación de vacunos es solamente para reproducción.

Una forma de poder calcularlo es en base a los datos del porcentaje de preñez que surge del Taller de diagnóstico de gestación de INIA Treinta y Tres. Año tras año se ha visto que hay una asociación entre ese porcentaje de preñez y la marcación, tomada como la cantidad de terneros declarados al 30 de junio de un año sobre las vacas entoradas en la declaración jurada inmediata anterior. “En el caso de los datos del vigésimo Taller de diagnóstico de gestación que se llevó a cabo el año pasado, el porcentaje de preñez que arrojó fue de 80%, por lo tanto es razonable considerar que el porcentaje de marcación considerado como definimos anteriormente sea del 70%. Con estas consideraciones, la cantidad de terneros que se declaren al 30 de junio de 2023 se ubicará en 3 millones de terneros”, señala.

Stock al 30 de junio

En una cuenta muy rápida, Montes explica que “si le restamos a los 3 millones de terneros que van a ingresar este 30 de junio la faena y la exportación en pie y a eso le sumamos la mortandad (aproximadamente 260.000 cabezas), nos sobran unas 461.000 cabezas. Por lo tanto, si al stock del 2022 (11,5 millones de cabezas) le sumamos esas 461.000 cabezas, se estima que la cantidad de vacunos sea cercana a los 12 millones.

Haciendo las cuentas de faena, exportación en pie y mortandad de acuerdo para las diferentes categorías de vacunos, se obtiene el stock final por categoría. Como primer dato relevante, la cantidad de vacas de cría se mantiene constante respecto al año pasado, dato que es interesante para poder mantener la máquina de producción y que garantiza la cantidad de terneros para los próximos años.

También las categorías de animales adultos (vacas de invernada y novillos de más de 3 años) se mantienen en valores similares a los años anteriores. Si bien hay una pequeña suba, en una proyección se puede tomar como que son cifras similares, ya que está dentro del error que se pueda tener y lo importante es la tendencia.

Analizando también la tendencia, las categorías de animales jóvenes siguen aumentando, como consecuencia de los ingresos de terneros de años anteriores, que se ubicaron en valores de 2,8 y 2,9 millones de terneros.

La categoría que se prevé tenga una disminución respecto al año anterior, es la de vaquillonas de más de dos años, debido a la mayor faena de esa categoría que se viene dando año tras año y a un mayor ingreso de vaquillonas con 2 años al rodeo (leve mejora que se ha visto en los años anteriores y que se supone se continuó en el entore pasado).