Totalmente en forma: Adiós al mito de los beneficios del alcohol

Es habitual, especialmente entre los bebedores de vino, asegurar que está demostrado que una copa al día es buena para el corazón. No importa que diferentes estudios hayan señalado que podría ser una ínfima aportación que no vale la pena si se compara con los diversos efectos negativos del alcohol, porque la justificación se mantendrá en la conversación. Sin embargo, un estudio reciente también ha apuntado a que una copa diaria no solo es mala para la salud cardiovascular sino que si mantiene la costumbre durante años irá agravando sus perjuicios.

Un estudio internacional ha analizado los historiales y hábitos de 19.000 adultos de entre 20 y 70 años durante 23 años. Los científicos observaron las costumbres a la hora de beber, los diagnósticos de alcoholismo, los trastornos cardiovasculares, los casos de diabetes diagnosticados y los problemas en el hígado que se habían manifestado de manera progresiva durante más de dos décadas.

Los resultados ponen a la luz que la ingestión de 12 gramos de alcohol diarios (una cantidad que ya supera una copa estándar de vino) afecta de manera negativa a la presión arterial sin importar si los individuos son hipertensos o parte de la población convencional. En concreto, la presión arterial aumenta 1,25 miligramos cada cinco años entre estos pequeños bebedores, según los datos publicados en la revista científica Hypertension.

Resultados inesperados

Los primeros en confesar que los resultados eran inesperados fueron los investigadores. “Nos sorprendió un poco ver que consumir un nivel ya bajo de alcohol también estaba relacionado con cambios más altos en la presión arterial con el tiempo en comparación con ningún consumo, aunque mucho menos que el aumento de la presión arterial observado en los bebedores empedernidos”, explicó en la presentación de los resultados Marco Vicenti, coautor de la investigación y miembro del Departamento de Ciencias Biomédicas, Metabólicas y Neuronales de la Universidad de Módena y Reggio Emilia (Italia).

Por un lado, la investigación ha descubierto que incluso una dosis pequeña de alcohol podría aumentar la presión arterial y que, según los análisis, “hay una conexión directa”. Por el otro, también ha servido para derribar el mito de que la copa diaria de vino es buena para el corazón.

Paul K. Whelton, uno de los coautores, señala que el error de interpretación en estudios precedentes podría haberse provocado por la elección de los individuos que se comparaban. El especialista apunta a que si se analiza a un bebedor habitual frente a uno esporádico que consume alcohol una vez al día pueden observarse datos que favorecen al poco bebedor. Sin embargo, cuando se compara con un abstemio sale a la luz el efecto real.

Mejor abstenerse

Además, Paul K. Whelton, quien ha dirigido más estudios como miembro de la Escuela Universitaria Médica de Nueva Orléans, sostiene que el mensaje de los científicos debería haberse precisado mejor. “Desde una perspectiva de la presión arterial, considero que la mayoría de la gente estará de acuerdo en que no hay ningún nivel (al beber alcohol) que sea seguro. Desde un punto de vista cardiovascular, quizás puedas conseguir diferentes opiniones”, resumió con tacto diplomático las conclusiones a que ha llegado con sus investigaciones científicas.

Por último, los especialistas insistieron en que hay mejores maneras para que el corazón tenga una buena salud que la discutible copa de vino a la hora de comer.
Para empezar, reducir el consumo de alcohol es bueno. También rebajar el nivel de estrés y disfrutar de una dieta equilibrada será un factor importante. Por supuesto, la actividad física ayudará a que las pulsaciones tengan un ritmo promedio más saludable y a que la salud cardiovascular sea óptima.