Amantes de combis y fuscas vivieron primer encuentro en Paysandú

Los encuentros de la comunidad de fanáticos de combis y fuscas se realizan durante todo el año en diferentes lugares de nuestro país, y también en países linderos. Días atrás nuestro departamento fue por primera vez el anfitrión. Las Termas de Almirón, en Guichón, recibieron a más de setenta vehículos provenientes de diferentes ciudades del país, así como de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Brasil.
Confraternizaron durante tres días personas de todas las edades, porque al decir de los organizadores –Roberto Grillo y Liliana Rodríguez entre otros– “lo que nos une es la pasión por estos vehículos, todos los demás aspectos como edad u ocupación por ejemplo, no hacen ninguna diferencia”.
Por otra parte dijeron a EL TELEGRAFO que este primer encuentro fue posible gracias al apoyo del alcalde de Guichón, Martín Álvarez, al municipio todo y a algunas empresas sanduceras que colaboraron. En el lugar, también pudo disfrutarse de una feria de artesanías, y una cena de camaradería en el salón de termas, con música y sorteos. Para cerrar el encuentro, todos los vehículos (cada cual con sus particularidades distintivas) participaron de una bulliciosa caravana el domingo al mediodía que recorrió la ciudad de Guichón, a modo de agradecimiento por su hospitalidad.

Gabriela Márquez Morales escribió en la página de Facebook “Kombi Fans” el siguiente texto, que tituló “La Kombicita viajera”, y que resume el sentir de quienes comparten esta pasión: “Cada una de nuestras hermosas kombi, con su historia particular… están las que el tiempo ha dejado huella por algún que otro agujerito; a otras sin embargo alguien decidió darles una nueva oportunidad, restaurando cada detalle casi a la perfección. No importa el año, ni la estética, ni si es a nafta o gasoil, o si hay empujarla para que arranque. Ni siquiera si se lleva nuestros ahorros, aún así a veces decide ella no arrancar hasta que le hacemos un mimo y de nuevo en la ruta victoriosa; allí está espléndida, sin tiempo, mostrando que es única y como una kombi no hay. Llevan en su interior historias de compañerismo, de anécdotas, de abrazos con amigos. Llevan sueños y esperanzas y sobre todo aires de libertad. De ser dueños de nuestro tiempo, de disfrutar aquí y ahora haciendo amigos. En una kombi el abuelo salía a disfrutar con su familia y un padre evocaba esa memoria a través del tiempo. Por eso al pasar la caravana saludan a aquellas historias que les hacen recordar. Despertamos sonrisas al ver nuestro majestuoso colorido que representa la personalidad de cada uno de sus dueños que le dan vida, que le dan color, que aman viajar y encontrar amigos. ¿Que vehículo te da tantas satisfacciones?, por eso son leyenda…”.

Continúa relatando las emociones que despiertan en los integrantes de eta comunidad; una combi manejada por un joven a la que su familia le inculcó la pasión, otra que es conducida por una mujer que la utiliza como vehículo de trabajo, un jubilado que lejos de quedarse en un hogar para ancianos viaja para disfrutar la vida. Se sienten familia y hacen nuevos amigos.

Y agrega: “… podrá la modernidad traer más tecnología, más confort o velocidad. Pero la madre de todas las casitas sobre ruedas que buscan escribir historias y atesorar recuerdos únicos, siempre será en una kombi. Por eso son y serán una leyenda mientras alguien la restaure, nunca morirán y seguirán escribiendo historias sobre ruedas…”.