El emprendimiento ecológico Ciclo Orgánico, que se dedica al procesamiento de residuos orgánicos domiciliarios en nuestra ciudad, se encarga –a partir de un acuerdo con la Intendencia Departamental– de procesar los residuos que se generan en el Comedor Municipal. Una partida de compost generado por el procesamiento de estos residuos fue entregada ayer al Liceo 9 de San Félix, donde el responsable del emprendimiento, Rolando Calvo, está al frente de los talleres de huerta orgánica. La entrega de este material para su empleo en la huerta tuvo lugar durante una minga, una actividad en la que se convocó a la comunidad educativa para la creación de la huerta, empleando este sustrato.
“Hace dos años tengo un convenio con la Intendencia por el cual me brindan un espacio y yo estoy estoy gestionando los residuos del Comedor Municipal. Todo eso termina no yendo al vertedero y lo revalorizamos, lo transformamos en compost. Después de dos años se fue acumulando y quise darle una vuelta de rosca, como para hacer algo significativo”, indicó Calvo a EL TELEGRAFO.
El material se empleará en la huerta que se creó en este trabajo con los vecinos y la comunidad liceal. “Estoy a cargo de un taller de huerta y decidí donar gran parte de ese compost al Liceo 9, para que tenga algo que iba a ser un residuo transformado en algo que sirva para herramienta educativa”, agregó. Además adelantó que en breve se va a donar compost también a la Escuela 25, “que está pegado, que tiene su propia huerta y vienen trabajando muy bien”.
MINGA
El objetivo de la instancia cumplida ayer fue, además, acercar a la comunidad del nuevo liceo. “Una minga es un llamado a la comunidad, en este caso de San Félix, con el objetivo de hacerlos partícipes y generar una instancia entre la institución y la comunidad. Poniendo un granito de arena entre todos se logró poner a punto a la huerta desde cero”. En esta jornada se armaron los canteros “y se mostró un poco a los chiquilines que algo que ellos veían como un residuo se transformó en un recurso educativo”. Además del compost se usaron varios materiales reutilizados, “por ejemplo el chip de poda también se usó para hacer senderos alrededor de los canteros, todo material reutilizado”.
VOLUMEN
En cuanto a los volúmenes procesados, Calvo indicó que en promedio “estábamos retirando 120 litros de residuos por semana que iban al vertedero. Sacando una cuenta rápida, serían un volumen de 500 litros de residuos por mes que no van al vertedero”. Agregó que en el proceso de compostaje se reduce muchísimo el volumen. “Casi que queda en un diez por ciento en volumen”, estimó. Además, “si esos residuos orgánicos terminan yendo al vertedero, se descomponen de mala manera, mezclado con el resto de los residuos y generan gas metano que provoca más contaminantes causantes del efecto invernadero, al ser una descomposición anaeróbica. Al procesarlo con la técnica de compostaje, todos esos nutrientes vuelven al suelo”.
