La pro rectora de investigación científica, Dra. Virginia Bertolotti, el pro rector de gestión, Luis Leopold, y las coordinadoras de la unidad académica del pro rectorado de investigación Isabel Bortagaray y de la unidad de postgrados Alejandra Carboni participaron en el litoral norte de una serie de regiones con autoridades universitarias regionales, docentes y estudiantes.
La conversación tanto en Salto como en Paysandú permitió cumplir el objetivo de la pro rectora de conocer de primera mano e intercambiar acerca de las posibilidades y desafíos específicos que se presentan a los docentes y estudiantes del Litoral Norte. Asimismo en las reuniones fueron presentadas las características del pro rectorado y algunas herramientas de apoyo en las diferentes líneas de acción en relación a la función de investigación que le compete.
“El pro rectorado de investigación está conformado por dos comisiones sectoriales; la de investigación científica que tiene un apoyo muy fuerte en la unidad académica de la CSIC –que es la base histórica del pro rectorado de investigación–. Por otro lado tiene una comisión que es la comisión sectorial de postgrados que es mucho más nueva y se apoya en la Comisión Académica de Postgrados que está integrada por docentes de las diferentes áreas y representantes de los órdenes”, explicó en la presentación. Mencionó también como parte del pro rectorado la Comisión Central de Dedicación Total y la Comisión de Metrología, que es lo que tiene que ver con el calibramiento de los equipos y la precisión de sus mediciones. Destacó también la labor de la unidad de propiedad intelectual que se ocupa, en la UdelaR, de tramitar derechos de autor, patentes y realizar registros.
“En la CSIC se administran un conjunto de programas de los que muchos de ustedes deben ser usuarios: I+D, Grupos, Iniciación, y el Programa de acompañamiento a la investigación estudiantil”, enumeró Bertolotti.
También se refirió a otro conjunto de programas que apuntan al relacionamiento con el medio en el sentido amplio. “Contamos con los programas de investigación en vinculación con el sector productivo, programas específicos con instituciones, como por ejemplo el que ahora tenemos con la Intendencia de Montevideo o que tuvimos con Ancap u otros de fortalecimiento de diferentes líneas, el de radicación de científicos provenientes del exterior o de equipamiento que apuntan a fortalecer las capacidades humanas o materiales de cara a la investigación”, presentó.
Algunas preocupaciones y desafíos para trabajar
Bertolloti destacó la labor y el trabajo que desarrolló la anterior pro rectora Cecilia Fernández, quien estuvo al frente del pro rectorado durante dos períodos. Estamos trabajando para implementar herramientas que puedan aportar en diferentes cuestiones en el contexto actual presupuestal. “Una de mis preocupaciones principales es la calidad de vida de los investigadores. Creo que venimos –no intencionalmente, pero sí a través de las propias acciones que tomamos en la Universidad afectando– deteriorando, por ejemplo con una duplicación de pedidos de informes que implican mucho tiempo y que estamos empezando a pensar en cómo intentar simplificar”. A modo de ejemplo, se refirió a los motivos que generan que un mismo docente tenga que hacer informes para el vencimiento del cargo y para el vencimiento de la dedicación total. “Estamos procurando identificar el tipo de cosas que se pueden hacer sin necesidad de disponer dinero y ponerle energía para encontrar la forma jurídica y de operatividad directa de simplificar”, explicó. Otra de las dimensiones en las que se comentó están tratando de gestionar modificaciones es en lo que hace a la evaluación de proyectos y docentes con dedicación total. “La CSIC hace más de dos mil evaluaciones por año; eso supone que por cada proyecto o informe al menos dos evaluadores (a veces dos nacionales o uno nacional y uno extranjero), más una subcomisión, más la propia CSIC intervienen en la evaluación”, reseñó. Indicó que se trata de un proceso que da garantías en cuanto a la transparencia de la valoración y las garantías para los evaluados pero que “por otro lado sobrecarga a una cantidad de personas que son la mismas que están participando en otros procesos de evaluación local, por ejemplo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación o en revistas arbitradas en el extranjero. Este tipo de tareas acotan el tiempo para pensar o deteriora la calidad de vida de los investigadores, sobre todo de los más jóvenes”.
Destacó el desarrollo reciente de nuevas herramientas de apoyo en materia de postgrados, además de becas y apoyos para la redacción de tesis y otras herramientas para la finalización de estudios de postgrados. También se refirió a los ayudantes del pro rectorado que tienen asignados un conjunto de servicios o un área y que están trabajando en el territorio en el caso del Cenur Litoral Norte.
Intercambio
Luego de la presentación de las diferentes posibilidades y acciones del pro rectorado se generó un espacio de diálogo en el que se plantearon las particularidades de los docentes del Cenur Litoral Norte.
