
Un novedoso proyecto de reestructuración que se encara en estos días y concluirá en poco menos de un año realzará un espacio emblemático de nuestra ciudad, como es la plaza Constitución. Hace algunos meses, autoridades de la Intendencia de Paysandú daban a conocer la remodelación prevista inspirada en nuestra historia y en la que hay un fuerte simbolismo, apelando a formas y elementos de nuestra naturaleza que se conjugarán para hacer de este un lugar de “contemplación”, pero también de encuentro social, incluyendo además un moderno Centro de Interpretación.Para hablar de los detalles dialogamos con el Arq. Federico Percibal, a quien, junto a su equipo, se le encomendara el desafío de este proyecto, que según nos dijo supuso un estudio previo y minucioso de los episodios históricos que vivió Paysandú en esta plaza y que la constituyen en “la génesis en sí de la ciudad”, con “los eventos que hubo, los 3 sitios, la defensa”, y por lo que indudablemente tiene “una importancia particular” con “un historial atrás” que trasciende lo que puede ser meramente un lugar de recreación.
Se tuvo en cuenta además la poca “empatía” que encontró en la mayoría de los sanduceros la fuente construida en el ‘83, tras derribarse la anterior, y sobre lo que “hubo consenso” para llegar a plantearse su demolición “casi en su totalidad”. En este nuevo proyecto, y a través de ese simbolismo que se pretende transmitir en la nueva fuente, Percibal quiso hacer un énfasis particular en “la historia de las mujeres de la defensa”, de lo que en realidad “se habla poco”. Durante la Defensa, cuando Leandro Gómez pidió “una tregua para llevar ancianos, mujeres y niños a la isla de la Caridad, hubo una cantidad de mujeres que decidieron quedarse”, para “curar heridos” o “ayudar en lo que se pudiera hasta último momento”. Esa fue una imagen movilizadora, “pensar en esos 14 mil soldados sitiando la ciudad y estas mujeres quedándose”, aún en esa desfavorable diferencia de fuerzas. En el nuevo diseño, se disminuye el “carácter militar” de la obra que se hizo durante la dictadura, y la mirada se enfoca en el suelo de la plaza donde se construirá una nueva fuente con la forma del Mburucuyá, porque “es la flor de la pasión” y “la flor símbolo de nuestra ciudad”. Con ello se intenta transmitir precisamente ese sentimiento que movió a los defensores, “la pasión no solamente de Leandro Gómez sino de las personas que lo siguieron”. También “como simbología de la energía femenina y la belleza”, apuntó el entrevistado.
Además se desplazará levemente el monumento de Leandro Gómez, que estará mirando hacia el río, también como representativo de que uno está de espaldas a lo que está defendiendo, y aparecerá el agua como elemento natural con especial protagonismo, con chorros y movimientos cíclicos. “La fuente en analogía con lo que ocurre con las crecientes del río Uruguay y en relación en lo que es para nosotros el río, la plaza se inunda una vez cada 29 días. La idea es que el centro de la flor queda siempre con agua”, mientras que cuando se desborda se forman los pétalos inundados con agua, para simbolizar de ese modo “la inundación” y los ciclos de la naturaleza a los que “todos estamos como sometidos”, observó. “La fuente simboliza como (en) el hombre, a pesar de las pasiones y los vaivenes que tiene, es siempre la naturaleza la que determina un poco sus tiempos”.
FLORA NATIVA
En el paisajismo “presentamos un proyecto de mantener todos los árboles, pero agregar plantación porque una de las sensaciones más lindas que tenemos es cuando se hace Paysandú Flor de Ciudad y la plaza queda realmente como tapizada de flores, de plantas y el espacio cobra vida no solamente de gente sino de verde”. Por eso y “diferenciando lo que es una plaza de un parque”, la idea planteada es “tomar todos los espacios verdes y llenarlos de flora autóctona, porque requiere mucho menos mantenimiento, menos riego, son más resistentes, están más adaptadas y también atraen a fauna local de pájaros, colibríes, mariposas”, explicó.
Entre los cambios que se introducirán, “uno es la retretra de los músicos”, además que se moverá “la estatua de la Libertad”, enfrente a la ubicación actual, para poder construir una rampa que permitirá bajar desde Monte Caseros al centro de la plaza. En este sentido, recordó que “originalmente la plaza tenía 4 diagonales que se cerraron en su momento y ahora se va a retomar la diagonal que entra desde Monte Caseros y 18, que va derecho hacia la fuente y se va a retomar de alguna manera la entrada del lado del Monumento a la Defensa; se va a entrar por Florida y Monte Caseros y también se va a poder entrar en diagonal”.
“Otra modificación importante es el espacio del cuadrante que queda en 18 de Julio y Zorrilla”, donde se transformará en un espacio “para reunión”, indicó. Como el área de la fuente “es más de contemplación”, se pensó este último como un lugar donde se puedan ubicar las “ventas de artesanías” o realizar espectáculos musicales. “Un espacio para el encuentro y que sea no tanto de paso sino un lugar para quedarse”, sintetizó.
Para el Arq. Percibal, la convocatoria para realizar este proyecto “fue la responsabilidad”, por un lado, pero al mismo tiempo “una alegría enorme porque casualmente yo crecí en esa plaza, mis recreos cuando iba a la Escuela 8, mis abuelos tenían la casa frente a la plaza, mi familia tiene un hotel ahí”, por lo que “para mí tiene un valor personal enorme”. “Me llevó casi un año el proyecto y lo tomamos con mucho cariño, mucho amor”, señaló, y extendió “un agradecimiento muy grande a la cantidad de gente que trabajó en este proyecto”.
Vale decir que el proyecto que encara la Intendencia comprende a la vez un Centro de Interpretación de la Defensa en el subsuelo –donde se encuentra el mausoleo– que estará a cargo de la empresa argentina Mude, especializada en museos virtuales y que estará dotado de tecnología de avanzada en la materia. “Ahí se termina de completar” esta propuesta inspirada en nuestra historia “heroica”, pues “lo que está pasando arriba, se explica en ese subsuelo de la fuente”, cerró.

