Residentes del asentamiento Bajo Curupí firmaron adhesión al proyecto de relocalización

En la tarde de ayer en el Farol Curupí se procedió a la firma de adhesión al proyecto de relocalización de las 74 familias que residen actualmente en el asentamiento Bajo Curupí, que será reubicado en un predio ubicado al fondo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en Antonio Estefanell y Luis Batlle Berres. El intendente Nicolás Olivera, quien concurrió a la asamblea, indicó que “el Barrio Curupí, tal como lo conocemos, fue sometido hace muchos años al plan PIAI (Programa de Integración de Asentamientos Irregulares). Pero con el tiempo se fue conformando otro asentamiento que es más conocido como Bajo Curupí, ubicado en zona inundable, con una altísima precarización”.

Ahora con el Plan Avanzar, el programa de eliminación de asentamientos de este gobierno, se trabaja en simultáneo en varias relocalizaciones, como las Antena 35, Costanera entre Independencia y Montevideo y El Espinillo. “La Intendencia ha ido expropiando tierra, con anuencia de la Junta, lo que nos permite asociarnos a esos proyectos, una solución habitacional fundamental para tantas familias que residen en condiciones precarias o muy precarias”.
Vanessa Rey, encargada de la Unidad de Vivienda de la Intendencia de Paysandú destacó que “el asentamiento Bajo Curupí fue presentado el año pasado al Plan Avanzar y el convenio con el Ministerio de Vivienda se firmó en 2022”.

A la asamblea se presentó un integrante mayor de 18 años de cada vivienda, para firmar la adhesión al Proyecto Ejecutivo. “Antes de llegar a esta etapa, tuvimos varias reuniones con ellos, donde explicamos cuál era el terreno, cuál era la idea. Se hizo un censo que ya fue aprobado por el intendente y por el Plan Avanzar, que es es la otra parte que trabaja con nosotros. Posteriormente se estableció según el núcleo familiar, cuántos dormitorio corresponden en la vivienda nueva”, dijo Rey.
En el Bajo Curupí son 74 familias, unas 240 personas aproximadamente. Representa una inversión –precio de oficina– de 7.300.000 dólares entre viviendas nuevas e infraestructuras viales y de iluminación pública. “Este proyecto que no incluye solo la casa, sino también la vialidad del entorno y también la remodelación de todo esta zona, mejoras de la plaza, en el propio Farol Curupí; es decir mejorar la infraestructura comunitaria”, destacó Olivera.
A los 7.300.000 dólares se suman 5 millones de dólares para Antena 35, obra que está por comenzar; otros 6 millones y medio de dólares para la construcción de 66 viviendas para la relocalización de la zona de Park Way entre Independencia y Montevideo. “Estamos hablando de alrededor de 19 millones de dólares invertidos en vivienda para familias que actualmente residen en asentamientos. Y en todos esos lugares, una vez trasladadas las familias se procederá a recuperar apropiadamente la zona, con parques y estructuras similares”, subrayó Nicolás Olivera.