Aclaraciones necesarias sobre Patrimonio y edificio del Circolo Napolitano de Paysandú

Cada año, la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación (en adelante Comisión Nacional o CN) determina a quién o a quienes se debe homenajear durante el “Día del Patrimonio”, un hecho cultural ya típico del Uruguay, que fuera instituido en 1995. Se ha concretado tanto en un día específico como en dos, dependiendo de las fechas elegidas para hacerlo. En los primeros cinco años los homenajes se realizaron durante setiembre; luego comenzó un breve período de alternancia con octubre y desde hace trece años ha quedado firmemente instalada la idea de realizar la celebración durante los primeros días de octubre, lo mismo que dedicar siempre dos días a la misma, debido al éxito de público. En Montevideo la idea tuvo gran aceptación desde un principio y en el interior del país ha ido creciendo en forma sostenida el interés, con variaciones lógicas, dependiendo de la capacidad de organización y recursos de cada departamento.

En Paysandú ya es una celebración cultural clásica, organizada por la “Comisión Departamental de Patrimonio Cultural” (en adelante Comisión Departamental o CD) organismo honorario consultivo dependiente de la Intendencia Departamental.

La idea de la CN es que cada departamento adapte el objetivo de homenaje nacional anual a sus realidades, idiosincrasia, historia, etcétera, siempre dentro del marco temático designado o en referencia a los personajes elegidos. Lógicamente, eso se suma a los lugares habituales que todos los años abren sus puertas a las visitas (cementerios, museo, Jefatura, o edificios emblemáticos, etcétera). Este año que transcurre (en los días 7 y 8 de octubre) se propuso como tema “Constructores de escuelas y liceos. Alfredo Jones Brown, Juan Antonio Scasso y José Scheps”.

En el caso se dio la particularidad (igual que en algunos años anteriores) de que el tema propuesto no tenía anclaje directo a nivel local pues estos destacados profesionales carecían de edificios escolares en Paysandú, como sí los habían realizado en Montevideo. El único de esa tríada que había hecho obra en Paysandú había sido el arquitecto Alfredo Jones Brown, tratándose de dos importantes edificios como lo eran la Cárcel y el Cuartel Policial inaugurados simultáneamente en 1902, junto al histórico edificio de la Jefatura, uno con frente a la actual calle Leandro Gómez y otro a calle Montevideo. Ambos conservan sus valiosas fachadas. Ante la consulta planteada por la Comisión Departamental, la Comisión Departamental aclaró que se trataba de homenajear a estos arquitectos no por sus (varias) obras civiles sino específicamente por sus aportes como “constructores de escuelas y liceos”, tal cual el título de la consigna. Debido a que en Paysandú ninguno de ellos poseía obras escolares o liceales, se acordó que a nivel local se homenajeara a la enseñanza en general. Se decidió destacar a tres instituciones, pero no en el sentido estricto de su arquitectura sino como espacios destinados a la educación, a la vez que se sugirió a todas las escuelas y liceos (incluyendo el interior departamental) que realizaran jornadas patrimoniales durante esos días, dentro de sus posibilidades. Así lo hicieron varias, sumándose el Instituto de Formación Docente y algunas del interior departamental.

Los lugares destacados en la ciudad fueron la Escuela Nº 2, el Liceo Departamental Nº 1, la Escuela Técnica Superior y la Inspección de Escuelas. Aportaron su especial apoyo de difusión la prensa en general y diario EL TELEGRAFO en particular.

En definitiva, la CD eligió no homenajear a esos tres profesionales porque no tenían obras relacionadas a la enseñanza en Paysandú, y tampoco en forma particular porque el aspecto biográfico no era el foco del homenaje propuesto.

SOBRE EL EDIFICIO DEL CIRCOLO NAPOLITANO

El 8 de octubre pasado el arquitecto Rubens Stagno publicó en diario EL TELEGRAFO una biografía de Alfredo Jones Brown destacándolo como arquitecto proyectista del edificio del Circolo Napolitano de Paysandú. La CD desea aclarar que ese dato es un error. La misma equivocación ya se había cometido hace pocos años atrás por parte de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay – Delegación Paysandú, en una hermosa postal (que formaba parte de un conjunto de edificios patrimoniales destacados en ese formato). Tampoco es mérito de Jones Brown, haber “resuelto el acceso desde la calle a través de una logia o galería a modo de hall de entrada” ni la “escalera de dos ramas que jerarquiza el acceso a planta alta, a un gran salón polifuncional”, como expresa Stagno en su artículo. La CD desconoce las fuentes que se han tomado para adjudicar la autoría a Jones Brown. Dos integrantes de esta comisión, el arquitecto Nicolás Fuccaro y el investigador de historia Andrés Oberti Rual, hace un tiempo vienen ocupándose de determinar con la mayor exactitud posible la autoría del hermoso y valioso edificio de los napolitanos, hurgando en documentación oficial y prensa de época. En la nota que Stagno sugiere consultar al final del artículo (una publicada en EL TELEGRAFO el 13 de abril de 2018), ya se habían dado a conocer por parte de Oberti algunos datos y detalles desconocidos, pero no se adjudicaba autoría del edificio pues esa parte no se había investigado aún. Incluso pequeñas variantes y correcciones sobre algún detalle más han surgido en la actual investigación. Hay mucho encontrado y mucho por encontrar aún, pero hoy estamos en condiciones de afirmar que el proyecto y los planos de la ampliación del edificio son del destacado proyectista José Alassio y la construcción estuvo a cargo del constructor Castiglioni. Ambos sanduceros, como lo fue también el autor de la ornamentación de la fachada (confirmado) el escultor Francisco Palermo. Destacamos el término “ampliación”, porque el edificio no fue originalmente así como se lo ve. Eso es otro error cometido por Stagno (y también por Oberti en 2018): entender que desde un comienzo el edificio fue concebido así y que se concretó en dos etapas. Lo que realmente hizo Alassio fue proyectar –sobre la casa que ya existía– un piso superior y una ampliación hacia la vereda.

La investigación específica del origen del edificio ha conducido a ampliar el tema respecto a la historia misma de la institución. Muchos e interesantes detalles más tanto del edificio como de la historia del Circolo Napolitano, se espera sean brindados en charla a realizarse el 23 de noviembre del corriente en la emblemática sede social de calle Florida. Están todos invitados.
Comisión Departamental de Patrimonio Cultural