Escarabajo “Siete de oro”, actualización y recomendaciones a seguir durante el verano

Con la aparición del insecto “Siete de oro” a comienzos de este año, se lanzaron las alertas a técnicos y productores, luego de los resultados de una investigación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) que confirmó la posibilidad de enfermedad y muertes en bovinos, luego de su ingesta.
Una encuesta efectuada en el área de influencia de INIA La Estanzuela mostró que en la mayoría de los predios con pasturas infestadas con pastoreo de ganado, principalmente alfalfa, no se observó enfermedad. Este dato sugiere la necesidad de altas cargas del escarabajo en las pasturas para ser considerado un riesgo para la salud animal.
Los estudios observaron que la sequía pudo afectar la floración de las plantas que habitualmente consume el insecto, como el maíz u otras autóctonas, llevándolo a buscar la alfalfa, soja o cardo. El INIA señala que “es incierto” si volverá a repetirse la cantidad de este escarabajo en el presente verano, por lo que reitera las recomendaciones para evitar posibles casos de enfermedad o mortalidad.
“Aunque es considerado una plaga en algunos cultivos en otros países, actualmente no hay informes de daños en Uruguay”, agrega el informe. “Aunque se desconoce el mecanismo por el cual produce enfermedad, los cuadros clínicos incluyen diarrea, decaimiento y anorexia, con muerte en casos severos. En la necropsia se encuentran numerosos restos del escarabajo”, señala.

INGESTA EN TERNEROS

A principios de 2023, se detectó una alta población del insecto en los forrajes y “utilizando los escarabajos recolectados, se administraron dosis orales únicas” a terneros Hereford. En las dosis evaluadas, “causó enfermedad aguda y fatal”, en tanto son condiciones experimentales que registran un rápido avance. “Los animales manifiestan signos clínicos que pueden determinar la muerte dentro de las 48 horas desde la inoculación. Clínicamente, la enfermedad se caracterizó por anorexia, depresión, decúbito, timpanismo e hipomotilidad ruminal, hipotermia y, ocasionalmente, diarrea”.
El documento explica que “si bien los escarabajos adultos son voladores, ante determinadas condiciones se agrupan en las plantas y pueden ser capturados muy fácilmente a mano, lo que sugiere que también pueden ser ingeridos accidentalmente por los rumiantes en pastoreo. Todos los procedimientos con terneros para estos experimentos fueron aprobados por el comité de ética para el uso de animales en experimentación de INIA”.

En el litoral oeste

En enero pasado, la Dirección de Laboratorios Veterinarios (Dilave) informó sobre la muerte de 15 ovinos alimentados con alfalfa en Soriano. “Durante este período, INIA registró 56 informes sobre la presencia de este escarabajo, principalmente en el litoral oeste del país. Aunque en la mayoría de los casos los escarabajos se encontraron en cultivos de alfalfa, también se reportaron en maíz, sorgo, soja y malezas”.
Hasta el momento, a nivel nacional INIA no registró “un impacto en el rendimiento de los cultivos debido al consumo de polen o al daño de grano por el escarabajo, lo que no justifica el costo de medidas de control en los cultivos. Los insecticidas recomendados resultan poco eficaces y pueden ser perjudiciales para insectos benéficos como las abejas”.