Pensar “el ecosistema gastronómico como un conjunto de eslabones” interconectados, generar un circuito donde todos los actores tengan un papel, reconocer y valorizar los productos locales, que aportarán esa identidad que nos diferencia, y “un trabajo integrador para que haya una propuesta que tenga que ver con el departamento y sus valores”, fueron aspectos considerados claves por la especialista Alva Sueiras, en el camino de potenciar nuestra gastronomía como atractivo turístico. La experta española, que reside en nuestro país desde hace 11 años, tiene una trayectoria de más de 20 años en la gestión de negocios vinculados a la hotelería, la gastronomía, la hotelería y la formación, y brindó una charla abierta en el Espacio Cultural Gobbi titulada “Paysandú Gastronómico un universo de oportunidades”, organizada por la Intendencia Departamental de Paysandú, con el apoyo de UTEC, Agencia de Desarrollo, Observatorio Gastronómico e Inefop.
Consultada por EL TELEGRAFO cómo lograr que “Paysandú gastronómico” se transforme en “un universo de oportunidades”, aludiendo al título de la disertación, la experta indicó que “la idea es pensar a partir del ecosistema gastronómico como un conjunto de eslabones que están interconectados entre sí. Y en esos eslabones la iniciativa de una institución pública, la Intendencia que forma parte de este impulso inicial de querer posicionar la gastronomía”, incorporando “el tejido gastronómico empresarial, los emprendedores, también el marco productivo porque el alimento llega a la mesa y llega al restaurante a través de un ecosistema de productores que trabajan en distintos rubros” y el turismo. En este sentido, habló del “turismo productivo porque hay como una tendencia a empezar a incorporar en la cadena de interés también al productor y al producto, que no quede invisibilizado a través del restaurante”, sino que este “sirva de visibilizador de esas potencialidades o atractivos o activos gastronómicos y productivos que tiene el territorio”.
CONSTRUIR IDENTIDAD
Para posicionar nuestra gastronomía, el camino pasa por “generar una suerte de circuito, de cadena, en el que todos los grupos de interés tengan su papel y abordarlo desde un prisma de ecosistema que tiene todo que ver con lo gastronómico, con lo turístico, con lo enoturístico, con el producto a partir de empezar a valorizar, a entender y a reconocer cuáles son los productos locales”, definiendo “qué es lo nuestro, qué es lo autóctono, por qué es distinto, qué nos hace diferentes en Paysandú. Y a partir de esa identificación, de ese inventario de productos locales, empezar a trabajar en qué potencialidad tiene en la integración gastronómica”, y “construir identidad propia, para diferenciarse también como departamento, de tener las particularidades a partir del producto y de la impronta local”.
En este combo con referencia a raíces, identidad, gastronomía, también se incluyen las “tendencias porque todo se tiene que incorporar en un proceso de en qué momento gastronómico estamos viviendo hoy”, observó la entrevistada. Además, debe incorporarse la “integración de producto, porque por ejemplo hay una cantidad de bodegas en Paysandú” y estas “sorprendentemente no tienen presencia en muchos restaurantes” de nuestra ciudad, advirtió. “Entonces hay que hacer como un trabajo integrador para que haya una propuesta que tenga que ver con el departamento y sus valores, sus atractivos”, subrayó.
En su exposición también hubo un abordaje referido a “qué puntos tenemos que trabajar para mejorar, qué aspectos tenemos que reforzar para ofrecer un servicio diferencial y que la gente nos elija”, teniendo en cuenta además que “hoy el consumidor, el viajero, el turista, está muy acostumbrado a viajar, a probar otras cosas y comparar”, por lo que se hace necesario “subir el estándar y posicionarnos en un nivel de profesionalización interesante que nos haga ser competitivos también”, cerró.

