La semana anterior cerró con saldo positivo para el mercado ganadero, con buena demanda y mejoras de precios tanto en la hacienda gorda como en la reposición. Los granos tuvieron altibajos, pendientes del clima en Brasil y las decisiones económicas del nuevo gobierno argentino, aunque cerraron estables.
La lana despidió el 2023 con los mejores valores de la zafra 2023/2024 y por primera vez desde junio el indicador supera los U$S 8 por kilo en Australia.
Los precios del ganado gordo llevan cuatro semanas al alza de la mano de la situación forrajera más favorable en los últimos cuatro años y de una faena intensa, con ocho semanas por encima de las 50 mil cabezas, algo que no había sucedido en todo el año.
Cierta recuperación de los mercados externos, principalmente China, permiten entrar a 2024 con un optimismo moderado después de un año de resultados negativos para la producción ganadera.
Cierre de mercados
Los mejores novillos alcanzan los U$S 3,20 por kilo en cuarta balanza, con buena oferta de ganados terminados. Los precios corrientes están entre U$S 3,10 y U$S 3,15. La industria tracciona en todas las categorías y las vacas pesadas pueden obtener hasta U$S 3 por kilo, con precios corrientes en una media de U$S 2,85. Las vaquillonas, con una mejora respecto a la semana anterior, se negocian entre U$S 3 y U$S 3,05 por kilo. Las entradas a planta se aceleraron y el actual nivel de operaciones podría comenzar a declinar después de la semana próxima, con el cierre por licencias de algunas plantas después de Navidad y actividad de faena más limitada hasta mediados de enero. El mercado de reposición también refleja el interés de la demanda de invernadores por poblar campos y pasturas exhuberantes.
Buena oferta
En el remate de Plaza Rural la semana pasada se comercializó el 100% de la oferta con precios significativamente al alza respecto a fines de noviembre. Un 8% en los terneros, que promediaron U$S 2,28 por kilo y U$S 485 al bulto; un 12% más en terneros mixtos, 10% en terneras, 15% en piezas de cría y 36% en vientres entorados.
El precio de exportación no acompañó las subas de la semana, con una ligera caída pero sosteniéndose por encima de los U$S 4.000 por tonelada. El año cerrará sobre los U$S 4.200 por tonelada, con un volumen alrededor de 9% inferior al 2022 e ingresos 20% inferiores, en el entorno de los U$S 2.000 millones para la carne vacuna y US$ 2.500 millones en toda la cadena cárnica.
Ovinos
El precio de exportación de la carne ovina no repunta, con valores promedio de U$S 3.800 por tonelada, lejos de los U$S 5.000 del año pasado y por primera vez en mucho tiempo con referencias inferiores a las de la carne vacuna.
Este desempeño se refleja en los precios de la hacienda ovina, que no superan U$S 2,90 por kilo a faena por los corderos de hasta 16 kilos de carcasa, la única categoría con buena demanda estacional, por parte de la industria. Después de las fiestas se retoman las entradas de lanares adultos, con precios al productor que promedian los U$S 2,30 por kilo.
Cierre de mercados
El balance semanal cierra con estabilidad para los precios de los granos en Chicago, mientras en Uruguay se apuran las tareas para cerrar la cosecha de invierno antes de las próximas lluvias y avanzar en la siembra de los cultivos de verano.
China mantuvo la demanda firme por soja en Estados Unidos y contribuyó a que la cotización semanal en Chicago subiera ligeramente después de cinco semanas a la baja.
La devaluación en Argentina, que generó expectativas de mayores ventas, y los pronósticos de lluvias en los cultivos del centro y norte de Brasil mantuvieron pendientes al mercado y ejercieron presiones a la baja en una semana con vaivenes.
En el mercado local se ofrece entre U$S 440 y U$S 445 por tonelada de soja. El trigo se mantiene en el eje de U$S 230 para la posición marzo, con correcciones al alza en los últimos dos días que le permitieron recuperar los U$S 10 que marcaba un retroceso.
En Estados Unidos mejoran las perspectivas del cultivo y la fluidez comercial, con un dólar debilitado en la última semana que mantuvo activa la demanda. El ingreso de las cosechas de Australia y Argentina, y la normalización de la operativa de exportación en Rusia fueron factores bajistas para el cereal.

