Mantener las rutinas y hábitos durante las fiestas tradicionales: esencial en personas con Alzheimer

La celebración de las fiestas tradicionales con familiares que padecen Alzheimer y similares puede ser placentera si se mantienen los hábitos alimenticios y rutinas diarias.

Las fiestas tradicionales son una ocasión para que un familiar con Alzheimer u otra demencia se integre a las celebraciones. El doctor Marcelo Luaces, integrante del equipo técnico de Atención de Alzheimer Paysandú (ADAP), explicó aspectos para considerar en esa integración sin crear tensión en las personas mayores.

“Si hacemos una reunión familiar, es posible que nuestro ser querido no esté en condiciones de identificar quién es quién en la familia. Dos o tres rostros familiares pueden ser bien llevados, sin embargo, una reunión de 9 o 10 personas puede ser desbordante. También es importante que la reunión se lleve a cabo sin demasiados ruidos ni exaltaciones. La música, la conversación, la comida, todo agrega ruido y estímulos al evento. Para las personas con Alzheimer no hay nada como la tranquilidad y el silencio”, dijo a Pasividades.

No obstante, “una de las formas de incluir y hacer participar a la persona con Alzheimer u otra demencia en las fiestas es preparar cosas juntos, como los regalos, comidas, la casa. En la cocina, por ejemplo, se puede aprovechar la ocasión para darle una tarea sencilla y concreta como puede ser revolver una mezcla, algo que favorezca la concentración más que pensar en el resultado final”.
Las personas que padecen estas enfermedades, están más descansados y mejor predispuestos en los horarios de la mañana o a la hora del almuerzo, en vez de la tarde o a la noche. “También hay que tener en cuenta que las luces de colores fuertes, llamativas e intermitentes típicas de la Navidad pueden ser un factor de desconcentración y desorientación para quien transita un Alzheimer, por lo que es conveniente una decoración simple”.

RUTINAS

Luaces señaló que “si la persona con Alzheimer está internada en una institución, debemos considerar que quizás salir a la calle conlleve un estrés adicional capaz de causar ansiedad y temor. En lugar de promover un cambio, es recomendable llevar a cabo una pequeña celebración familiar íntima en el lugar de la internación”. Al momento de entregar regalos, los familiares y asistentes deberán considerar las particularidades de las persona con Alzheimer u otras demencias. “No dar regalos como herramientas o instrumentos peligrosos, utensilios, juegos de mesa desafiantes, equipos electrónicos complicados o mascotas”.

Enfatizó que “respetar la rutina es esencial, aunque en estas fechas festivas es común empezar las comidas más tarde y prolongar las sobremesas. Es básico mantener ciertos hábitos de la persona con Alzheimer. Por ejemplo, procurar que los elementos estructurales del día a día se mantengan en su orden habitual, como la secuencia de levantarse, desayunar, la higiene o vestirse”.

Explicó que “es importante tratar de respetar el descanso que precise y es necesario disponer de un espacio tranquilo para que pueda hacer la siesta o relajarse si se siente confusa o abrumada. En cuanto a los menús, hay que tener en cuenta las posibles dificultades de la persona con Alzheimer, tanto por el manejo de los cubiertos, como de identificar alimentos o preparaciones no habituales, por disminución de apetito o, por el contrario, de dificultades para percibir las señales de saciedad”.

El médico señaló que “se aconseja supervisar lo que come, pero con la suficiente flexibilidad como para permitir que disfrute de las comidas en estas fechas. Sabemos que no hay una fórmula infalible y que cada situación familiar es única, pero estos consejos pretenden ser una orientación para facilitar un ambiente propicio para que tanto la persona con Alzheimer como quienes cuidan de ella puedan relajarse y disfrutar de unas navidades en familia”, concluyó el integrante del equipo técnico de ADAP.