La revista del Plan Agropecuario, a través de su programa de monitoreo, evaluó el ejercicio 2022-2023, como “un año extremadamente adverso para la producción ganadera”, con una sequía que que resultó “la más grave seguramente de los últimos 60-70 años”. El Ing. Agr. Mag. Carlos Molina Riccetto señaló que el evento climático extremo afectó el estado de las haciendas y la producción de las empresas, entre otros factores.
Forraje y estado corporal
En el ejercicio observado, la crisis forrajera reveló que “el 79% de los productores reportó tener sus campos naturales por debajo de 5 centímetros y el 30% por debajo de 3 centímetros”. Durante los meses de verano, “aumentaron los reportes de campo natural por debajo de 5 centímetros a 89% y por debajo de 3 centímetros a 53% de los productores. Igualmente y a pesar de la grave sequía, el 21% de reportes en promedio del ejercicio estuvieron con sus campos naturales por encima de 5 centímetros”.
La evaluación define “una situación muy compleja, que a la postre impactó negativamente en el desempeño de las empresas. La sequía se convirtió en muchas empresas en crisis forrajera”. En cuanto a la evolución de la condición corporal del rodeo de cría, identifica una situación complicada. “En promedio, el 84% de los productores reportan tener las vacas de cría en condición corporal por debajo de 4 y el 15% por debajo de 3,5”. En el verano, incrementaron los reportes de “condición corporal por debajo de 4 que pasan a ser el 90% y por debajo de 3,5 el 24% de los productores. No obstante, la sequía y crisis forrajera, el 16% de los productores en promedio del ejercicio logran tener sus vacas de cría con condición corporal por encima de 4”.
Agua
En el ejercicio analizado, se observaron problemas por falta de agua para consumo animal y humano. “En la primavera 2022, el 19% de los productores reportaba tener potreros sin agua” que se incrementó en el verano a 62%. “Sin dudas una situación muy crítica que trae consigo no sólo impactos negativos en el desempeño de los animales, sino también grandes dificultades en los manejos tanto de los animales como del escaso forraje existente”, señala la investigación.
En el otoño mejoró. Sin embargo, “el 35% de los productores reporta aún tener potreros sin agua. La gravedad de la situación vivida tiene su muestra máxima cuando en el invierno de 2023, aún el 15% de los productores reporta tener potreros sin agua”.
El técnico resaltó: “Es imprescindible que el tema gestión del agua en un sentido amplio a nivel de los establecimientos ganaderos se defina como tema prioritario. Con asesoramiento técnico específico y haciendo uso de los beneficios fiscales existentes para la realización de inversiones vinculadas a la gestión del agua, realizar un diagnóstico y definir un plan de acción, se impone”, además de las capacitaciones a través del Plan Agropecuario.
Carne
El ejercicio estudiado “se destaca por la disminución del precio respecto al ejercicio anterior a partir del mes de octubre. Durante ocho meses el precio fue inferior al del ejercicio pasado; sin dudas la situación mundial (oferta y demanda fundamentalmente del mercado chino) tuvo efecto. El precio promedio estuvo 6% por debajo del promedio del ejercicio anterior”. En el ejercicio 2021-2022 “se alcanzaron los precios de la historia (4859 dólares la tonelada)”. El segundo semestre de 202-2023 “fue el período del año en el que se registró un mayor descenso respecto al 21-22; con caídas mensuales respecto al ejercicio anterior que se ubicaron entre 10 y 19%”.
Los precios recibidos por los productores por sus haciendas vacunas decreció tanto en animales para faena como para el campo. “Mientras que el novillo gordo cae 15% respecto al ejercicio pasado; el ternero liviano lo hace en 5%. El precio promedio logrado por el novillo para el ejercicio es de 4 dólares por kilo en cuarta balanza; mientras que el ternero liviano alcanza un valor promedio de 2,63 dólares por kilo en pie”.
Entre julio y agosto, “el precio del ganado gordo es superior al ejercicio anterior, posteriormente desciende y se ubica por debajo de los valores alcanzados en el ejercicio pasado; llegando a un mínimo en enero de 2023 (3,39 dólares por kilo)”.
Concluye que “los precios excepcionales logrados en el 21-22 no se repiten. No obstante, en términos de largo plazo y en moneda corriente, los precios del 22-23 permanecen en valores altos. En valores promedio anual, el precio del novillo gordo en moneda corriente es el segundo mejor precio de los últimos 30 años”.

