Autoridades del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca encabezadas por el ministro, Fernando Mattos, y el subsecretario, Juan Ignacio Buffa, junto a técnicos de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) lanzaron la clásica publicación que analiza y realiza proyecciones sobre el sector agropecuario.
La técnica de Opypa, Ec. Angela Cortelezzi, recordó que entre 2020 y 2023 Uruguay sufrió una sequía sin precedentes históricos que provocó pérdidas y daños en todos los subsectores agropecuarios. En particular, en el último año, se registraron impactos signficativos en la producción y exportaciones. De acuerdo al documento, el valor estimado de los impactos brutos directos de la sequía sobre las actividades agropecuarias totaliza U$S 1.883 millones.
PROYECCIONES
El año pasado, el Producto Bruto Interno (PBI) agropecuario tuvo una caída de 2,9%. En 2023, Opypa y el Banco Central proyectan una expansión del valor agregado agropecuario de 5,4%, ante la buena zafra estimada para los cultivos de invierno 2023-2024. Así como una mayor actividad silvícola, traccionada por la expansión de la industria de la celulosa y la recuperación de los cultivos de verano con respecto a la zafra anterior. En 2024, el PBI sectorial crecería 8,4% por el mejor desempeño esperado para los cultivos de verano, la expansión de la actividad silvícola y la mayor extracción de ganado para faena.
En cuanto a las exportaciones, las ventas externas de bienes del país rondarían los U$S 11.200 millones al cierre de este año, lo que representa un descenso en valor de 17% en comparación al 2022. La caída se explica principalmente por el menor valor exportado de bienes agroindustriales, ante los significativos impactos que el déficit hídrico tuvo sobre la producción y al descenso de algunos precios de exportación relevantes para el país, a excepción del arroz.
Según el Anuario, se espera que las exportaciones agroindustriales se ubiquen en torno a U$S 8.200 millones al cierre de 2023, lo que significa una caída de 28% en valor respecto al récord registrado en 2022. En 2024 se espera un repunte de las exportaciones agroindustriales medidas en valor y destaca un significativo incremento de las ventas de celulosa, que se convertirá en el principal producto exportado del país.
EN CONTEXTO
La actividad económica global no termina de afianzar su recuperación y aún se ubica por debajo de los niveles observados previo a la pandemia de COVID-19. Aunque las presiones inflacionarias cedieron a escala mundial, en parte por el descenso de los precios de alimentos y materias primas, las expectativas de ocurrencia de shocks climáticos y geopolíticos generan incertidumbre. Sugieren la posibilidad de que se mantengan las políticas monetarias contractivas, lo que continuaría frenando la recuperación económica. Se espera que los precios de productos básicos desciendan gradualmente en 2024 y se estabilicen durante 2025.

